15 de mayo
San Isidro Labrador
Jn 16, 20-23 Nadie os quitará vuestra alegría
Vuelves a ofrecerme la alegría como criterio vital, como don tuyo, como fruto del vivir en tu presencia, unido a ti, que me regalas tu dicha. Me abro, Señor, a tu alegría, esa alegría verdadera, que huye de la jarana, de la falsedad, del engaño cotidiano…esa alegría esencial, que pones en el centro de la persona, y que nadie puede arrebatar.









