10 de abril
Viernes octava de pascua
Jn 21, 1-14 Estaba desnudo
Solo desnudo de todo, despojado de todo, vacío de todo, puedo entrar en tu mar, y ser alcanzado por tu plenitud. Solo desnudo puedo ser revestido por ti. Solo en pobreza, unido a los pobres de nuestro mundo, puedo comprender tu dinámica de amor que rebosa vida en abundancia.









