22 de mayo
Viernes VI de pascua
Jn 21, 15-19 Tú sabes que te quiero
Y te lo repito, como una letanía incesante en el amor.
Comentarios diarios a la Palabra de Dios, que ayuden a rumiarla y encarnarla
21 de mayo
Jueves VI de pascua
Salmo 15 Yo digo al Señor, tú eres mi bien
Tú eres mi bien, tú eres mi Dios, tú eres el lote de mi heredad y mi copa, mi suerte está en tus manos, me ha tocado un lote hermoso, me encanta mi heredad. Con este salmo te bendigo, Señor, en todo momento, porque tu palabra me alegra el corazón, gozan mis entrañas y mi carne descansa serena en ti.
20 de mayo
Miércoles VII de pascua
Hch 20, 28-38 os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia
Señor, esto es lo que hago con cada uno de los que hoy lean esta oración. Bendíceles, llénales de tu gracia con el don de tu Palabra. Que todos los que nos acercamos a ella recibamos, por tu misericordia, gracia, bendición, y ésta nos lleve al compromiso con los más necesitados y desheredados de nuestra sociedad.
19 de mayo
Martes VII de pascua
Hechos 10, 17-27 No me importa la vida, sino completar la carrera
La carrera de ser testigo de tu evangelio en medio de nuestro mundo La carrera de quien pone la confianza en ti, y no teme las cadenas, lo inconvenientes, los sufrimientos que puedan acarrear. La carrera de quien sabe que el gozo en ti es la fortaleza de la vida. La carrera vivida en el convencimiento de que tú vas conmigo, de que tu vara y tu cayado me sosiegan.
18 de mayo
Lunes VII de pascua
Jn 16, 29-33 En el mundo tendréis luchas
Vivir tu evangelio, en medio de nuestra sociedad, es una lucha, y un testimonio. Una lucha contra los criterios imperantes, el consumismo, el individualismo, las ideologías que trastornan nuestra comprensión, la xenofobia, el racismo, cualquier tipo de discriminación. La lucha y el testimonio de quien nos decimos tus seguidores. No temamos. Tú has vencido al mundo.
17 de mayo
La Ascensión de Nuestro Señor
Ef 1, 17-23 Ilumine los ojos de vuestro corazón
Es lo que te pido hoy, Señor, para vivir con fe los acontecimientos de la vida diaria, a la luz de tu Pascua, de tuyu muerte, de tu resurrección, de tu ascensión a los cielos. Es lo que te pido para no quedarme mirando al cielo desentendido del día a día, de la realidad, del sufrimiento de los demás. Que al alzar la mirada vea al hermano pobre y desamparado, al que está explotado o deprimido. Que tu luz brille en mi corazón y en mi mirada.
16 de mayo
Sábado VI de Pascua
Jn 16, 23-28 pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa.
Termina el que para mi está siendo un triduo de la alegría, motivado por tu Palabra, Señor. Hoy de nuevo la finalidad de que la alegría sea completa…Para recibirla conviene pedirla, y es lo que hago ahora mismo. Dame ese don.
15 de mayo
San Isidro Labrador
Jn 16, 20-23 Nadie os quitará vuestra alegría
Vuelves a ofrecerme la alegría como criterio vital, como don tuyo, como fruto del vivir en tu presencia, unido a ti, que me regalas tu dicha. Me abro, Señor, a tu alegría, esa alegría verdadera, que huye de la jarana, de la falsedad, del engaño cotidiano…esa alegría esencial, que pones en el centro de la persona, y que nadie puede arrebatar.
14 de mayo
San Matías, apóstol
Jn 15, 9-17 Para que la alegría llegue a vosotros en plenitud
En poco tiempo tu Palabra, en esta lectura, llega hasta mí. Y me reconforta. Y me alegra internamente. Me siento llamado, elegido, amigo, amado….unido a ti para dar fruto abundante, para testimoniar con mi vida el evangelio de la alegría. Tu Palabra siempre un remanso….