Glorificad

25 de mayo
VI domingo de Pascua

IPe 3, 15-18 Glorificad en vuestros corazones a Cristo Señor

Que cada uno de los latidos de mi corazón, Señor, se convierta en un canto de alabanza porque eres bello, porque haces en mi obras grandes, porque todo lo llenas con tu sabiduría y amor. Que mi corazón se vuelque en mis hermanos, de manera sencilla, oculta y callada, para así glorificarte con mi vida enamorada.

05.25

Aclama

24 de mayo
Sábado V de Pascua

Salmo 99 Aclama al Señor, tierra entera

El cielo al amanecer, el aire tibio que despierta al día, la claridad de la mañana, las flores de los geranios, al petunias, el piar de los pájaros, el rumor incesante de la calle, los ríos de agua que en la ciudad van escondidos, la música callada de mi corazón, la salmodia de la comunidad, los árboles que se mecen quietos en tu amor, y no lo saben, aclama al Señor tierra entera, que el día al día le pase el mensaje, que a toda la tierra alcanza tu amor, y hasta los límites del orbe llegue tu lenguaje sin palabras.

05.24

Sin cargas

23 de mayo
Viernes V de Pascua

Hechos 15, 22-31 Hemos decidido, el espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas

Señor, que tu Iglesia no sea una máquina de fabricar impedimentos para que la gente llegue a tu Gracia, haznos comprender que es más importante tu Gracias que toda la burocracia. Que proclamemos con nuestra vida y nuestra Palabra que somos tus amigos y nos has dado a conocer lo que has oído a tu Padre, que nos has elegido para que vayamos y demos fruto y nuestro fruto dure.

05.23

Amor

22 de mayo
Jueves V de Pascua

Jn 15, 9-11 Como el Padre me ha amado así os he amado yo

Siempre una realidad de amor. Dame ojos de amor para ver tu amor generando el mundo, tu amor transformándolo todo, tu amor haciendo fecunda mi vida, tu amor invitándome a permanecer en tu amor. Dame una mirada limpia al amor, un corazón olvidado de mí mismo para amar como tú y entregarse, sin reservas, en el amor.

05.22

Vida de la vida

21 de mayo
Miércoles V de Pascua

Jn 15, 1-8 Yo soy la vid, vosotros los sarmientos

Tú eres la vida de mi vida, tú eres la savia de mi savia, tú eres el color de mis colores, tú eres el aire de mi cielo, la nube de mi morada, el no saber de mi ignorancia, el amor, la ternura entrañable que me envuelve cuando de despierto y cuando me acuesto, tú eres mi propia intimidad olvidada a los pies de tu cruz. Tú, Señor, mi raíz, mi vid, mis sarmientos en ti, mis frutos por ti. Tú en mi, desbordándome. Siempre.

05.21

Tus maravillas

20 de mayo
Martes V de Pascua

Hechos 14, 19-28 Les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos

maravillas, Señor, tú has hecho en mí maravillas, has pronunciado mi nombre en tus labios y me has amado desde toda la eternidad, cada día de mi vida, sin que la verdad sea dicha, sepa yo muy bien cómo ni por qué. Pero en fin, que mi boca proclame tu alabanza y que todo mi ser cante eternamente tu misericordia, Señor.

05.20

Morada

19 de mayo
Lunes V de Pascua

Jn 14, 21-26 Haremos morada en él

El Padre y tú en mi, por el don del Espíritu. El que me ama, y yo te amo, Señor, y quiero amarte más, guardará mi palabra, cosa que trato de hacer en el corazón y de vivir cada día, y mi Padre lo amará, sé que me amas y necesito darme, ponerme en tus manos, sin limitación, sin medida, con una confianza infinita, porque tú eres mi padre, y vendremos a él, ven ¿Señor Jesús! y haremos morada en él, tú en mí, yo en ti, para siempre.

05.19

Oración

18 de mayo
V domingo de Pascua

Hechos 6, 1-7 Nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la Palabra

En medio de mis trabajos y ocupaciones habituales, Señor, no quiero descuidar la oración ni el ministerio de la Palabra. En todo momento y en todo lugar dirigirme a Ti, Señor, mi Dios, orando con la respiración, Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten misericordia de mi, que soy un Pecador, predicando a tiempo y a destiempo, pues tu Palabra ha venido a mí y se ha hecho carne. Dame la gracia de orar sin interrupción, de predicarte con mi vida sin fin.

Mañana, en una cadena de oración, es el día que rezo por las vocaciones laicas marianistas. Uníos a esta intención.

05.18

Muéstrame al Padre

17 de mayo
Sábado IV de Pascua

Jn 14, 7-14 Señor, muéstranos al Padre y nos basta

Ya sé, Jesús, que quien te ve a ti ve al Padre, que quien escucha tu Palabra escucha a quien te ha enviado, que tú y el Padre sois uno en amor, y que tú mismo nos introduces en ese amor. Pero a pesar de todo sigo haciendo la misma petición que et hace Felipe: Señor, muéstrame al Padre, que los ojos de la fe, se maravillen al contemplar la luz de su rostro. Hazme para siempre semejante a ti y hazme proclamar tu misericordia. Lléname de tu alegría, del gozo de tu presencia en el más pobre y necesitado. Estás cerca de mi.

07.17

Temor y temblor

16 de mayo
Viernes IV de Pascua

Jn 14, 1-6 Que no tiemble vuestro corazón

Esta es tu Palabra hoy: que no tiemble tu corazón, no tengas miedo. No tengas miedo de nada, ni de ti mismo, ni de quien puede matar el cuerpo, ni de la muerte, ni de quien quiera hacerte daño, ni de tus posibles enemigos. En todo y por todo tu vida está escondida en Cristo, en Dios. Te sabes en sus manos. Sea lo que sea, da las gracias de todo corazón, con salmos, con cánticos inspirados, en el silencio de tu ser.

05.16