¿Por qué?

23 de marzo
Martes V cuaresma

Nm 21, 4-9 ¿Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto?

No reconocer tu don. No sentirme liberado de la esclavitud, llevado hacia la tierra prometida, alimentado por tu Providencia, acompañado por la presencia de tu ser que camina conmigo por el desierto de la vida. Lamentarme, quejarme, no ver con perspectiva, no comprender, reprocharte. Esa es la tentación, no caer en la cuenta que la verdadera muerte está fuera de Ti. En tus manos la vida y la liberación, Señor, incluso en medio del desierto.

03.23

Luz

22 de marzo
Lunes V cuaresma

Jn 8, 12-20 Yo soy la luz del mundo

Siempre tu luz, Tú como luz, iluminando, clareando, transformando en mediodía mis oscuridades, venciendo mis tinieblas, no dejándome atrapar por ellas, ni dejando en que con su lenguaje dominen tu palabra. Tú Señor, eres luz y siembras claridades. El que te sigue no camina en tinieblas, sino que tiene la luz de la vida, que eres tú, Señor Jesús.

03.22

Es pérdida

21 de marzo
Domingo V cuaresma
Flp 3, 8-14 Todo lo estimo pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de Jesucristo, mi Señor

Todo es pérdida, Señor, tú eres la verdadera riqueza, el tesoro de mi vida, la experiencia radical que me sostiene y me da el ser. Me gustaría poder decir en verdad y desde la verdad, como san Pablo, “por él lo perdí todo y todo lo estimo basura con tal de ganar a Cristo y existir en él”. Ese es mi deseo. Solo busco una cosas, correr hacia la meta para ganar el premio, al que Dios me llama en Cristo Jesús.

03.21

Entrañas y corazón

20 de marzo
Sábado IV cuaresma

Jr 11, 18-20 Tú Señor, juzgas rectamente, pruebas las entrañas y el corazón

Tu conoces el corazón y sondeas las entrañas.  Conoces mi realidad en lo mas hondo, en lo profundo de mi ser. Desde allí me llamas. Allí me juzgas, pruebas mis entrañas y mi corazón. En el corazón me sanas. Con tu mirada de amor me pruebas. Y  en la prueba, desoncertado, me doy a ti, pues confío en tu misericordia. A ti, Señor, encomiendo mi causa, pues ningún hombre vivo es inocente frente a ti.

03.20

San José

19 de marzo
San José

2 S 7, 4-5.12-14.17 Yo seré para él un padre, el será para mí un hijo

Reconocerte como Padre Señor. Confiado en tus manos misericordiosas, al arrullo de tu corazón, en confianza amorosa. Como un hijo en brazos de su padre. Como Jesús junto a José, tan atónito y tan entregado al amor. Don de tu paternidad, que nos hace hermanos tuyos. En José la figura del padre, prefigura a todos los padres en el amor. Gracias, Señor.

03.19

Vida

18 de marzo
Jueves IV cuaresma

Jn 5, 31-47 ¡Y no queréis venir a mi para tener vida!

Este es el reproche que nos haces, tan cierto, en la mitad de la cuaresma. No queremos llegar a ti para tener vida, Señor, y vida abundante. Malvivimos de aquí para allá, con vanas ilusiones, con faltas esperanzas, con inconsistencias fútiles.  Desechamos la piedra angular, renunciamos a construir nuestra vida sobre roca. Tozudos, de poca fe, no queremos llegar a ti, realmente,  para tener vida. Nos entretenemos, mientras tanto, sin acabar de cuajar en corazón en ti.

03.18

Venid a la uz

17 de marzo
Miércoles IV cuaresma

Is 49, 8-15  Venid a la luz

Esta es la invitación que por doquier encontramos en la Sagrada Escritura.  Así te diriges a los que todavía caminamos en tinieblas y en sombras de muerte. Venid a la luz de mi pascua, alumbrar vuestra vida con mi resurrección, venid, caminad a la luz de la verdad.  Hoy llega así tu palabra, envuelta de claridad.

03.17

Quedar sano

 

16 de marzo Martes IV cuaresma

Jn 5, 1-3.5-16 ¿Quieres quedar sano?

Es la pregunta que haces, tan directamente, al hombre que lleva treinta y ocho años postrado, junto a la piscina de Betesda.  El, como tantas veces yo, no sabe expresar su anhelo de una forma sencilla y directa. Y te responde con las dificultades: no tengo nadie que me meta en la piscina cuando el agua se agita. Sin embargo tú no escuchas, solo ves el interior del deseo: “levántate, toma tu camilla y echa a andar”. Gracias por el don.

03.16

Gozo y alegría

15 de marzo
Lunes IV cuaresma

Is 65, 17-21 Habrá gozo y alegría perpetua por lo que voy a crear

Esa es tu promesa, Señor, que altera los tiempos, llena el presente de futuro, el ahora de esperanza. Un cielo nuevo y una tierra nueva, sin rastro del pasado. Esa es tu promesa, Señor, que cada día se contrasta con la realidad. ¿Dónde, en qué espacio, situar este cielo nuevo y esta tierra nueva?¿En qué época? Confío en que tu promesa ya se está realizando, en el interior de tantos corazones que transforman la humanidad, que la conducen hacia la realización de tu promesa. Es ya tu don.

03.15

Estás siempre

14 de marzo
IV domingo cuaresma
Lc 15, 11-32 Tú siempre estás conmigo, todo lo mío es tuyo
Son las palabras del padre al hijo mayor, que se lamenta amargamente, lleno de envidia, de celos, por el banquete que le ha dado a su hermano, pródigo, pecador, dilapidador. Acaba de increpar a su padre, se ha indignado con él, se ha negado entrar en su casa, se ha desentendido de su hermano…ese hijo tuyo. Todavía no se ha dado cuenta que siempre estás, que nos das todo, Señor. Qué humano, qué real.

03.14