Vida eterna

2 de mayo
Sábado IV de pascua

Hechos 13, 44-52 No os consideráis dignos de la vida eterna

Por las circunstancias de mi vida, viviendo en una comunidad de hermanos dependientes, tengo más cerca que nunca la perspectiva de la enfermedad, la muerte, y la aspiración a la vida eterna. Creo en la vida eterna. En la vida resucitada que nos ofreces. En la vida en plenitud a la que nos llamas. Aumenta mi fe, Señor.