Gracias

15 de octubre
Santa teresa de Jesús

Mt 11, 25-30 Te doy gracias

Te doy gracias, Padre bueno, por la figura de santa teresa. Me seduces en ella. Vuestro soy, para vos nací, bondad buena al alma mía. Ayer, uno de los hermanos dependientes de la comunidad, me hace llegar un folletito “Teresa, enséñanos a orar”. Me tiene especial cariño. Enfermo de los nervios desde hace muchos años, con una diversidad funcional muy grande. Dadme muerte, dadme vida, dad salud o enfermedad, hora o deshora me dad, dadme guerra o paz cumplida, flaqueza o fuerza a mi vida, que a todo digo que sí. Esta es mi oración. Con Julio.

Espera

14 de octubre
Jueves XXVIII

Salmo 129 Mi alma espera en su palabra

Sigues esta semana recreándome en tu palabra: mi alma espera en ella. Me haces, me deshaces, pronuncias mi nombre con tu palabra, me llenas el ser, me acaricias con la ternura de tus labios, cuando dices lo que me conviene. Te aguardo, Señor desde siempre, más que el centinela a la aurora. Acostumbrado a madrugar tanto, sé que es verdad.

Descanso

13 de octubre
Miércoles XXVIII

Salmo 61 Solo en Dios descansa mi alma

Solo con decir esta palabra tuya, Señor, mi ser se serena y haya reposo en ti. Bien es verdad que tantas veces ando algo aturullado, yendo y viniendo, hiperconectado, acelerado, excitado, y lo que es peor, alterado. Por eso nada como rezar este salmo, haciéndolo de verdad: descansa en Dios, alma mía, porque él es mi esperanza: sólo él es mi roca y mi salvación. Desahogad ante él vuestro corazón, Dios es nuestro refugio. Y junto al piano y la trompeta de Chet Baker, me apaciguas. Sobre todo tú.

Pilar

12 de octubre
Nuestra Señora del Pilar

Salmo 26 Una cosa pido al Señor

Eso buscaré. Habitar en la casa del Señor por los días de mi vida; gozar de la dulzura del Señor. Ahí tu palabra, en esta fiesta del María, del Pilar. Estoy escondido en tu morada, me alzas sobre tu roca, sobre tu pilar. Y mientras tanto mi vida, con su ser, canta un himno de alabanza a tu gloria.

Escogido

11 de octubre
Lunes XXVIII

Rm 1, 1-7 Escogido para el evangelio

Y no se bien por qué me mueves y me conmueves hoy on este inicio de la carta a los romanos, escogido para el evangelio de Dios. Pablo apóstol, escogido. También me has llamado, me has escogido…¡ay de mi si no evangelizo!

Prudencia

10 de octubre
XXVIII domingo

HB 4, 12-13 La palabra de Dios es viva y eficaz

Tu Palabra, que entra hasta mis coyunturas más internas, hasta mi tuétano. Que contrasta los deseos de mi corazón. Tu Palabra, tan cierta en mi vida tan real. Hoy me invita a pedirte prudencia, sabiendo lo desmesurado que puedo ser en ocasiones. Prudencia que no es equiparable a ninguna riqueza, a ninguna perla preciosa…el oro es arena comparado con ella. Hazme quererla más que a la salud y a la belleza, incluso preferirla a la luz pues su resplandor no tiene ocaso. La prudencia, que procede de ti. Que viene cabalgando en tu palabra.

Crianza

9 de octubre
Sábado XXVII

Lc 11, 27-28 Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron

Bendita sea tu madre, Señor, porque te llevó en su vientre, porque te dio su pecho muy sabroso, porque guardó el misterio de tu vida en su corazón, porque estuvo firme l pié e la cruz, porque estalló de gozo en tu resurrección, porque recibió tu espíritu en medio de la comunidad, porque está contigo por toda la eternidad, porque escuchó tu palabra y la encarnó en su vida.

así es

8 de octubre
Viernes XVII

Salmo 9 te doy gracias, Señor, de todo corazón

Aunque las témporas de acción de gracias fueron el martes, continúa la acción de gracias, En el fondo es la oración diaria: sea lo que sea, te doy las gracias. Gracias, Señor, porque todo viene de ti, porque todo es don, porque todo es gracia. Lo vea o no lo vea, lo sepa o no lo sepa, lo comprenda o no. Gracia tras gracia, que recibo de ti.

Rosario

7 de octubre
Nuestra señora del Rosario

Mal 3, 13-20 Os iluminará un sol de justicia

Tu sol, Señor, que nace de María, que viene de lo alto, para iluminarnos a los que vivimos en tinieblas y sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, amén.