Deseos

22 de octubre
Jueves XXIX

Ef 3, 14-21 Doblo las rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda paternidad en el cielo y en la tierra, pidiéndole que os conceda, según la riqueza de su gloria, ser robustecidos por medio de su Espíritu en vuestro hombre interior; que Cristo habite por la fe en vuestros corazones; que el amor sea vuestra raíz y vuestro cimiento; de modo que así, con todos los santos, logréis abarcar lo ancho, lo largo, lo alto y lo profundo, comprendiendo el amor de Cristo, que trasciende todo conocimiento. Así llegaréis a vuestra plenitud, según la plenitud total de Dios.

no se puede pedir más

migrantes

20 de octubre
Martes XXIX

Ef 2, 12-22 ya no sois extranjeros ni forasteros, si no miembros de la familia de Dios

De esta lectura, llena de ecos, me quedo con esta frase. Y trato de aplicarla a la xenofobia tan en boga, a la discriminación de los migrantes, a los que entraron en Ceuta en busca de un futuro mejor, y posiblemente manipulados por otras mentes, diferentes a la que me manipulan a mi en las redes sociales, y también a ti, querido lector que rezas con estas líneas. Ojalá la palabra de Dios nos de criterios para analizar la realidad con ojos de fe y manos llenas de caridad.

Rico en misericordia

19 de octubre
Lunes XXIX

Ef 2, 1-10 Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó

Ahí está la clave: en que eres un Dios rico en misericordia, que nos amas con gran amor…todo lo demás son conceptos nuestros para describirte, utilizarte, manipularte, arrimar el a nuestra sardina…¿quién nos puede separar de tu amor? Nada ni nadie, ni la doctrina, ni la ortodoxia, ni sus guardianes. Porque solo tu amor nos salva.

Fe, esperanza y caridad

18 de octubre
XXIX domingo

I Tes 1, 1-5 La actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y la firmeza de vuestra esperanza en Jesucristo nuestro Señor

Me gustaría ser recordado, Señor, por lo mismo que Pablo recuerda a los tesalonicenses, dando gracias a Dios. Una fe que se muestra en obras, y no en formulaciones o credos; un amor operante, que se esfuerza cada día por llegar a las personas más necesitadas, a los descartados de la sociedad. Una esperanza a prueba de bomba, incluso cuando miembros de la Iglesia actuamos poco conforme a tu evangelio. En tus manos estamos, Señor.

Ojos del corazón

17 de octubre
Sábado XXVII

Ef 1, 15-23 Ilumine los ojos de vuestro corazón

Leo despacio tu palabra, que me mece mi ser en ti, y oro contigo: El Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder en favor de nosotros, los creyente, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo.

Miedo

16 de octubre
Viernes XXVIII

Lc 12, 1-7 No tengáis miedo

En distintas ocasiones, y de muchas maneras, nos das este consejo: no tengáis miedo, no temáis…nos llamas a la fe en ti, a la confianza en tu bondad y tu misericordia, a tu providencia que actúa en nuestra vida. El miedo paraliza, Señor, y tú me liberas.

Muero porque no muero

15 de octubre
Santa Teresa de Jesús

Ecl 15, 1-6 Encontrará gozo y corona de júbilo

Me pones ante ti con los versos de Santa Teresa, y muero porque no muero: “vivo ya fuera de mi/, después que muero de amor/, porque muero en el Señor/, que me quiso para sí/. Vida, ¿qué puedo yo darle/ a mi Dios que vive en mí/, si no es perderte a ti/; para mejor a él gozarle? / Quiero muriendo alcanzarle/ pues a él solo es al que quiero….

Luz de la vida

14 de octubre
Miércoles XXVIII

Salmo 1 El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la vida

Se mi luz, enciende mi noche, cantamos. Tu luz, Señor, nos hace ver la luz, recitamos. Y tú nos prometes que el que te sigue tendrá la luz de la vida. Cerca de tu luz, Señor, quiero estar. Ilumina tu rostro sobre mí, lléname del resplandor de tu belleza, de la claridad de tu bondad, de luz de tu verdad.

Libertad

13 de octubre
Martes XXVIII

Gal 5, 1-6 Para la libertad, Cristo nos ha liberado

Y por eso, Señor, me planteo por qué sigo esclavo de mis deseos y pasiones, si me sé liberado por ti. Es la contradicción, la incoherencia, la fragilidad y debilidad de mi ser, que solo haya gracia y libertad ante ti, que mantienes tu fidelidad perpetuamente. Gracias, Señor.