Acogida

27 de septiembre
Lunes XXVI

Lc 9, 46-50 El que acoge a este niño en mi nombre me acoge a mi


Acojamos, en tu nombre, a los más pequeños, a los más transparentes, a los que no cuentan, a los pobres de espíritu, a los de corazón sincero. Puro ser. Presencia pura. Que sepa, Señor, acogerte con asombro, sin esperar nada a cambio, en los sencillos que acercas a mi.

Cebados

26 de septiembre
XXVI Domingo

Santiago 5, 1-6 Habéis cebado vuestros corazones para la matanza


Brutal, Señor, tu palabra llega hoy a remover, con una imagen poderosa, mi indiferencia antes el sufrimiento del más pobre, mis riquezas podridas, mis trajes apolillados, mi oro y mi plata oxidada, cuya herrumbre se ha convertido en testimonio contra mí. Tanas riquezas que me has dado y me guardo, y no pongo al servicio de tu Reino. Tu me miras con misericordia, y sigues insistiendo, a ver si me convierto a ti y a los más necesitados.

No se lo digas a nadie

24 de septiembre
Viernes XXV

Lc 8, 18-22 El les prohibió terminantemente decírselo a alguien

Hace dos semanas nos ponías delante e los ojos este mismo evangelio. Hoy vuelve como un eco. Una cosa es reconocerte como Mesías, otra poderlo manifestar en verdad, y proclamarlo con tu venia. Pues hasta que no se tiene la experiencia de tu amor, de tu cruz, hasta que no se opta por vivir como tú viviste y actuar como tú actuaste, toda predicación es vana. Hazme testigo desde la verdad de tu Gracia en mi vida.

Cántico

23 de septiembre
Jueves XXV

Salmo 149 Cantad al Señor un cántico nuevo

Te canto con mi vida, Señor, no se bien si es un cántico nuevo o es el mismo canto de siempre, no se si con mucha o poca armonía, no se si entono una octava más baja de lo habitual, no se si desafino ( me sigo creyendo que tengo buen oído), el caso es que quiero cantarte lo que pones tú mismo dentro de mi corazón, que baila contento la danza de tu amor.

esclavo

22 de septiembre
Miércoles XXV

Esdrás 9, 5-9 Porque somos esclavos, pero Dios no nos ha abandonado en nuestra esclavitud

Pones ante mis ojos una frase en la que nunca había reparado, y me tienes rumiando su verdad. Siervo tuyo soy, hijo de tu esclava, rompiste mis cadenas. Y no solo me liberas, sino que me brindas la experiencia de sentirte en medio de mis esclavitudes, que continúan, y en las que tú vas escribiendo la historia de tu gracia.

Llamada

21 de septiembre
San Mateo

Mt 9, 9-13 Sígueme

Y claro que te sigo Cada día. Con todo el deseo de responder a tu voluntad en mi vida. Con la ayuda de tu gracia. Con el poder de tu brazo. Con el sostén de tu amor. Con tu misericordia, que me mira y acepta tan y como soy, con mis incoherencias y mis incongruencias. En tus manos estoy.

Lo oculto

20 de septiembre
Lunes XXV

Lc 8, 16-18 Nada hay oculto que no llegue a saberse

Porque tu Palabra ilumina, y muestra, y manifiesta, y da visibilidad. Te pido, Señor, Señor, que me ayudes a vivir una vida transparente, ofrecida, puesta ante ti. Que con sencillez viva lo que vivo y lo muestre. Contigo no tengo recovecos ni escondrijos. Tú me sondeas y me conoces. Estoy en ti.

Entrañas de misericordia

19 de septiembre
Domingo XXV

Mc 9. 30-37 El que acoge a un niño como éste me acoge a mi

Acaba de contarme una amiga, que vendrá esta tarde a Carabanchel para hablar con una chica joven que, violada por su padre, está embarazada y se plantea abortar. Y llega tu Palabra. Pongo ante ti, Señor, estas existencias desgarradas, estas situaciones límites, el dolor que producen…el silencio ante el misterio. Y la escucha, la cercanía, la acogida, en tu nombre, como hace mi amiga. La fecundidad desde tu amor.