4 de septiembre
Viernes XXII
I Cor 4, 1-5 Que la gente solo vea en nosotros servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios.
Así, ser solo referencia tuya, y vivir todo, y en todo momento, solo para transparentarte. Alejado de toda autorreferencialidad. Solo en ti y para ti, entregado a los demás.
