7 de octubre
Nuestra señora del Rosario
Lc 1, 26-38 Alégrate, María, llena de gracia
Con el rosario, Señor, nos acercamos a tu vida de la mano de María. Y nos alegramos porque eres un Dios encarnado y cercano. Y por ello proclamamos tu grandeza, y te reconocemos hecho niño en Belén, y te decimos que nuestros ojos te ven como el salvador, y sabemos que estás en las cosas de tu Padre, y vamos recorriendo los misterios luminosos, dolorosos y gloriosos de tu vida, para que tu gracia nos haga más como tú.









