6 de febrero
Viernes III
Ecl 47, 2-13 Con todo su corazón entonó himnos, demostrando el amor por su Creador.
Que toda mi vida, señor, se transforme en un cántico de alabanza demostrando así mi amor por ti, en la realidad diaria de un rezo de la liturgia en una comunidad de sordos, desentonados, cada uno a su aire, llenos de buena voluntad.









