1 de julio
Martes XIII
Mt 8, 23-27¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?
Pongo junto a ti, Señor, todos mis miedos. Dame fe para vivirlos unido a ti, sin quedar paralizado por ellos. Por tu misericordia, sálvame de mi mismo.
Comentarios diarios a la Palabra de Dios, que ayuden a rumiarla y encarnarla
30 de junio
Lunes XIII
Mt 8, 18-22 Maestro, te seguiré adonde vayas
Es lo que te sigo diciendo cada día, aunque bien se que las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, y que tú solo reclinas la cabeza en la cruz, que tanto me cuesta aceptar. Te lo sigo diciendo confiando en que tu bondad y tu misericordia, que me acompañan todos los días de mi vida, mantendrán firme mi propósito. En tus manos estoy.
29 de junio
San Pedro y San Pablo
II Tim 4, 6-8.17-18 el Señor me estuvo a mi lado y me dio fuerzas
Has estado a mi lado, estás, y me has dado fuerzas, me das, para que se proclame claramente el mensaje. Desde hace treinta y tres años, en esta fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo, recibí el orden sacerdotal, siendo ya religioso marianista desde hacía nueve. Gracias, Señor, por la inmensidad de tu don, que llevo en vasija de barro. Se que me basta tu gracia, porque tu fuerza se manifiesta en mi debilidad.
28 de junio
Sábado XII
Gn 18, 1-15 Señor, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo
Es la oración de Abraham. Es la oración que tantas veces te he hecho, estando en casa y yendo de camino, acostado y levantado; es la oración de tantos hombres y mujeres que quieren tenerte cerca y no saben dónde te tienen. Es la oración que podemos hacer ahora mismo, con un corazón sincero.
27 de junio
Viernes XII
Ez 34, 11-16 Buscaré la oveja perdida, recogeré a la descarriada; vendaré a las heridas…
Si hacemos eso, Señor, que muchas veces no lo hacemos, que muchas veces en vez de buscar a la oveja perdida la dejamos despeñarse, te está bien empleado por perderte, pensamos desde nuestra terrible iniquidad, si recogemos a la oveja descarriada, si vendamos las heridas de quien está dañado por la vida, por poner un ejemplo al aire de este mes transexuales que se dedican a la prostitución, es porque tú lo has hecho primero, y quieres que amemos como tú amas.
26 de junio
Jueves XII
Mt 7, 21-29 edificó su casa sobre roca
Se tú la roca de mi refugio, baluarte donde me salve. Se tú, señor, la piedra angular de mi casa. Se tú el núcleo de mi hogar interno, centrado en ti. Se tú, Señor, el núcleo de nuestra comunidad religiosa. Se tú, Señor, el único motor de las actividades pastorales que realizo, y de las no pastorales, el impulsor de mi vida. Sé tú Señor, el que sostiene mi vida.
25 de junio
Miércoles XII
Mt 7, 15-20 Por sus frutos los conoceréis
Al final del curso académico se recogen frutos, tras los exámenes. También en el huerto de la comunidad llevamos unas semanas disfrutando de los frutos: cerezas, albaricoques, y ya se ven próximas las paraguayas, las nectarinas, los melocotones…más tardías vendrán las peras, las manzanas, los higos, los membrillos…¿y mis frutos, señor? Tú me sondeas y me conoces.
24 de junio
Nacimiento de Juan el bautista
Lc 1, 57-66 El Señor le había hecho una gran misericordia
Como la que nos haces cada día. Tu misericordia, Señor, en Isabel, la madre de Juan, que de estéril pasa a sr mujer fecunda, transmisora de vida, llena del espíritu de Dios, y de su promesa. Tu misericordia, Señor, en mi vida, cada vez que me acerco al sacramento de la reconciliación, en tantos momentos como te haces presente, aunque no te experimente. Tu misericordia Señor, que llega a tus fieles de generación en generación.
23 de junio
Lunes XII
Mt 7, 1-5 No juzguéis y no seréis juzgados
Hoy la palabra que nos brindas en la eucaristía suscita en mi muchos veneros, y no se bien de cuál beber. Me quedo con este, pero podría ser cualquier otra frase. Ayúdame a tener una mirada limpia, la misma mirada que tienes tú, no solo con las personas lejanas, que piensan diferente a mi, sino con los más cercanos, con los que conviven conmigo todos los días. Dame pureza de corazón.
22 de junio
El Corpus
1 Cor 11, 23-26 esto es mi cuerpo
Tu cuerpo, que adoro, que recibo cada día, que me une a ti, que me hace cuerpo tuyo, en la Iglesia. Tu cuerpo, comunidad de creyentes. Tu cuerpo, en la carne descartada de tantas hermanas y hermanos nuestros, que tienen hambre, que no tienen trabajo, que están enfermos y solos en los hospitales, que están presos en unas cárceles tórridas en estos días de tanto calor. Dadles vosotros de comer, nos dices en el evangelio. El milagro de tu cuerpo, que se parte, que se reparte, que nos da vida.