14 de marzo
IV domingo cuaresma
Lc 15, 11-32 Tú siempre estás conmigo, todo lo mío es tuyo
Son las palabras del padre al hijo mayor, que se lamenta amargamente, lleno de envidia, de celos, por el banquete que le ha dado a su hermano, pródigo, pecador, dilapidador. Acaba de increpar a su padre, se ha indignado con él, se ha negado entrar en su casa, se ha desentendido de su hermano…ese hijo tuyo. Todavía no se ha dado cuenta que siempre estás, que nos das todo, Señor. Qué humano, qué real.
Publicano
13 de marzo
Sábado III cuaresma
Lc 18, 9-14 Oh Dios, ten misericordia de este pecador
La oración del publicano. Me uno a ella, Señor. Hazme con él; sencillo, humilde, consciente de su fragilidad, de su pequeñez delante de ti. Cercano a ti que t acercas, lejos de ti, pues me alejo. Deseándote. Admirado. Ensimismado. Al final, entre los últimos, pasando desapercibido. Desconocido de todos, conocido por ti.
El primer mandamiento
12 de marzo
Viernes III cuaresma
Mc 12, 28-34 ¿Qué mandamiento es el primero de todos?
Escucha, Isarel, el Señor nuestro Dios, es el único Señor. Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” No hay mandamiento mayor que éstos. “En la tónica de esta semana: admirarte, escucharte, cumplir tus andamientos, amar y perdonar al prójimo. Ayúdame, Señor.
Voz
11 de marzo
Jueves III
Jr 7, 23-28 Escuchad mi voz
Tu voz, Señor, porque dices tu palabra y haces surgir la creación, porque una palabra tuya basta para sanarme, porque tus palabras son espíritu y vida, porque tu tienes palabras de vida eterna. Lo que me pides, Señor, es escuchar tu voz. Reconocerme en ti, que pronuncias mi ser, para amarme.
Sabiduría e inteligencia
10 de marzo
Miércoles III cuaresma
Dt 4, 1.5-9 Ellos son vuestra sabiduría y vuestra inteligencia
Son la guía de mis pasos, el camino de luz para mis ojos ciegos, el consuelo de mi corazón, la alegría sincera de mi vida, la fuerza en mi debilidad, la fecundidad de mi ser tuyo, Señor, Dios nuestro, tus mandamientos, tu voluntad. Me dan la vida, me alimentan, me hacen consciente de tu amor.
Perdonar
9 de marzo
Martes III cuaresma
Mt 18, 21-35 ¿cuántas veces le tengo que perdonar?
Es la pregunta que tantas veces me hago cuando rezo el padre nuestro y repito, tantas veces, “perdona nuestras deudas sí como nosotros perdonamos a nuestros deudores”. Quiero perdonar como perdonas tú, se que la medida que use la usarán conmigo, pero no puedo evitar preguntarte ¿hasta siete veces? Para escuchar tu respuesta: “hasta setenta veces siete”. Hazme entrar en la cultura del perdón, Señor.
Oración de Arrupe
8 de marzo
Lunes III cuaresma
Salmo 41 Como busca la cierva corrientes de agua…
Así mi alma te busca a ti, Señor mío. Tiene sed de Dios, del Dios vivo.
Le tomo prestada hoy la oración a Pedro Arrupe, sj, una oración que rezo desde el noviciado:
“Aquí vengo, Señor, para deciros, desde lo más íntimo de mi corazón y con la mayor sinceridad y cariño de que soy capaz, que no hay nada en el mundo que me atraiga, sino Tú solo, Jesús mío.
No quiero las cosas y gustos del mundo, no quiero consolarme con las criaturas y los hombres, sólo quiero vaciarme de todo y de mí mismo para amarte a Ti. Para Ti, Señor, todo mi corazón, todos sus afectos, todos sus cariños, todas sus delicadezas.
Quemadmodum desiderat cervus fontes aquarum, ita desiderat anima mea Te solum Iesum meum!
Oh, Señor, no me canso de repetiros: nada quiero, sino amarte, nada deseo en este mundo, sino a Ti. »
Admirable
7 de marzo
Domingo III cuaresma
Ex 3, 1-8 Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable
Con Moisés, ante la zarza que arde y no se consume, quiero acercarme a Ti, Señor, Dios creador, Dios vivo, para admirar tu ser que es, para contemplar la belleza del misterio, la hermosura de lo incomprensible. Quiero decirte, aquí estoy, Señor compasivo y misericordioso, dispuesto a descalzarme para adorarte, desde mi ser admirado.
Rechazado
6 de marzo
Sábado II cuaresma
Mt 21, 33-46 La piedra que desecharon los arquitectos es…
…ahora la piedra angular, es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente.
Y no termino de creerlo, atónito, por haber rechazado el tesoro, por no haberme dado cuenta de que el dragón que me habita custodia la perla, por haber vendido el don, malbaratarlo, por haber rechazado al autor de la vida, al creador de todo don. Haz ahora, tú, Señor, el milagro en mi.
Tu nombre
5 de marzo
Viernes II cuaresma
Lc 16, 19-31 Y un mendigo llamado Lázaro a su puerta…
¿Cómo se llama el emigrante que vende desde hace dos años la farola a la puerta del Vips, y que me saluda cada mañana, buenos días? ¿Cómo se llama el vagabundo que arrastra un carrito lleno de plásticos, que arrastra su vida, y está tantas veces paseando amaneceres por la castellana? ¿Cómo se llama mi hermano? Se que tú, Señor, me dices que se llama como tú: Dios con nosotros.









