Viernes santo

 6 de abril
Viernes santo

Jn 18, 1-9 E inclinando la cabeza, entregó su espíritu

¡Proclamamos tu muerte!
¡Por tu cruz nos has salvado, Señor!

Haz que mi vida sea una exclamación del misterio de tu amor entregado en la cruz.


 

Jueves santo

 

5 de abril
Jueves santo
Misa vespertina de la cena del Señor

I Cor 11, 23-26

Hermanos:
Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido:
Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo:
«Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía.»
Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo:
«Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía.»
Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

Misa Crismal

5 de abril
Jueves Santo Misa Crismal

Apocalipsis 1, 5-8

Gracias y Paz a vosotros de parte de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, el príncipe de los reyes de la tierra.
Aquel que nos ama nos ha librado de nuestros pecados por su sangre, nos ha convertido en un reino y nos ha hecho sacerdotes de Dios, su Padre. A El la gloria y el poder por los siglos de los siglos.
Mirad: el viene. Todo ojo lo verá.

En tu casa

4 de abril
Miércoles santo

Mt 26, 14-25 Deseo celebrar la Pascua en tu casa

Siempre viniendo. Siempre. Siempre. Siempre. Tu deseo superando todas mis expectativas. Abriéndome a horizontes inimaginables de intimidad gozosa. Entras en mí y penetrando en lo más íntimo de mí ser donado te haces paso para mí, te haces salvación ofrecida, te haces invitación de vida abundante. Vienes a celebrar la Pascua conmigo. Deja que te ponga la mesa ofrecida de mi ser que te adora y se maravilla en tu don.

Entrega

3 de abril
Martes Santo
Jn 13, 21-33 Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar

No pregunto, Señor, como Judas, sino te digo con certeza que soy yo el que te entrega cuando me entrego a mí mismo, cuando alimento mi ego y me separo de ti, cuando no soy manso ni humilde de corazón, cuando enmudecido no cierro la boca, cuando no proclamo que el Reino, tu reino de vida, está cerca, cuando no me uno a tu cruz y me entrego para dar vida desde tu fuente. Cuando sabiendo lo que se, recibiendo de tu costado toda la gracia, no se porque te entrego cada día. 

 

Mirad a mi siervo

2 de abril
Lunes Santo

Isaías 42, 1-7 Mirad a mi siervo

Mirarte. Contemplare. Embeberme en la mirada con que tú me miras para entrar en la profundidad desconocida de la admiración. Préstame tus ojos; Señor, para verte sin verte, para gustarte ciego, para escucharte en la suavidad amorosa de tu palabra que me acaricia. Tu gracia en mí tus ojos imprimen. Por eso te miro, siervo sufriente, salvador del mundo, y estremecido te adoro y comparto tu dolor por la humanidad herida.

Domingo de Ramos

1 de abril
Domingo de Ramos de la pasión del Señor

Mc 11, 1-10 ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!

Que todo mi ser te alabe. Que mi vida, su ser, su tiempo, su interioridad, su exterioridad, sus certezas, sus dudas, sus gozos y alegrías, sus penas y aflicciones, sus realidades, sus deseos, sus anhelos de amor en ti, sus rechazos de ti, no sean sino una vía para salir al encuentro del Bendito que viene en nombre del Señor, nuestro Dios, que es todo clemencia y misericordia, que en Ti nos ofrece la salvación. En el pórtico de la Semana Santa, alabándote siempre.

Signos

31 de marzo
Sábado V de cuaresma
Jn 11, 45-57 Este hombre hace muchos signos

Este hombre eres tú Señor. Tus signos ponen en peligro la seguridad de los profesionales de la religión, de los escribas y fariseos, de los que no han entrado en una dinámica de relación personal, de amistad amorosa con Dios, sino que, con su mejor intención, pero con  pobreza de espíritu, se quedan en el cumplimiento, en la religiosidad. Y llegas tú con tus signos, tú eres el Signo del Padre, y descolocas, pones en peligro…Por eso tratan de darte muerte. Y te la dan.

 

 

Te amo

30 de marzo
Viernes V de cuaresma
Salmo 17 Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza

Rezar con esta frase y así prepararme a la Semana Santa. Desde el amor acompañarte en el misterio de tu pascua. Contemplar y hacerme en ti pasión viva. Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza, digo contigo en el camino hacia la cruz.

Sin medida

29 de marzo
Jueves V cuaresma

Gn 17, 3-9 Te haré crecer sin medida

Es el pacto que haces con Abrahán y su descendencia, la alianza que llega hasta nosotros. Me haces crecer sin medida. Y cuando me doy cuénta de cómo estar junto a ti me ha hecho crecer a lo largo de la vida me quedo admirado, y solo me brota del corazón una verdadera acción de gracias. Solo por ti, y en ti, mi vida crece, se hace fecunda, y tiende a la plenitud a la que me llamas. Vida abundante, vida sin medida.