Pobres I

8 de noviembre
XXXIV domingo

I Tes 4, 13-18 y así estaremos siempre con el Señor

La carta que escribe Pablo a los tesalonicenses habla de morir y resucitar contigo. Pero tomo el rábano por las hojas y me pregunto cómo estaremos siempre contigo. Y me contesto que cada vez que nos acercamos a los pobres, a los marginados, a los descartados de nuestra sociedad, a los que rechazamos, a los que sufren por cualquier pobreza o carencia, entonces, estaremos siempre contigo, porque tú estás siempre con ellos, y eres el sacramento de su amor.

Energía

6 de noviembre
Viernes XXXI

Fil 3, 17-4,1 Con esa energía que posee

Es tu energía, la fuerza de tu gracia, la que es capaz de transformar mi cuerpo humilde en cuerpo glorioso como el tuyo; y en el día a día, que está más a mano, en revertir mi debilidad y hacerme fuerte en ti, en ella. Por eso, Señor, sigue dándome el ser tuyo en totalidad.

Palabra de vida

4 de noviembre
Miércoles XXXI

Filp 2, 12-18 Manteniendo firme la palabra de la vida

Tu Palabra me da vida, confío en ti, Señor, tu palabra es eterna, en ella esperaré. Mantenme firme en tu Palabra, Señor, que ella sea el cimiento de mi casa, la roca firme, el refugio, la norma de mi vida. Que la proclame y comente a tiempo y a destiempo, que viva de ella y por ella.

Alter Christus

3 de noviembre
Martes XXXI

Fil 2, 5-11 Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús

Es la aspiración de cualquier vida, Señor, tener los mismos sentimientos que tú, vivir como tú viviste, acoger como tú acogiste, escuchar como tú escuchaste, decir lo mismo que tu dijiste, liberar como tú liberaste, anunciar el evangelio de la salvación como tú lo anunciaste.

Difuntos

2 de noviembre
Conmemoración de los fieles difuntos

Rm 6, 3-9 Si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él

Un día como hoy, Señor, nos encontramos con el núcleo de nuestra fe: anunciamos tu muerte, y proclamamos tu resurrección. Y nos mantiene la esperanza de nuestra feliz resurrección, pues la vida de los que creen en ti no termina, se transforma para siempre. Pongo ante ti, Señor, todos los difuntos conocidos de este año. Vivan ya en tu misericordia.

Todos los santos

1 de noviembre
Todos los santos

IJn 3, 1-3 aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.

Esa es la esperanza a la que me llamas, la esperanza de ser semejante a ti, y contemplarte, por toda la eternidad. En la santidad que procede de ti, y que es la vocación por la que encaminas mi vida. Junto a todos los santos y santas anónimos, y reales, que pueblan tu corte celestial.