Muero porque no muero

15 de octubre
Santa Teresa de Jesús

Ecl 15, 1-6 Encontrará gozo y corona de júbilo

Me pones ante ti con los versos de Santa Teresa, y muero porque no muero: “vivo ya fuera de mi/, después que muero de amor/, porque muero en el Señor/, que me quiso para sí/. Vida, ¿qué puedo yo darle/ a mi Dios que vive en mí/, si no es perderte a ti/; para mejor a él gozarle? / Quiero muriendo alcanzarle/ pues a él solo es al que quiero….

Luz de la vida

14 de octubre
Miércoles XXVIII

Salmo 1 El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la vida

Se mi luz, enciende mi noche, cantamos. Tu luz, Señor, nos hace ver la luz, recitamos. Y tú nos prometes que el que te sigue tendrá la luz de la vida. Cerca de tu luz, Señor, quiero estar. Ilumina tu rostro sobre mí, lléname del resplandor de tu belleza, de la claridad de tu bondad, de luz de tu verdad.

Libertad

13 de octubre
Martes XXVIII

Gal 5, 1-6 Para la libertad, Cristo nos ha liberado

Y por eso, Señor, me planteo por qué sigo esclavo de mis deseos y pasiones, si me sé liberado por ti. Es la contradicción, la incoherencia, la fragilidad y debilidad de mi ser, que solo haya gracia y libertad ante ti, que mantienes tu fidelidad perpetuamente. Gracias, Señor.

El Pilar de María

12 de octubre
Nuestra Señora del Pilar

Hechos 1,12-14 Perseveraban unánimes en la oración, junto con María, la madre…

Ante ti, en la presencia de María. Como comunidad que se reúne cada día a rezar, bajo su amparo y protección. Pidiéndote fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Recibiéndote de la madre, que siempre nos da el tesoro de tu amor. Renovados por ti, cada año, junto a la Virgen del Pilar.

Celebremos y gocemos

11 de octubre
Domingo XXVIII

Is 25, 6-10ª Celebremos y gocemos con su salvación

No me cabe duda, Señor, que celebrar la eucaristía es gozar de tu salvación, actualizándola, haciéndola real. Puedo ir más allá y acercarme a ella como el festín de manjares suculentos, refinados, de vinos de solera, que nos propone el profeta Isaías. Pero también quiero hacerme consciente de otras maneras de celebrar y gozar con tu salvación, disfrutando de los dones que tú me das, compartiéndolos con los más necesitados.

Revestidos de Cristo

10 de octubre
Sábado XXVII

Gal 3, 22-29 Os habéis revestido de Cristo

Hace unos días bautizaba a unas mellizas, de seis años, vestidas con un traje pantalón blanco. Eso les decía, que estaban revestidas de ti. Que su vestido era la luz de tu reflejo. Me miraban sin comprender. Ayúdame a transmitir el don de saberse habitado por ti, revestido por tu luz, transfigurado.

Desparramo

9 de octubre
Viernes XXVII

Lc 11, 15-26 El que no recoge conmigo, desparrama

Hoy el decano de la comunidad, cercano a los cien años, y con deterioro cognitivo, que no le impide hacer análisis certeros, o proféticos, me decía que esto, refiriéndose a la situación que estaba viviendo, era un desbarajuste, que estaba descuajeringado todo. Y he pensado en todas las veces que, al no recoger contigo, desparramamos.

El don

8 de octubre
Jueves XXVII

Lc 11, 5-13 el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que le piden

Saco un poco de contexto la frase, para resaltar que tú siempre nos estás dando el don del Espíritu Santo cuando te lo pedimos. Pedid y se os dará, nos has dicho. Y el don del Espíritu es el don de los dones, pues todo lo recibimos de ti. Gracias, Señor, por darnos el agua viva, el fuego de tu amor que consume, tu fuerza, tu espíritu de amor.

Rosario

7 de octubre
Nuestra señora del Rosario

Lc 1, 26-38 Alégrate, María, llena de gracia

Con el rosario, Señor, nos acercamos a tu vida de la mano de María. Y nos alegramos porque eres un Dios encarnado y cercano. Y por ello proclamamos tu grandeza, y te reconocemos hecho niño en Belén, y te decimos que nuestros ojos te ven como el salvador, y sabemos que estás en las cosas de tu Padre, y vamos recorriendo los misterios luminosos, dolorosos y gloriosos de tu vida, para que tu gracia nos haga más como tú.

san Bruno

6 de octubre
San Bruno

Gal 1, 13-24 Me llamó por su gracia

Me llamaste, por tu gracia, a vivir la octava de pascua en la cartuja de Miraflores, probando su vida, hace cuarenta y seis años. Allí te vieron mis ojos, aunque todavía no me explico cómo. Gracias, Señor, por el don de la vocación de los cartujos, en la soledad y el silencio, mostrando que sólo tú bastas. Gracias por su radicalidad, por reconocerte como el absoluto de su vida.