Lavar los pies

15 de mayo
Jueves IV de Pascua

Jn 13, 16-20 Jesús terminó de lavar los pies a sus discípulos

Lavar los pies heridos, los pies sudorosos, los pies cansados por el camino, los pies que te siguen, los pies de quienes se alejan de ti, los pies del mensajero que pronuncia la buena noticia, tu año de gracia. Lavar los pies como los lava el siervo, el criado, desde abajo. Lavar los pies, permanecer en el servicio, en la entrega, en tu ejemplo. «Os aseguro que el criado no es más que su amo, ni el enviado más que el que lo envía.»

05.15

Permaneced

14 de mayo
San Matías

Jn 15, 9-17 Permaneced en mi amor

En tu amor. Inmerso. Anegado. Vivificado. Establecido. Arraigado. Por puro don tuyo. Así me has amado tú, y en tu amor me llamas a permanecer, cumpliendo tus mandamientos: amarte a ti sobre todas las cosas, amar a los demás como tú me has amado. Entregar la vida por amor. No guardar, no retener, no permanecer sino en ti, en tu amor.

05.14

Buen Pastor III

13 de mayo
Martes IV de Pascua

Jn 10, 22-30 Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen

Escucho tu voz. Tu voz que me sondea y me conoce. Tu voz que me desnuda y me descuaja. Tu voz que me refleja en verdad. Tu voz que me anima y me impulsa. Tu voz que me alimenta. Tu voz que me deja en el más profundo de los silencios. Tu voz, tu Palabra, que me crea, me recrea, y me hace tuyo. Aún más tuyo. Para ti.

05.13

Buen Pastor II

12 de mayo
Lunes IV de Pascua

Mt 10, 11-18 El buen pastor da su vida por las ovejas

Dar la vida, en ti, por ti, contigo. Dar la vida, perderla, entregarla, en ti. Para que no viva ya para mi mismo sino para ti, que por mi moriste y resucitaste, envías tu Espíritu que me llama, me convoca, me fortalece y me anima a seguirte en todo momento, desviviéndome en ti, por ti, contigo.

05.12

Buen Pastor I

11 de mayo
IV domingo de Pascua

Salmo 22 El Señor es mi pastor

Tú eres mi pastor, Señor, y mi vida en tus manos adquiere su verdadera dimensión, su auténtica verdad, su abandono cierto. Tú eres mi pastor, Señor, en ti confío. A lo largo de los años sigo experimentando que tú vas conmigo, que me conduces hacia fuentes tranquilas y reparas mis fuerzas. Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida.

05.11

¿A quién acudir?

10 de mayo
San Juan de Avila

Jn 6, 60-69 Señor, ¿a quién vamos a acudir?

Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú solo tienes palabras de vida eterna. Nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios.
Esto contesta Pedro, el que te negará tres veces. Yo no sé qué contestarte, creo que creo y al ver mi vida dudo si se que tú eres el Santo, el Mesías, el Señor. Desde esta duda hago un acto de fe: Tú eres el Señor de mi existencia, tú eres el Mesías, el Salvador.

05.10

¿Qué vida?

8 de mayo
Jueves III de Pascua

Jn 6, 44-51 Yo soy el pan de vida

De vida ¿Qué vida? ¿Cómo es mi vida? ¿Dónde está mi vida? ¿Qué vida vivo en ti? ¿Puedo vivir fuera de ti? Preguntas poco pascuales, parecen, cuya respuesta cae en el silencio. Solo apareces tú, vivo y resucitado, pan que me alimenta.

05.08

Sin hambre

7 de mayo
Miércoles III de Pascua

Jn 6, 35-40 El que viene a mi no pasará hambre

Voy a ti, que vienes a mí. En ti no pasaré hambre, a pesar de estar hambriento. En ti no tendré sed, a pesar de estar sediento. Por ti, contigo, en ti, Señor que me alimentas. A ti me dirijo: danos hoy el pan de cada día. Haznos pan repartido para colmar el hambre de tantos hermanos nuestros. Amén.

05.07

Pan de vida

6 de mayo
Martes III de Pascua

Jn 6, 30-35 Yo soy el pan de vida

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. Yo soy la puerta del redil. Yo soy el buen pastor. Yo soy el que tiene hambre, sed, el inmigrante a la espera de cruzar el mar tumultuoso y entrar en tu tierra y en tu casa. Yo soy el que quiere que apagues mi sed. Ante tu yo soy, una vez más, me pregunto: ¿Quién soy yo, Señor?

05.06