23 de abril
Jueves III de pascua
Hch 8, 26-40 ¿y como voy a entenderlo si nadie me lo explica?
Señor, explícame tu palabra, dejando que mi oído repose en tu pecho y mi mirada en los desfavorecidos de este mundo, en los que no cuentan, en los que sufren de nuestra propia marginación. Señor, dame de beber las delicias de tu boca.









