Permanece en Dios

29 de julio
Miércoles XVII

IJn 4, 7-16 Dios es amor y quien permanece en el amor permanece en Dios

Tu palabra, Señor, tan rica, tan fecunda, tan importante para configurar nuestra vida en el amor. Si tu eres amor el amor debe ser nuestra brújula, y nos debe llevar a amarnos unos a los otros. Y sobre todo, el saber que quien está en el amor, sea el amor que sea, está en ti, porque eres amor, y el amor siempre permanece.

Two black senior friends walking together

Incendios

28 de julio
Martes XXII

Jr 14, 17-22 Mis ojos se deshacen en lágrimas, de día y de noche no cesan: por la terrible desgracia

Pongo ante ti, Señor, a todas las víctimas de los incendios que están asolando, desde hace semanas, España, y otros lugares de nuestro mundo, recalentado. Esta vez me ha tocado, de alguna manera, relativamente cerca, y aunque no hemos sido confinados, ni evacuados de la casa familiar de verano, en San Lorenzo de el Escorial, he podido vivir la incertidumbre, la dificultad de asumir una realidad que, cada vez, se presenta más apocalíptica. El caos que provoca el fuego. En tus manos, Señor.

Semilla de mostaza

27 de julio

Lunes XVII

Mt 13, 31-35 El reino de los cielos se parece a una semilla de mostaza

La más pequeña de las semillas, que crece como un arbusto que cobija a los pájaros. Así, Señor, la semilla de tu palabra en mí. Esta misma parábola, con la de la levadura, la escuchamos hace menos de diez días, el domingo. Sique tu palabra llegando, como semilla, y creciendo en mí. En tus manos. Gracias, porque siempre me haces crecer.

Corazón atento

26 de julio

Domingo XVII

I Reyes 3, 5.7-12 Concede pues, a tu siervo, un corazón atento

Este es el corazón que pongo ante ti, Señor, en tus manos, con el deseo que me des atención, una atención amorosa, para conocer tu presencia en mi vida, en mi historia, en la vida, en la historia. Atención para no vivir disperso, divertido, fuera del lugar donde tú estás. Un corazón atento, en ti, Señor.

Santiago

25 de julio
Santiago Apóstol

II Cor 4, 7-15 Una fuerza tan extraordinaria es de Dios

Oh Dios, que sacaste a tu siervo Abraham de la ciudad de Ur de los caldeos, guardándolo en todas sus peregrinaciones, y que fuiste el guía del pueblo hebreo a través del desierto; te pedimos que nos guardes a nosotros, siervos tuyos, que por amor a tu nombre, peregrinamos a Santiago de Compostela:
se para nosotros Compañero en la marcha Guía en las encrucijadas Aliento en el cansancio Defensa en los peligros Albergue en el camino Sombra en el calor
Luz en la oscuridad Consuelo en los desalientos Y firmeza en nuestros propósitos, para que, por tú guía, lleguemos sanos y salvos al término del camino, y enriquecidos de gracias y virtudes, volvamos ilesos a nuestras casas, llenos de saludable y perenne alegría.

Restauración

21 de julio
Martes XVI

Salmo 84 Restáuranos, Dios nuestro

Restaura mis grietas, mis heridas, restaura lo que he quebrado y mis propios quiebros, restáurame, Señor, Dios nuestro, que brille tu rostro y me salve, nos salve, devuélvenos el ser original, la bondad original, la belleza original, la verdad original, la imagen y semejanza que nos regalase en el momento de la creación.