Palabra fecunda

12 de julio
Domingo XV

Is 55, 10-11 así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá a mí vacía

Tu Palabra, Señor, que riega mi tierra y la enriquece sin medida. Tu Palabra que llega a mi cada día, y pone tu semilla en mi vida, para hacerme más tuyo, y menos mío. Tu Palabra, que me contrasta, que me mueve, que me ordena, que me da criterios de actuación, que me refresca, que me descansa. Tu Palabra, Señor, tu don en mi vida.