8 de noviembre
XXXIV domingo
I Tes 4, 13-18 y así estaremos siempre con el Señor
La carta que escribe Pablo a los tesalonicenses habla de morir y resucitar contigo. Pero tomo el rábano por las hojas y me pregunto cómo estaremos siempre contigo. Y me contesto que cada vez que nos acercamos a los pobres, a los marginados, a los descartados de nuestra sociedad, a los que rechazamos, a los que sufren por cualquier pobreza o carencia, entonces, estaremos siempre contigo, porque tú estás siempre con ellos, y eres el sacramento de su amor.









