18 de septiembre
Viernes XXIV
I Cor 15, 12-20 Si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe
Ahí está. Solo tu resurrección sostiene nuestra fe. Tu resurrección permite la experiencia viva contigo, tu presencia cierta en medio de nuestras vidas, que sigas siendo un Dios con nosotros, que nos sigas ofreciendo, más allá de nuestras propias muertes, la gloria de tu resurrección.
