Servcio

27 de mayo
Miércoles VIII

Mc 10, 32-45 El hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir

En la misma tónica de ayer, Señor, sigues mostrando el camino del servicio, de la entrega, de la disponibilidad para dar la vida unido a ti. Así cualquier seguidor tuyo, y de manera especial los que tenemos un ministerio dentro de la Iglesia, debemos cultivar cada día la entrega en el servicio, sin buscar nada a cambio.

Los últimos

26 de mayo
Martes VIII semana

Mc 10, 28-31 Muchos de los primeros serán últimos, y muchos últimos primeros.

Es la dinámica de tu evangelio, que tú sellaste con tu propia vida, y con tu propia sangre. Viéndote a ti, tenemos la manera de seguir tus huellas. Hasta el final. Dame, Señor, sencillez y humildad para vivir siendo el último, viviendo en plenitud tu evangelio de vida.

Madre de la Iglesia

25 de mayo
María, madre de la Iglesia

Jn 19, 25-34 Mujer, ahí tienes a tu hijo

Comenzamos el tiempo ordinario, después de las siete semanas de pascua, con esta memoria de María, madre de la Iglesia, que es además la advocación de la parroquia marianista de Carabanchel donde vivimos y trabajamos. Tú nos has dado a María como madre, Señor. María, presente en nuestra comunidad, presente en nuestro día a día. Gracias.

Pentescostés

24 de mayo
Pentecostés

Hch 2, 1-11 Se llenaron todos del Espíritu Santo

Todos llenos de Espíritu Santo, desde entonces hasta hoy tu Espíritu Señor, llega hasta nosotros, y nos llena de vida. Son dones cotidianos, la paciencia, la amabilidad, el amor, la alegría, la paz, la bondad, la fidelidad, la mansedumbre y el dominio propio…dame, Señor, lo que más necesite hoy.

Testimonio de amor

23 de mayo
Sábado VI de pascua

Jn 21, 20-25 Da testimonio de todo esto y lo ha escrito

El evangelio de tu discípulo amado, y amante, y amigo. El evangelio que nos ha unido a ti a lo largo de toda la pascua. La buena noticia escrita para nuestro gozo y deleite, para que contraste nuestra vida, para unirnos más a ti. El testimonio en el amor. Gracias, Señor.

Mi bien

21 de mayo

Jueves VI de pascua

Salmo 15 Yo digo al Señor, tú eres mi bien

Tú eres mi bien, tú eres mi Dios, tú eres el lote de mi heredad y mi copa, mi suerte está en tus manos, me ha tocado un lote hermoso, me encanta mi heredad. Con este salmo te bendigo, Señor, en todo momento, porque tu palabra me alegra el corazón, gozan mis entrañas y mi carne descansa serena en ti.

Os encomiendo

20 de mayo
Miércoles VII de pascua

Hch 20, 28-38 os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia

Señor, esto es lo que hago con cada uno de los que hoy lean esta oración. Bendíceles, llénales de tu gracia con el don de tu Palabra. Que todos los que nos acercamos a ella recibamos, por tu misericordia, gracia, bendición, y ésta nos lleve al compromiso con los más necesitados y desheredados de nuestra sociedad.

La carrera

19 de mayo
Martes VII de pascua

Hechos 10, 17-27 No me importa la vida, sino completar la carrera

La carrera de ser testigo de tu evangelio en medio de nuestro mundo La carrera de quien pone la confianza en ti, y no teme las cadenas, lo inconvenientes, los sufrimientos que puedan acarrear. La carrera de quien sabe que el gozo en ti es la fortaleza de la vida. La carrera vivida en el convencimiento de que tú vas conmigo, de que tu vara y tu cayado me sosiegan.

Luchas

18 de mayo
Lunes VII de pascua

Jn 16, 29-33 En el mundo tendréis luchas

Vivir tu evangelio, en medio de nuestra sociedad, es una lucha, y un testimonio. Una lucha contra los criterios imperantes, el consumismo, el individualismo, las ideologías que trastornan nuestra comprensión, la xenofobia, el racismo, cualquier tipo de discriminación. La lucha y el testimonio de quien nos decimos tus seguidores. No temamos. Tú has vencido al mundo.