Dones

3 de junio
Miércoles IX semana

II Tim 1, 1-3. 6-12 Dios nos ha dado un espíritu de fortaleza, amor y templanza

Tres palabras, cada uno un don de tu espíritu para nuestra vida, que pueden ayudarnos a vivir no solo el día de hoy, sino cada día de esta semana, de este mes, de este año…e ir creciendo en ellas a lo largo de la vida. Habrá alguna de las tres de la que esto y más necesitado…esa es la que te pido para el día de hoy, Señor. Gracias por concederme lo que te pido con fe.

Cielos y tierra nuevos

2 de junio
Martes IX semana

II Pedro 3, 12-15 esperamos unos cielos nuevos y una tierra nueva en los que habite la justicia

Es la esperanza, con la que nos dirigimos a ti. Que ya en nuestro mundo comience la transformación para construir una sociedad donde la justicia y la paz se besen, donde no haya abusos de poder, donde las relaciones respeten la dignidad de los seres humanos, donde no haya ningún tipo de explotación. Mueve nuestros corazones hacia la conversión, Señor.

Gracias y paz

1 de junio
Lunes IX semana

II Pedro 1, 1-7 A vosotros gracia y paz abundantes por el conocimiento de Dios

El deseo, que es oración, de Pedro al comienzo de su carta lo hago mío para cada uno de vosotros en este día de hoy. A vosotros gracia, que es don, regalo generoso, fuerza, plenitud de vida, de parte de Dios, y paz, la paz que Jesús nos ha dejado. Recibidla en la medida que os acerquéis al conocimiento de Dios, a la unión de corazón con él. A medida que os entreguéis a los más necesitados.

Trinidad

31 de mayo
Santísima trinidad

Jn 3, 16-18 Tanto amó Dios al mundo

Tu amor en comunión. Tu amor trinitario donde nos introduces, por medio del Hijo, con la fuerza de tu Espíritu Santo. Tu amor trinitario, que da vida, y vida abundante. Tu amor trinitario, que salva. Gracias, Señor, por este don de comunión. Gracias por tu santísima trinidad, que alabo, y adoro, y me mueve a amar sin reservas, especialmente a los más necesitados.

Tu gracia

30 de mayo
San Fernando

Salmo 62 Tu gracia vale más que la vida

Esta frase, de tu palabra, me acompaña desde hace tanto tiempo. Me hubiera gustado tatuármela en el antebrazo, para que se hiciese carne en mí. Tu gracia vale más que la vida: por eso mi alma está sedienta de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. Por eso toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote, como hago ahora.

Sacerdote

28 de mayo
Jesús sacerdote

Gn 22, 9-18 Aquí estoy

Hoy tu fiesta como sumo y eterno sacerdote. Palabras muy altisonantes, conceptos que pueden resultar hoy incomprensibles. De hecho, en el librito con las lecturas del día quita estos dos calificativos, y deja solo el sustantivo: sacerdote. Un sacerdote sin límites ni limitaciones, con una vida entregada en todo momento; un sacerdocio que no tiene principio ni fin, siempre presente, siempre entregado, siempre dispuesto en el tiempo. Así es, Señor, y así nos das tu ejemplo.

Servcio

27 de mayo
Miércoles VIII

Mc 10, 32-45 El hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir

En la misma tónica de ayer, Señor, sigues mostrando el camino del servicio, de la entrega, de la disponibilidad para dar la vida unido a ti. Así cualquier seguidor tuyo, y de manera especial los que tenemos un ministerio dentro de la Iglesia, debemos cultivar cada día la entrega en el servicio, sin buscar nada a cambio.

Los últimos

26 de mayo
Martes VIII semana

Mc 10, 28-31 Muchos de los primeros serán últimos, y muchos últimos primeros.

Es la dinámica de tu evangelio, que tú sellaste con tu propia vida, y con tu propia sangre. Viéndote a ti, tenemos la manera de seguir tus huellas. Hasta el final. Dame, Señor, sencillez y humildad para vivir siendo el último, viviendo en plenitud tu evangelio de vida.

Madre de la Iglesia

25 de mayo
María, madre de la Iglesia

Jn 19, 25-34 Mujer, ahí tienes a tu hijo

Comenzamos el tiempo ordinario, después de las siete semanas de pascua, con esta memoria de María, madre de la Iglesia, que es además la advocación de la parroquia marianista de Carabanchel donde vivimos y trabajamos. Tú nos has dado a María como madre, Señor. María, presente en nuestra comunidad, presente en nuestro día a día. Gracias.