Dulce Nombre de María

12 de Septiembre
Dulce Nombre de María

Lc 1, 27 El ángel fue enviado por Dios a una Virgen. La Virgen se llamaba María

Contemplar, una vez más, la escena de la Anunciación. María en su casa, en su ambiente, en su quehacer. María toda abierta a Dios, a su presencia, a su don. María dispuesta a aceptar, acoger, dejarse turbar por algo que la saca de sí, nunca imaginado. María que ve transformada su vida. María que, desde ese momento, comienza a darle su carne a Dios. María…

Hoy fiesta patronal de los religiosos marianistas, rezad para que seamos en nuestro mundo como María: que cumplamos nuestra misión de dar a Jesús.

Arraigados en El

11 de septiembre
Martes XXIII
Col 2, 6-15 Ya que habéis aceptado a Cristo, proceded según él, arraigados en él.
Reconozco, Señor, que recibo de ti el ser, que te nombro y te quiero como Señor de mi vida, aunque tantas veces me cueste arraigarme en ti, hundir en tu ser de misericordia mis raíces, poner ante la luz de tu mirada sanadora las profundidades ocultas de mi ser. Deseo proceder según tu quieras, deseo dejarme construir por ti en la fe que me han transmitido. Para hacerlo deseo, como tú, pasar la noche orando a Dios, y luego recibir la misión a la que me destinas.

 

 

Completar

 

 10 de septiembre
Lunes XXIII
Col 1, 24-2,3 Así completo en mi carne los dolores de Cristo
El dolor, físico, psicológico, moral, está presente en nuestro mundo, probablemente en nuestra vida. El dolor, que en sí debe ser evitado, pues Dios nos llama a vivir bienaventurados y felices, puede convertirse en una fuente de vida. Me puede ayudar a desprenderme de mi mismo, a reconocer mi limitación, a ofrecerme, a unirme a Cristo en la cruz. De nuevo, Señor, pongo ante ti a los que más sufren: ayúdame a ser, en tu nombre, vida para ellos.

 

 

Posponer

9 de septiembre
Domingo XXIII

Lc 14, 25-33 Si alguno se viene conmigo y no pospone…

Terminar esta frase, poniendo sinceramente, ante Dios, nuestro deseo de seguir a Jesús, que nos llama, cada día, a seguirle sin reservas, con todo nuestro ser. Pero cada uno sabemos, ¿bien?, qué necesitamos renunciar para estar más libres para Jesús. El evangelio nos da la clave: renunciar  a sí mismo. Cada uno, con la ayuda de Dios, lo tratamos de aplicarlo a nuestra vida.

 

 

Natividad de María

8 de septiembre
Natividad de la Virgen María

 

Salmo 12 Desbordo de gozo con el Señor

Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho, por tanto bien como la humanidad ha recibido de María. Tu nacimiento, Virgen María, me hace desbordar de gozo, proclamar la grandeza del Señor porque tantas generaciones después te seguimos felicitando y nos seguimos felicitando por ti, de que quien ha nacido el Salvador del mundo. Nos alegramos y regocijamos y queremos mostrar a los demás nuestra alegría profunda.  Que es la tuya.

 

Por su medio

7 de septiembre
Viernes XXII

Col 1, 15-20 Por medio de él fueron creadas todas las cosas.

Todo en ti, Señor Jesús. Todo en ti, participando de tu espíritu creador, de tu aliento vital. Todos unidos en ti, y en ti, todos recibiendo el don de la vida. Yo en ti, porque fui creado por ti y para ti, y solo me mantengo en ti, y en ti recibo toda la plenitud. ¿Cómo hacer para que de verdad esto sea verdad en mi vida? ¿Cómo rendirme, ya y par siempre, a la fuerza de tu gracia?

Conocimiento perfecto

6 de septiembre
Jueves XXII
Col 1, 9-14 Pedir que consigáis un conocimiento perfecto de su voluntad…

Al principio de la carta a los colosenses se nos dice lo que hoy podemos pedir unos para los otros, en una comunión de espíritu, formando una comunidad de oración que escucha y medita la Palabra de Dios: pedir que consigamos un conocimiento perfecto de su voluntad, con toda sabiduría e inteligencia espiritual para fructificar en toda clase de obras buenas y que aumente nuestro conocimiento de Dios, en lo de cada día, en lo cotidiano.
 

 

 

Los enfermos

5 de septiembre
Miércoles XXII

Lc 4, 38-44 Los que tenían enfermos con el mal que fuera se los llevaban

Jesús, Señor y dador de vida, que reciben como un don precioso los que están enfermos, que son llevados hasta ti con esperanza por sus familiares y amigos. Signo de tu presencia salvadora es que los ciegos ven, los cojos andan, los…hoy somos tu presencia misericordiosa en el mundo de la enfermedad. Ayúdanos a acompañar, a estar presentes, a consolar y confortar en tu nombre. A visitar a los enfermos, para encontrarte a ti salvándonos de nuestras enfermedades.

Tu dulzura

4 de septiembre
Martes XXII

Salmo 26 Una cosa pido al Señor: gozar de su dulzura

Leo el salmo responsorial de hoy y dejo que cualquiera de sus frases se haga verdad en mi vida: decir desde el fondo del corazón que eres mi luz y salvación, que eres la defensa de mi vida, que deseo habitar en tu casa…Decirlo junto con la oración colecta de esta semana: siembra en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes el bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves.

Sobre mí

3 de septiembre
Lunes XXII

Lc 4, 16-20 El Espíritu del Señor está sobre mí

Hacerme consciente, Señor, de esta Palabra de verdad que pronuncias sobre mi vida. Tomar conciencia de que tu Espíritu está sobre mí y me ha ungido. Pedirte que deje actuar tu Espíritu en mi, que lo acoja de la misma manera que hizo María, sin reservas, con total donación. Tu Espíritu que me envía a la misión de anunciar el Evangelio a los pobres y  de proclamar el año de gracia tuyo. Tu Espíritu, Jesús, que me hace tuyo.