Esclavo

4 de marzo
Miércoles II de cuaresma

Mt 20, 17-28 el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo

Es la dinámica de tu reino, la propuesta del evangelio, que no termino de comprender con la vida, con mis opciones, con mi manera de actuar. Que te mire, Señor, sin descanso, para comprender el misterio de tu entrega. En la que solo tu gracia me puede hacer participar.

Servidor

3 de marzo
Martes II de cuaresma

Mt 23, 1-12 El primero entre vosotros será vuestro servidor.

Servidor. Ese es mi lugar. Sin otra pretensión. Que la de estar a tu servicio, sirviendo a los que más lo necesitan, en su enfermedad, en su soledad, en su dolor, en su marginación. Y en ellos, servirte.

Rebosante

2 de marzo
Lunes II de cuaresma

Lc 6, 36-38 con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros

Hazme generoso en el dar, dame el don de la misericordia, de la apertura a los demás, de la entrega sin medida, de la medida colmada, remecida, rebosante. Aleja de mi la cicatería, el cálculo, la estrechez de miras. Dame de tu propio ser para ser como tú.

Transfigurados

1 de marzo

II domingo de cuaresma

Mt 17, 1-9 Se transfiguró delante de ellos

Celebraré la eucaristía en la cárcel, como todos los domingos, delante de un mural que te representa transfigurado, copia de un icono clásico, junto con Moisés y Elías, y Pedro, Santiago y Juan asombrados de tanta luz, de tanta manifestación en el amor. Tú eres mi hijo, el amado, es la palabra que diriges a cada uno de los internos, vivan lo que vivan, hayan hecho lo que hayan hecho. Os pido que recéis por ellos.

Enemigos

28 de febrero

Sábado I de cuaresma

Mt 5, 43-48 amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen

Con una claridad meridiana nos invitas, nos pides, mejor dicho, a amar a nuestros enemigos. Igual no tengo enemigos declarados, pero si que tengo personas que me caen peor, que están en las antípodas de mi pensamiento, que me ponen nervioso, que me resultan pesadas, cargantes, insoportables…por todas ellas rezo, Señor, y las pongo en tus manos. Y rezo también por mí, para que sea capaz de amarlas.

Centinela

27 de febrero

Viernes I de cuaresma

Salmo 129 Mi alma aguarda al Señor más que el centinela a la aurora

Me gusta, cada día, ver cómo la noche es vencida por la claridad del resplandor del nuevo día. Y muchas veces rezo, en ese momento de alba, recuerdo esta frase del salmo, que pones tú en mi boca. Te aguardo, Señor, como el centinela la aurora, esperando tu llegada, tu luz y tu esplendor, que iluminan a los que vivimos en tinieblas  y en sombras de muerte.

Corazón puro

25 de febrero

Miércoles I de cuaresma

Salmo 50 Crea en mi un corazón puro

El salmo 50 es una mina para rezar con tu propia palabra, Señor, que antes fue palabra humana que se dirigía a ti. Crea en mi un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme. Es lo que te pido en esta primera semana de cuaresma. Que tu gracia actúe en mi.

Tu Palabra

24 de febrero
Martes I de cuaresma

Is 55, 10-11 así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá a mí vacía

Tu Palabra, que es eficaz, más que espada de doble filo, entra hasta el fondo del alma y la enriquece. Basta leerla, rumiarla, meditarla, respirarla, dejar que vaya tomando posesión de nuestra vida. Olvidando los propósitos tan cuaresmales, que lo único que hacen es centrarnos en nuestro esfuerzo, en nuestro ego, en nuestra falta de voluntad. Centrémonos en ti, en tu Palabra. Y actuemos en consecuencia.

Venid

23 de febrero
Lunes I de cuaresma

Mt 25, 31-46 Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme.

Nos das una clave de bóveda para nuestra vida cristiana. Una piedra angular para vivir la vida unidos a ti. Todo lo demás es ideología. Religiosa, política o social.