16 de abril
Viernes II de pascua

Salmo 26 El Señor es mi luz y mi salvación

Y qué mejor que decirte esta frase, y proclamarla a los cuatro vientos, en esta mañana pascual. Tú la luz, tú la salvación, tú la defensa de mi vida ¿quién me hará temblar? Y por eso espero, con la esperanza que tu me das, la que es virtud teologal y no las expectativas que me distraen, o los optimismos ilusionantes y vacíos. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Espero en ti, señor, tengo ánimo, soy valiente, porque espero en ti.

En todo momento

14 de abril
Miércoles II de pascua

Salmo 33 Bendigo al Señor en todo momento

Es lo que trato de hacer con mi vida, y con estas líneas. Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su santo nombre. Es a lo que os invito en este mismo momento. Que la alabanza del Señor esté siempre en nuestra boca. Ahora.

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13 de abril
Martes II de pascua

Hechos 4,32-37 Luego se distribuía a cada uno según lo necesitaba

Pues eso. Que nadie pase necesidad. De eso se trataba, y se sigue tratando. O al menos eso es lo que tu palabra nos pide. Que no tengamos más de lo que necesitamos cuando hay seres humanos que pasan necesidad. Y me miro al espejo y me pregunto que tipo de cristiano soy. Quizá me pasa por mirarme al espejo y no mirar tu presencia viva en quien pasa necesidad. Líbrame de mi egoísmo, Señor.

de nuevo

12 de abril
Lunes II de pascua

Jn 3, 1-8 Tenéis que nacer de nuevo

Es difícil, uno siempre piensa que con la edad uno no puede comenzar de nuevo. Por eso hoy, de nuevo, como al inicio, te ofrezco mi vida para que tú hagas de ella lo que quieras. Yo te doy mi abandono y disponibilidad. ¿En qué mejores manos puede estar mi vida?

Divina misericordia

11 de abril
Domingo de la Divina Misericordia

Jn 20, 19-31 Hemos visto al Señor

Te he visto en tu misericordia. Gracias Señor. Ahí está el rastro, ahí está la prueba de tu amor en mi vida. Llegas siempre con un caudal de gracia, de ternura, de perdón. Llegas inesperadamente, llegas cuando me acerco al sacramento de tu perdón, llegas en el otro, en el silencio, en la oración, en la eucaristía. Cada día, un don de tu misericordia.

Id

10 de abril
Sábado octava de pascua

Mc 16, 9-15 Id al mundo entero y proclamad el evangelio a toda la creación

La buena noticia de tu resurrección. La experiencia real de tu vida en mi vida. Tus palabras de salvación. Tu pasar haciendo el bien. Tu bendición. Sin reservas. Hazme evangelizador sin reservas. Tuyo soy.

Desnudo

9 de abril
Viernes octava de pascua

Lc 21, 1-14 Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua

Eres tú, Señor, el que me visitas en mi desnudez, en mi fragilidad, en mi vulnerabilidad cotidiana. El que te encuentras conmigo en el quehacer diario y me invitas a almorzar. Se que eres tú. Y te sigues apareciendo, aunque ya no estás.

paz

8 de abril
Jueves octava de pascua

Lc 24, 35-48 Paz a vosotros

Paz, paz, paz. Mi paz os dejo, mi paz os doy. La paz de mi pascua resucitada. La paz que no conoce el ocaso. La paz de la vida. La paz en medio de tantas guerras cotidianas. La paz que brota del manantial de la tierra. La paz que viene del Padre. La paz que es don del Espíritu Santo. Mi paz. La paz. El verdadero anhelo de tu vida.

Ardo

7 de abril
Miércoles octava de pascua

Lc 21, 13-35 ¿no ardía nuestro corazón?

Arde. En el fuego de tu palabra. En el misterio de tu presencia misteriosa, escondida, desapercibida, y sin embargo constante en el camino de la vida. ¿Por qué arde mi corazón? Porque tú estás, y me acompañas, y me guías, y con paciencia infinita me sigues conduciendo a ti. En tus manos, Señor, Dios de mi vida.