Domingo de Ramos

29 de marzo
Domingo de Ramos

Isaías 50, 4-7 El Señor me ayuda, por eso no sentía los ultrajes
Salmo 21 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
Fil 2, 6-11 Se rebajó hata someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz
Mt 26, 14 ss ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

Te ofrezco estas jabalinas para que, a lo largo del día, vayas con ellas hacia lo alto, acercándote al que está cerca de ti, pues entra en tu ciudad para morar en ti.

Víctima

28 de marzo
Sábado V de cuaresma

Jn 11, 45-57 Conviene que muera uno por el pueblo

Lo deja claro Caifás: conviene que muera uno por el pueblo. Y ese uno eres tú, Señor, nuestro Salvador. A las puertas de la semana santa te pido, Señor, que me unas más a ti en los misterios pascuales, en la celebración de tu muerte y resurrección. Que esta semana solo tenga ojos para ti, y para los hermanos que están crucificados contigo.

Te amo

27 de marzo
Viernes V de cuaresma

Salmo 17 Yo te amo, Señor

Tú eres mi fortaleza. Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. Dios mío, peña mía mía, mi fuerza salvadora, mi baluarte. Todas estas palabras del salmo, Señor, las voy saboreando mientras las escribo para esta oración, y te las digo. Con amor. Desde tu propio amor.

Anunciación

25 de marzo

La anunciación

Lc 1, 26-38 Alégate

Siempre el regalo de acoger tu Palabra, contándonos la anunciación a tu madre. Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo. Hijo de Dios hecho hijo de María, para salvar a todas las personas. Tu encarnación. En el día de hoy. Haznos mujeres y hombres encarnados, con los pies en la tierra, la mirada en tus ojos, las manos en las tuyas.

Mi oración

24 de marzo

Martes V de cuaresma

Salmo 101 Señor escucha mi oración

Señor, escucha mi oración, en medio de mis distracciones, de mis debilidades, de mis inquietudes…mi oración a salto de mata, mi oración en quietud, mi oración que brota desde el corazón y que muestra lo que tengo en él. Mi oración siempre confiada…mi oración, en la que me abandono en tus manos, dándote las gracias.

Unición

23 de marzo

Lunes V de cuaresma

Salmo 22 me unges la cabeza con perfume

 “Por esta santa unción y por su bondadosa misericordia te ayude el Señor con la gracia del Espíritu Santo”. Es lo que te pido en nombre del enfermo al que le impongo el óleo, en el sacramento. Te lo encomienda la iglesia a ti, buen pastor, que conduces nuestra vida por todo tipo de cañadas, hacia verdes praderas, hacia fuentes tranquilas. Tu bondad y tu misericordia nos acompañan, siempre.

La vida

22 de marzo

V domingo de cuaresma

Jn 11, 3-7. 17. 20-27. 33-45 Yo soy la resurrección y la vida

Me pongo ante ti, Señor, para escribir esta oración, un rato antes de depositar en la capilla de san José, de nuestro jardín, las cenizas de tres hermanos marianistas que murieron en otra ciudad. Y tu Palabra me llega como confirmación y certeza: tú eres la resurrección y la vida, el que cree en ti, aunque haya muerto, vivirá. Y el que está vivo y cree en ti, no morirá para siempre.

Insportable

20 de marzo
Viernes IV de cuaresma

Sab 2, 12-22 Es un reproche contra nuestros criterios, su sola presencia nos resulta insoportable

Y así seguimos. Tratando de que desaparezcan todas las personas que nos incomodan, que ponen interrogantes a nuestras actuaciones, que con su presencia y testimonio nos recuerdan que otra vida, en ti, es posible, que el evangelio nos sigue llamando a vivirlo con todo el rigor de su letra y de su espíritu.