Te busco

5 de mayo
Lunes III de Pascua

Jn 6, 22-29 Me buscáis

Claro que te busco sin descanso, Señor mío, Jesús resucitado, te busco sin saber que en mi búsquedas tú me encuentras, me tiendes la mano, me acompañas, caminas conmigo. Te busco con un deseo insaciable, sin saber que ya lo tengo todo, pues te tengo a ti, que te entregas por amor. ¿Dónde quiero buscarte sin acabar de enterarme que el cielo habita en mi por la fuerza de tu resurrección gloriosa? ¿Por qué te busco?

05.05

Arder

4 de mayo
III domingo de Pascua

Lc 24, 13-35 ¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino?

No se, Señor mi bien, mi amado, si arde mi corazón o no arde, si te presiento por el camino, si te reconozco al partir el pan. No sé si se inflaman mis amores, o quedan recogidos, o alborotados, si huyo de Jerusalén sin ti, si regreso contigo. A estas alturas apenas se que aunque no sepa nada siempre vas conmigo, y tu presencia me acompaña en todo momento, ahora mismo, mientras te escribo, aunque no arda mi corazón mientras me hablas por el camino.

05.04

Camino

3 de mayo
Sábado II de Pascua

Jn 14, 6-14 Yo soy el camino, y la verdad, y la vida.

Te escucho, Señor, y me pongo ante tu yo soy el camino, yo soy la verdad, yo soy la vida. Acojo tu Palabra, contemplo tu ser, y lo adoro, y me pregunto ¿quién soy yo? ¿A dónde iré lejos de tu aliento?¿A dónde escaparé de tu mirada? Si subo al cielo, allá estás tu; si bajo hasta mi abismo, allí te encuentro. Señor, ponme a prueba y conoce mi corazón; mira si mi amino se desvía; guíame por tu camino recto

05.03

Soledad

2 de mayo
Viernes II de Pascua

Jn 6, 1-15 Se retiró otra vez a la montaña, él solo.

Sabes que te quieren hacer rey, tras la multiplicación de los panes, y te retiras otra vez a la intimidad con el Padre, en silencio, en soledad, en oración. Apartarse, retirarse, entregarse, abandonarse, confiar, adorar. Dar testimonio del amor a Dios con todo el ser, con todas las fuerzas, para poder luego encarnar el evangelio, y amar al prójimo como a uno mismo, desprendido de sí. Ayúdame, Señor.

05.02

San José Obrero

1 de mayo
San José Obrero

Mt 13, 54-58 ¿No es el Hijo del carpintero?

El hijo del carpintero, el que está a nuestro lado, el que trabaja con sus manos, el artesano, el que crea belleza en la sencillez, el que pone su trabajo al servicio de los demás, el que pasa desapercibido, el que es uno de tantos. Haznos como José, santifícanos en nuestros trabajos cotidianos. Bendice y consuela a todos aquellos que no tienen trabajo, y que sufren por ello. Haznos solidarios con ellos.

05.01

Tu amor

30 de mayo
Miércoles II de Pascua

Jn 3, 16-21 Tanto amó Dios al mundo

Quedo admirado, Señor, por tanto amor como derrochas. Por Cristo sigues creando todas las cosas, con amor, las santificas, las bendices, las repartes entre nosotros. En Cristo nos has amado hasta el extremo. Y tanto amaste al mundo, Padre bueno, que al cumplirse la plenitud de los tiempos nos has enviado a tu Hijo, nacido de la virgen María. Y nos ha enseñado el camino para que no vivamos ya para nosotros mismos, si no para él, que por nosotros murió y resucitó.

04.30

Humildes y sencillos

29 de abril
Santa Catalina de Siena

Mt11, 25-30 Te doy gracias, Padre, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos.

Te doy gracias porque lo has revelado a la gene sencilla, a la gente pobre, a la gente que abre su corazón a tu palabra y tu presencia viva, a la gene que confía en ti, a la gente que no pone su riqueza en los ídolos sino que sabes que tú eres su dios y Señor, su salvador, que sabe que tú la sondeas y la conoces, desde lo más profundo, por toda la eternidad. Gracias, Señor, por tantas personas sencillas a las que revelas tu amor sin reservas, a las que les transformas la vida.

04.29

Nacimiento

28 de abril
Lunes II de Pascua

Jn 3, 1-8 Te lo aseguro, el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios.

Solo tú, Señor, puedes hacerme nacer de nuevo. Para ti no hay nada imposible. Tu Gracia, que vale más que mi vida, me renueva continuamente, transforma mi corazón de piedra en un corazón de carne y lo pone a latir con la fuerza de tu espíritu. Cada día me renuevas, pero n no se trata solo de renovación, sino de nacimiento y resurrección. Morir a mi carne muerta para resucitar en ti a una vida nueva, recién nacida. Dame a luz, Señor, dame tu luz.

04.28

Paz

27 de abril
II domingo de Pascua

Jn 20, 19-31 Paz a vosotros

Es lo que deseo, tu paz. La deseo mientras se que tú mismo me la ofreces y me la das. La deseo sabiendo que es el signo de tu presencia resucitada en mi vida. Tu paz, Señor, en medio de mis dudas, de mis incertidumbres, de mis miedos. Tu paz cuando pido signos de tu presencia resucitada en medio de mis días y mis noches. Tú me pides que transmita tu paz, que sea portador de tu paz. Hazme, Señor, instrumento de tu paz.

04.27

Pascua VII

26 de abril
Sábado octava de Pascua

Mc 16, 9-15 Id al mundo entero y proclamad el evangelio a toda la creación

A toda la creación, a los árboles eternos que aplauden tu gloria, a los cielos que me recuerdan que siempre estoy en tu casa, a las nubes del alba y del ocaso, a la lluvia, a las estrellas, a los pájaros de la algarabía despierta, al ruiseñor de la primavera, a las piedras que vienen del pasado, a los desiertos, a los cactus floridos, a las montañas, al verde de los prados, al olor de la rosa, a los corazones desgarrados, a los que sufren la enfermedad, la injusticia, la discriminación, a los que te ignoran, a los que te rechazan, a los que no te conocen, a los que desean la vida, hazme aliento de tu voz para proclamar la buena noticia de tu salvación a toda la creación.
04.26