menores inmigrantes

15 de julio
Lunes XV

Mt 10,34-11, 1 El que de a beber, aunque no sea más que un vaso de agua, a uno de estos pequeños….

Que sacie tu sed de justicia acercándome a los menores inmigrantes, hacinados en Tenerife. Que sacie tu sed de justicia aceptado que los acojamos en nuestra tierra, en nuestra casa. Que sacie tu sed de justicia, Señor, defendiendo al pobre, al marginado, al descartado de la sociedad, al que no cuenta….Que denuncie, en tu nombre, a los que tienen en corazón de piedra y se cierra a su propia carne en la carne del hermano necesitado.

Santos

14 de julio
XV domingo

Ef 1, 3-14 El nos eligió…para que seamos santos e irreprochables en el amor

Elegidos por ti, en mi caso como religiosos marianista, para ser santo. Era el deseo de nuestro fundador, que formáramos un pueblo de santos. Está la congregación en capítulo general, viendo cómo responder mejor a tus llamadas, analizando cómo podemos buscarte mejor en nuestra vida personal y comunitaria. Llamados por ti, desde el inicio de nuestra vida, hasta el final de nuestro tiempo, para ser santos e irreprochables en el amor.

Santo, santo, santo

13 de julio

Sábado XIV

Is 6, 1-8 Santo, santo, santo es el Señor, Dios del universo

Es el canto de alabanza que pronuncio con estos labios impuros, que han sido elegidos por ti, tan inexplicablemente, para narrar los beneficios de tu amor, para alabarte y bendecirte cada día. Como hoy. Aquí estoy, mándame.

Entre lobos

12 de julio

Viernes XIV

Mt 10, 16-23 Tú nos envías como ovejas entre lobos

Haznos mansos y humildes de corazón, haznos siervos, haznos sencillos como palomas, aunque también seamos astutos como serpientes. En resumidas cuentas, señor, haznos cada día más parecidos a ti. Y unidos a ti seremos semilla de bien en medio de nuestro mundo, tan descreído.

Cien veces más

11 de julio

San Benito

Mt 19, 27-29 Recibirá cien veces más y heredará la vida eterna

Esta es tu promesa. La abundancia sin fin, el amor de los amores por toda la eternidad. En el día de San Benito te pido por la vida monástica; y por Europa, para que no olvide los valores que han cimentado su existencia. Tiempos recios siempre….con la promesa de tu fecundidad.

Descarriadas

10 de julio

Miércoles XIV

Mt 10,1-7 Id pues a las ovejas descarriadas

Me pregunto, delante de ti, Señor de la vida, ¿quiénes son hoy en día las ovejas descarriadas? ¿A dónde me mandas a predicar la buena noticia de tu evangelio, que consuela, fortaleza, sana, libera y llena de alegría? ¿Cuáles son los márgenes a dónde tenemos que mostrar tu amor y tu misericordia? Muéstrame el camino que he de seguir.

Abandonadas

9 de julio

Martes XIV

Mt 9, 32-38 Estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tenían pastor

A la muchedumbre extenuada y abandonada nos mandas, me mandas, en tu nombre.  Para proclamar el evangelio de tu liberación, de la plenitud de vida, de tu amor. Para derramar el bálsamo de la caridad en sus heridas. Para escuchar, para acompañar, para hacerme uno con ellas y en ellas por ti. Esta es la vocación. Todo lo demás chirimías.

Al corazón

8 de julio

Lunes XIV

Os 2, 16-18 Yo la persuado. La llevo al desierto, la hablaré al corazón

Y escuchando tu voz, tan adentro, me desposaste contigo en misericordia y ternura, en fidelidad. Gracias por el don de la vocación, de tu llamada, por todo lo que he recibido de ti. Gracias porque me sigues llamando cada día, y aunque a trancas y barrancas te respondo, tú estás siempre conmigo.

Gracia

7 de julio

XIV domingo

II Cor 12, 7-10 Te basta mi gracia: la fuerza se realiza en la debilidad

Pues es verdad, Señor, me basta tu gracia. Es la que me ha sostenido toda la vida. Me has dado, me das, tu amor y tu gracia, y ellas me bastan. Tu gracia vale más que mi vida. En mi debilidad actúas, y allí me haces fuerte en ti.

El siervo

6 de julio
Sábado XIII

Mt 12, 14-21 nadie escuchará su voz por las calles

Tú, el siervo, el elegido, el amado, que no porfías, que no gritas, que no romperás la caña cascada ni apagarás el pábilo vacilante. Ante tanto abuso de poder, de autoridad, ante tanta manipulación, tú el siervo sufriente. Y es a ti, manso y humilde de corazón, al que sigo. Dame tu amor y gracia, que ellas me bastan.