El perdón

13 de septiembre
Domingo XXIV

Mt 18, 21-35 Hasta setenta veces siete

Cuesta. Mucho. Perdonar a un hermano que nos molesta, que me altera, que me ha atacado, difamado, calumniado…que me ha herido, en definitiva. Todo se centra en el “me”. Es bueno, como criterio, lo que san Pablo nos pide hoy: no vivir para uno mismo, sino vivir para ti, Señor. Porque ya vivamos ya muramos, somos tuyos. Y como tú podemos perdonar.