Don

16 de junio
Lunes XI

Mt 5, 38-42 Al que te pide, dale

Dame tú, Señor, la lógica del compartir, el don de darme y deshacerme en puro don. Que desaparezca en el horizonte de tu generosidad y así sea generosidad tuya. Que me olvide de ti entregando mi ser. Hazme don tuyo.

06.16

Trinidad

15 de junio
Santísima Trinidad

Jn 3, 16-18 Tanto amó Dios al mundo

Tú eres luz, tú eres comunión, tu eres amor, tú eres silencio, tú eres creador, tú eres paz, tú eres resplandor, tú eres compasión eterna, tú te extiendes en tu blancura santa hasta penetrar en lo más íntimo de mi propia intimidad para introducirme en lo más íntimo de tu Trinidad santa, donde me pierdo para encontrarte en un vacío lleno de amor, que me abre a tu plenitud.

06.15

Mi lote

 

14 de junio

Salmo 15 El Señor es el lote de mi heredad y mi copa

Como un verso desprevenido, que emociona el alma y deja tiriritando los párpados que leen tanta belleza, la que desciende al corazón y hace crecer entregas silenciosas, así llegas Tú, amor discreto, esta mañana hasta mí. Tú lote de mi heredad, tú mi copa, bien cristalino que rebosa tu amor, y enternece mis desiertos. «Todo es de tan sencillo incomprensible, como visto por ojos de los ángeles».

06.14

Silencio sutil

13 de junio

San Antonio
IRe 19, 9a.11-16 Una voz de silencio sutil

Una voz de fino silencio, tu susurro que lo llena todo, tu viento suave que llena el universo, tu brisa despierta, que acaricia el ser rendido, entregado, abandonado en tus manos. Tu, que pronuncias el horizonte y haces brotar eternidades, llegas imperceptiblemente, como un verso desnudo, sigiloso. Todo contiene tu gran misterio, todo encierra tu más honda verdad, donde me aguardas.

06.13

 

Cristo

12 de junio
Jesucristo sumo y eterno sacerdote

Lc 22, 14-20 Este es mi cuerpo que se entrega por vosotros

Tu cuerpo entregado, tu cuerpo ofrecido, tu cuerpo en el centro de la vida, tu cuerpo generando vida en la muerte, tu cuerpo recordándome donde está la raíz del ser, tu cuerpo que sigue sufriendo en la humanidad que aguanta los dolores de la insolidaridad, que es triturada por los crímenes de nuestro bienestar. Tu cuerpo, Señor Jesús, entregado en la cruz. Recojo tu sangre y beso tu cuerpo llagado en las llagas del mundo. Tu cuerpo eterno, que nos abre el camino para ir al Padre, que nos hace capaces de Dios porque te has hecho cuerpo y carne nuestra.

06.12

Ayunar y orar

11 de junio
San Bernabé

Hechos 11, 21-26; 13, 1-3 Volvieron a ayunar y a orar

Ayunar para prescindir de lo superfluo, para no vivir en la fantasía de creerme rico en vez de bendecido por ti, ayunar para recordar mi fragilidad, para manifestar que la sociedad de consumo es un ídolo que nos está matando, para solidarizarme con los que ayunan forzosamente porque no tienen que comer, para abrir mi corazón al prójimo, para vivir más pobre…y orar porque tú eres mi bien, y solo en ti descansa mi ser, orar para ser como tú, contigo, en ti, por ti.

06.1106.11

Siempre llena

10 de junio
Martes X

I Re 17, 7-6 La orza de harina no se vaciará

La orza de harina no se vaciará, la alcuza de aceite no se agotará porque tú has dado lo poco que tenías para sobrevivir, no te has preocupado de ti, has vuelto tu mirada hacia el necesitado, y le has entregado tu futuro. Hagamos a la viuda de Sarepta un icono en el parlamento europeo, para que no olvidemos lo que es pensar en el otro, en el que llega hasta nuestra casa y pidiendo las migajas de lo que cae de nuestra mesa. Un icono en el parlamento, y una imagen viva en mi corazón.

06.10

Pobres

9 de junio
Lunes X

Mt 5, 1-11 Dichosos los pobres de Espíritu

Recuperamos el tiempo ordinario, después de los cincuenta días de Pascua, con el evangelio de las bienaventuranzas. Me llamas, Señor, a vivir feliz, dichoso, bienaventurado, en la vida ordinaria, en lo cotidiano, en lo normal, en lo que no tienen ninguna apariencia especial y en donde, sin embargo, reside el tesoro de tu Espíritu. La belleza de lo invisible en lo visible, al alcance de la mano, cuando te sigo y estoy contigo, en ti, bienaventurado.

06.09

Pentecostés

8 de junio
Pentecostés
Hechos 2, 1-11 Se llenaron todos del Espíritu Santo

Se llenaron de tu fuego, de tu luz, de tu ardor, de tu valentía, de tu fortaleza, de tu atrevimiento, de la conciencia inigualable de ser seres en ti, de la capacidad de comunicar, de testimoniar, de hablar en cualquier lengua, de manifestarte con sus vida, con sus obras, con su silencio, con su actuar, con su estar, con su ser. Tu Espíritu Santo descendió sobre ellos y les hizo conocer su realidad, su verdad, su libertad, en Ti.

06.0806.08

Sígueme

7 de junio
Sábado VII de Pascua

Jn 21, 20-25 Tú sígueme

Al final de este tiempo de Pascua, como al principio, hoy y siempre, escucho tu voz que me llama: tú, sígueme. A donde quiera que me lleves, Señor. Ir en pos de tu perfume, de tu belleza, de tu verdad, de tu bondad. Ir contigo hasta el confín del mundo, hasta lo más recóndito de mi ser. Ir en luz o en oscuridad. Ir contigo a donde tú me llames. Por ti, contigo, en ti. Amén.

06.07