26 de abril
IV domingo de Pascua
Salmo 22 El Señor es mi pastor
Tú eres mi pastor, Señor, contigo nada me falta, sin ti todo es carencia vital. En verdes praderas me haces recostar, en tu pecho florido, en sus caracoles, y me conduces hacia fuentes tranquilas, manantial de vida y abundancia, la herida de tu cruz, sangre y agua. Raparas mis fuerzas. Porque el alma que anda en amor ni cansa ni se cansa.
