Luz II

2 de abril
Miércoles IV de cuaresma

Is 49, 8-15 Venid a la luz

Me dices ven, y voy hacia ti. En ti desaparecen mis sombras, desaparece mi luz. Me adentras en tu nubarrón iluminado y me transfiguras. Abres tú la mano y sacias de favores a todo viviente.

04.02

Agua

1 de abril
Martes IV de cuaresma

Ez 47, 1-9 Manaba agua

Báñame en tu agua, refréscame en tu caudal, que mi boca beba del manantial que brota en tus entrañas y salta hasta la vida eterna, deja que mi cuerpo se bautice en tu río y se revista de tu plenitud transparente, cristalina. De esa plenitud que pasa desapercibida, que aparentemente no existe, pero que sostiene el mundo. A la vera de tu río me haces crecer como frutal, no marchitas mis hojas, me haces dar cosecha en cada luna, me tienes ahogado en tus abismos.

04.01

Gozo y alegría

31 de marzo
Lunes IV de cuaresma

Isaías 65, 17-21 Habrá gozo y alegría

Me gozo con tu presencia, me alegro con tu cercanía, más íntima que mi propia intimidad. Gozo y alegría al ser transformado por ti, pues si tú estás conmigo, ¿a quién temeré? ¿Quién me separará de tu amor? Gozo y alegría sin bullicio, gozo y alegría en la fe. El ser en tí, el verdadero ser, en la bondad, en la verdad, en tu belleza.

03.31

Luz I

30 de marzo
IV domingo de cuaresma

Ef 5, 8-14 Fruto de la luz

En medio de mis tinieblas, soy fruto de tu luz. Tu luz disipa mis cegueras. Tu luz de pastor me hace pasear entre los naranjales y los abetos, huelo el azahar de tu presencia temprana, el aroma de tu luz, y me haces recostar en tu soledad sonora. Ahí, en el silencio, reparas mis fuerzas. En las cañadas oscuras, tu vara y tu cañada me sosiegan. Fruto de tu luz en la noche, donde juntas amado con amada, amada en el amado transformada.

03.30

Escucha

28 de marzo
Viernes III de cuaresma

Mc 12, 28-34 Escucha, Israel

Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser. Amarás al prójimo como a ti mismo.
Escucha. Ahora mismo escucha. Y vive de acuerdo con este don que recibes.

03.28

Tu voz

27 de marzo
Jueves III de cuaresma

Jr 7, 23-28 Escuchad hoy mi voz

Ponme, Señor, en actitud de escucha y de obediencia. Ponme, Señor, ante tu Palabra, par que la acoja, la rumie, la haga carne en mi carne, para que sea evangelio tuyo en medio de nuestro mundo, luz en el candelabro de tu misericordia. Que tu voz, Señor, sea mi vestido, mi alimento, mi aliento, la brisa de tu ser en mi ser. Por tu misericordia, Señor.

03.27

Don de la vida

26 de marzo
Miércoles III de cuaresma

Dt 4,1.5-9 Así viviréisAsí vivo. En ti.

Al celebrar hoy mi vida te doy gracias porque me has amado antes de la creación del mundo, me has creado, me has destinado a ser tu hijo, me has bendecido, me has llamado, me has mostrado tu misericordia y tu perdón, me tienes en tu mano, quieres que tanto yo desaparezca en ti. Gracias, Señor, porque tu gracia vale más que mi vida.

03.26

La anunciación

25 de marzo
La Anunciación del Señor

Lc 1, 26-28 Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo

El saludo más hermoso, el saludo más real. Me invitas a la alegría de tu evangelio, me das la certeza de tu presencia en mi vida, me rodeas con tu gracia, me abres a tu salvación, me invitas a encarnar tu palabra, a dar mi carne para la salvación del mundo, haciéndote carne en mis entrañas, proclamando la grandeza de tu misericordia y de tu poder, la hermosura de tu salvación. Alégrate, brinca, salta de gozo, vístete con las galas que te ofrece tu creador, llena de luz y gracia, en este momento de don.

03.25

Ad fontes

24 de marzo
Lunes III de cuaresma

Salmo 41 Como busca la cierva corrientes de agua

Recitar este salmo, en laudes, una vez al mes, alegra mi corazón y hace que mis entrañas salten y brinquen porque tu palabra sirve para expresar mi deseo: como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío. Tiene sed del Dios, del Dios vivo, ¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? Así rezaba el P. Arrupe, en una oración que me acompaña desde hace tiempo: no me caso de repetirte, nada quiero sino amarte, Señor, nada deseo sino a ti.

03.24