Encarcelados

27 de enero
Viernes IV

H 10, 32-39 Compartisteis el sufrimiento de los encarcelados.

Cercanía, acogida, ternura. Al menos con esa disposición me llamas a acoger a los que están privados de libertad. No se compartir su sufrimiento, aunque intento mostrar tu rostro y desde tus entrañas abrazar su dolor, su pena, su exclusión. Ayúdame tú, Señor

Tu luz

25 de enero
Conversión de San Pablo

Hch 22, 3-16 Una gran luz del cielo me envolvió con su resplandor

Ahora esa luz maravillosa, tu luz, que me hizo ver la luz, esa luz transfigurada, esa luz desgarradora, cierta, infatigable, inhabitable, esa luz que todo lo trastoca y deja al ser en el no ser incomprensible, esa luz ahora es la suave luz de cada jornada, al amanecer, al mediodía, al atardecer, la luz sosegada que no parece luz, y que es tu luz manifestada.

Nueva familia

24 de enero
Martes IV

Mc 3, 31-35 El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre

Abres la puerta a una nueva concepción de la familia. Resultarían tus palabras escandalosas en aquél momento, yendo más allá de los vínculos de sangre, de la familia en su concepción tradicional. El que haga la voluntad de Dios, el que ama, el que se mueve en el amor, el que escucha tu palabra y la cumple, el que sabe verte en el hermano que está solo y desamparado, en el que se siente explotado y deprimido. Ahí estás tú…abriéndonos a una nueva manera de comprender el ser familia. Y nos seguimos escandalizando.

Ayuno

23 de enero
Lunes IV

Mc 2, 18-22 ¿Acaso pueden ayunar los amigos del esposo mientras está con ellos?

Amigo tuyo, esposo mío. Yo te doy mi amistad, tú me entregas todo tu ser, sin reservas, y das la vida por mí. Con lazos de amor me atraes, mientras me resisto a darte mi todo. Tú me llamas a la unión contigo. Me gusta ser seducido por ti…y no acabo de entregarme ya de vero.

La defensa

22 de enero
IV domingo

Salmo 26 El Señor es la defensa de mi vida

Tu eres mi fuerza. Tú eres en mi vida y me haces ser en ti. Tú me das consistencia, empuje, constancia, fortaleza, estabilidad…tú sostienes mi existencia, tú me has creado, hacia ti me dirijo. Tú, Señor, que me llamas u me alientas, que me llenas de tu luz inigualable. Tú me confortas con tu Espíritu y me sostienes en la misión. Tú me haces misionero de tu madre, que me invita a hacer lo que tú dices. En tus manos.

Dios vivo

21 de enero
Sábado III

Hb 9, 11-14 Para que demos culto al Dios vivo

Unidos a ti, a tu Espíritu, para que alejemos nuestra conciencia de las obras muertas, para darte culto en tu vida, donde te manifiestas como Dios vivo. En la vida el que está preso, del que es marginado por su orientación sexual, del que sufre la violencia, del inmigrante, del refugiado. Darte culto en la carne viva del descarnado.

Por medio de El

19 de enero
Jueves III

Hb7,35-8,6 Jesús puede salvar definitivamente a los que se acercan a Dios por medio de El

Acercarme a ti, Señor, que te has acercado hasta mi vida, que te has hecho carne pobre, que te has convertido en amor verdadero. Acercarme a ti, fuente de vida y de salvación. Acercarme a ti, que disipas las tinieblas que me envuelven alejado de tu luz. Tú vienes y me salvas.

Lo legal

18 de enero
Miércoles III

Mc 3, 1-6 ¿Qué está permitido, salvarle la vida a una persona, o dejarla morir?

Y me asombro delante de ti, Señor, de nuestra incapacidad para comprender que la ley solo puede acercarnos a la vida, que, si la ley nos coloca junto a la muerte, es una ley muerta. La ley de la vida, la ley de amor, tu ley. Hazme comprender, Señor, tu ley, esa ley que me libera.