La paz

5 de mayo
Martes V de pascua

Jn 14, 27-31 La paz os dejo, la paz os doy

Recibo tu paz. Recibimos tu paz. Tan distinta de como la da el mundo. ¿Qué hago con tu paz? ¿Cómo la transmito en el día a día? Hazme signo de tu paz, desarmada y desarmante. Cada día. Especialmente con los que tengo más cerca. Y también denunciando a todos los locos que destrozan la paz mundial con sus agresiones, sus prepotencias, y sus delirios de grandeza. Que violan la dignidad humana.

Tu gloria

4 de mayo
Lunes V de pascua

Salmo 113 No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria

Para tu gloria y tu alabanza. Todo lo vivo, todo lo que pienso, todo lo que hago, todo lo que espero, todo lo que amo, todo lo que me mueve, todo sea para tu gloria y alabanza. En el olvido de mi mismo. Estoy muy lejos de ello, pero a ello aspiro. Por el don de tu gracia.

Turbación

3 de mayo
V domingo de Pascua

Jn 14, 1-12 Que no se turbe vuestro corazón, creed en Dios creed también en mi

Cualquier problema, cualquier preocupación, cualquier angustia, cualquier desazón, cualquier enredo, lo pongo en tus manos. Con la confianza de que tú eres Dios, y no abandonas la obra de tus manos. Tú el camino, la verdad, la vida. Tú la esperanza firme que me queda.

Vida eterna

2 de mayo
Sábado IV de pascua

Hechos 13, 44-52 No os consideráis dignos de la vida eterna

Por las circunstancias de mi vida, viviendo en una comunidad de hermanos dependientes, tengo más cerca que nunca la perspectiva de la enfermedad, la muerte, y la aspiración a la vida eterna. Creo en la vida eterna. En la vida resucitada que nos ofreces. En la vida en plenitud a la que nos llamas. Aumenta mi fe, Señor.

José

1 de mayo
San José Obrero

Hechos 13, 26-33 Tú eres mi hijo, yo te he engendrado yo

José no pudo decirte que te había engendrado, pero si que pudo amarte, acompañarte, educarte, como un padre. No fue tu padre biológico, como decimos ahora, pero fue tu padre. El esposo de María, de la cual naciste tú. Comienza el mes de María, tu madre, con el recuerdo de José, tu padre. Ponnos junto al amor que te dieron.

En práctica

30 de abril
Jueves IV de pascua

Jn 13, 16-20 Dichosos vosotros si lo ponéis en práctica

Tu evangelio, Señor, nos lleva a la acción. A tratar de vivir lo que escuchamos, lo que leemos, lo que tu Palabra nos pide. Para ello contamos con la ayuda de tu gracia, y con la promesa de tu amor. Es el camino de la dicha, de la felicidad, de una vida realizada. Gracias porque nos mueves.

Las pequeñas

29 de abril
Santa catalina de Siena

Mt 11, 25-30 Se las has revelado a los pequeños

Toda tu sabiduría se ha las revelado a la pequeña Catalina, y también a la pequeña Teresa del niño Jesús, a la pequeña Bernardette, a la pequeña Inés, a la pequeña Madeleine, a la pequeña Teresa de Calcuta…tantas pequeñas para confundirnos a los poderosos y a los fuertes, a los clérigos del heteropatriarcado. Porque así te ha parecido mejor.

Tu voz

28 de abril
Martes IV pascua

Jn 10, 22-30 Mis ovejas escucha mi voz

Tu voz potente, tu voz magnífica, tu voz que me recrea y enamora, tu voz amada, tu voz cercana, tu voz como la brisa fresca, tu voz de huracán, tu voz estremecida, tu voz nocturna, tu voz de sol, tu voz tan deseada, tu voz que me llama a la conversión.

Sed de Dios

27 de abril
Lunes IV pascua

Salmo 41 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo

Lo dicho, en ti encuentro la fuente tranquila, el agua que sacia mi sed, la presencia viva. En ti, buen pastor, que cargas mi cuerpo sobre tus hombros, abrazando con misericordia la fragilidad de mi vida, sus heridas, para derramar en ellas el bálsamo de tu amor, el aceite perfumado por ti, vida mía.

Pastor

26 de abril
IV domingo de Pascua

Salmo 22 El Señor es mi pastor

Tú eres mi pastor, Señor, contigo nada me falta, sin ti todo es carencia vital. En verdes praderas me haces recostar, en tu pecho florido, en sus caracoles, y me conduces hacia fuentes tranquilas, manantial de vida y abundancia, la herida de tu cruz, sangre y agua. Raparas mis fuerzas. Porque el alma que anda en amor ni cansa ni se cansa.