Mirad

18 de diciembre
Feria de adviento
Jr 23, 5-8 Mirad que llegan días

Mirad que llegan días; abrid los ojos, pues el cielo destila su rocío y las nubes llueven al justo; dejad vuestras cegueras, las que os impiden ver la salvación que ya llega, que ya viene, que se ofrece gratuitamente, que te regala la plenitud en la finitud, la riqueza en la pobreza, la fortaleza en la debilidad, mirad al niño que se acerca en el vientre de María, alzad la cabeza, abrid los ojos, se acerca vuestra liberación.

Díos mío

17 de diciembre
Miércoles III adviento

Salmo 71 Dios mío

me llenas con tu palabra y me haces oración esta mañana, deseando tu venida: que los montes traigan la paz y los collados justicia, que se derrame por el mundo,  por nuestros corazones que retozan por el Dios vivo. Que él defienda a los humildes del pueblo y socorra a los hijos del pobre, de nuestro pobre mundo tan lleno de pobreza; Que en sus días florezca la justicia, que su nombre sea eterno, que él sea la bendición de todos los pueblos. Así llegas, Señor, Díos mío, con tanto don.

 

OH!

16 de diciembre
Martes III adviento
So 3, 1-2.9-13 Arrancaré de tu interior tus soberbias bravatas

Así me purificas de mi mismo, de todas las vanaglorias que busco, de todo el deseo oculto de crear, de dominar, de poseer. Me purificas con tu amor, me aquilatas al fuego….oh llama de amor viva que tan profundamente hieres mi alma en el más profundo centro, pues ya no eres esquiva , acaba ya si quieres. Rompe la tela de este dulce encuentro. Encontrarme contigo en el amor, ser purificado por tu amor, oh cauterio suave, oh toque delicado! Oh, oh oh.

Todavía no

15 de diciembre
Lunes III adviento
Nm 24, 2-7.15-17 Lo veo pero no es ahora, lo contemplo, pero no será pronto

Te sé, Señor, pero no se cómo; te intuyo en lo profundo de mi vida, germinando la salvación dentro de la historia, de los acontecimientos de cada día; te veo, Señor, pero no es ahora;  te contemplo, pero no será pronto tu venida. Y un poso de desconcierto, a veces, me domina. Pongo junto a ti mi desconcierto porque, al colmar mis anhelos con la promesa de tu venida, me dejas olvidado de palabras y sin querer poseer las respuestas.

Orar

14 de diciembre
III Domingo de Adviento

1 Ts 5, 16-24 Sed constantes en el orar

Invitación, mandato, que nos haces en este adviento para preparar tu venida. Oración que es encuentro en intimidad contigo, que es gratuidad sin medida, que es buscarte solo a ti en ti y por ti, que es acogerte, hacerte seno en mi. Como María, que recibió tu Espíritu y desbordó de gozo, que proclamó la buena noticia a los que sufren, que dio gracias en toda ocasión…orar como María, tu madre, Señor, que sigue orando por nosotros, pecadores.

Tu nombre

13 de diciembre
Sábado I de adviento

Salmo 79 Danos vida para que invoquemos tu nombre

Tu nombre, Dios con nosotros, Dios cercano, Mesías, Señor, Buen pastor; tu nombre, Santo de Israel, Hijo de Dios, Redentor, Salvador, Cristo;  tu nombre de misericordia,  de verdad, de libertad de justicia, de paz tu nombre, que se hizo Palabra y puede ser pronunciado por nuestra boca: amor mío, rey mío, dulce Jesús. Por vos tengo la vida, por vos he de morir. Invocando tu nombre.

 

 

 

Por tu bien

12 de diciembre
Viernes I adviento

Is 48, 17-19 Así dice el Señor

Yo, el señor, tu Dios, te enseño para tu bien, te guío por el camino que sigues. Si hubieras atendido mis mandatos, sería tu paz como un río….

Atender a tus mandatos, Señor, realiza y da plenitud a mi vida, me hace caudal de paz; atender a tus mandatos, Señor, estar atento a tu voluntad en mi vida, me hace fecundo. Y me mueve a ser testigo tuyo, anunciando la paz a los hombres y mujeres que tú amas.

Siempre con nosotros

11 de diciembre
Jueves I de aviento
Is 41, 13-20 No los abandonaré

Siempre estás con el pobre y el abatido, pues te has hecho pobre y has sido abatido por nosotros. Siempre estás cercano, pues has compartido la condición humana, y has sabido lo que es el abandono, la injuria, la calumnia, la opresión. No nos abandonarás en nuestra sed de Ti, pues has pasado sed y e has sentido abandonado por el mismo Dios. No nos abandonarás y por eso nos alegramos con el Señor, con el santo de Israel, que ya viene, ya está cerca.

Al cansado

0 de diciembre
Miércoles II de adviento
Is 40, 25-31 El da fuerza al cansado, acrecienta el vigor del inválido

Así eres tú, Señor, nuestro Mesías, nuestro Salvador, nuestro restaurador. Así nos sigues llamado a los que estamos cansados y agobiados, pues tú nos aliviarás. Así llegas, como aquél que en la debilidad renuevas las fuerzas, las fuerzas de los que esperamos en Ti, aunque sigamos siendo débiles.  Así llegas, para darnos alas de águila, para que corramos sin cansarnos, marchemos sin fatigarnos, siguiéndote a ti. Que llegas, que ya estás.

Aquí está Dios

9 de diciembre
Martes II adviento

Is 40, 1-11 Aquí está vuestro Dios

Alza fuerte la voz. Proclama, exhorta, llama,  invita  a mirar a escuchar, a contemplar que ya llega, ya está cerca, ya viene nuestro Dios. Alza la voz para que cada uno de nosotros comencemos a enderezar lo torcido, a igualar lo escabroso de nuestra vida. Pues tú, Señor, quieres transitar por nuestra vida y  necesitas el camino de nuestro amor.