Pascua VI

10 de abril
Viernes octava de pascua

Jn 21, 1-14 Estaba desnudo

Solo desnudo de todo, despojado de todo, vacío de todo, puedo entrar en tu mar, y ser alcanzado por tu plenitud. Solo desnudo puedo ser revestido por ti. Solo en pobreza, unido a los pobres de nuestro mundo, puedo comprender tu dinámica de amor que rebosa vida en abundancia.

Pascua V

9 de abril
Jueves octava de pascua

Lc 24, 35-48 Paz a vosotros

Una paz desarmada y desarmante. La paz que nos dejas, la paz que nos das. Tu paz en medio de un mundo envilecido por la guerra, por el poder, por el querer dominar, por el desbarajuste existencial. A hacerme instrumento de tu paz.

Pascua IV

8 de abril
Miércoles de la octava de pascua

Lc 24, 13-35 ¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino?

Tú en mi y yo en ti, y el corazón ardiendo en tu amor. Tu palabra anida en mi pecho. ¿Quién puede traducir a signos las sílabas del cielo? La claridad de tu pascua, abriéndose camino y delicadamente conquistando el reino de las sombras. Y nosotros aquí, en estupor, contemplando en silencio tanta maravilla.

Pascua III

7 de abril
Martes de la octava de pascua

Jn 20, 11-18 Mujer, ¿a quién buscas?

¿Qué es lo que amo cuándo te amo?, me pregunto con san Agustín. Te busco y te amo, me envuelves en tu amor, me haces gozar con tu vida en mi vida. Todo en ti, uno en ti, ciego en tu luz, mudo en tu palabra, desaparecido en tu cuerpo resucitado.

Pascua II

6 de abril
Lunes octava de Pascua

Mt 28, 8-15 Llenas de miedo y de alegría

La vida misma, en ti, Señor. El miedo de lo incomprensible, de lo inconmensurable, de lo que no entra en razón. La alegría de la maravilla que acaban de presenciar. Tu presencia viva, tu luz prodigiosa, la plenitud del tiempo al alcance de la mano, la muerte vencida. En el afán de cada día, el hilván de tu misericordia.

Domingo de Pascua de Resurrección

5 de abril
Domingo de Pascua

Col 3, 1-4 Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios, aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está con Cristo, escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria.

Mi vida en ti, escondida en Dios. Mi vida es tu vida, tu vida es mi vida. Tú me das la vida. Gracias, Señor, por llamarme a participar de tu gloria.

Jueves santo

2 de abril
Misa vespertina de la cena del Señor

Ex 12, 1-8.11-14 Este día será para vosotros memorable
Sal 115 Alzaré la copa dela salvación invocando tu nombre
I Cor 11,23-26 Cada vez que coméis de este pan y bebéis de este caliz, procalmáis la muertre del Señor hasta que vuelva.
Jn 13, 1-15 Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.

Te ofrezco estas jabalinas para que, a lo largo del día, vayas con ellas hacia lo alto, acercándote al que está cerca de ti, pues te deja su cuerpo y su sangre para que te alimentes y vivas en él.

Miércoles santo

1 de abril
Miércoles Santo

Is 50, 4-9 Tengo cerca a mi defensor
Salmo 68 Señor que me escuche tu gran bondad el día de tu favor
Mt 26, 14-25 Deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos

Te ofrezco estas jabalinas para que, a lo largo del día, vayas con ellas hacia lo alto, acercándote al que está cerca de ti, y desea celebrar la Pascua contigo.

Martes santo

31 de marzo
Martes Santo

Is 49, 1-6 Tú eres mi siervo, de quien estoy orgulloso
Salmo 70 MI boca contará tu salvación
Jn 13, 21-33.36-38 daré mi vida por ti

Te ofrezco estas jabalinas para que, a lo largo del día, vayas con ellas hacia lo alto, acercándote al que está cerca de ti, y sabe que está próxima la hora en que le vayas a entregar, para que sea glorificado.