Puerta estrecha

23 de junio
Martes XII

Mt 7, 6.12-14 ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida!

Es el camino del olvido de sí, tan estrecho, tan angosto, tan complicado. Es entrar por tu puerta, para ser desnudado, despojado, anulado, abandonado, crucificado. Perderse para ganarse. Desaparecer para ser encontrado por ti. En tus manos. Solo en tu corazón recordado.

06.23

Sal de tu tierra

22 de junio
Lunes XII

Gn 12, 1-9 Sal de tu tierra y de la casa de tu padre

Salir confiando en ti, salir poniendo en ti la esperanza, salir de la tierra de los antepasados, donde uno tiene las raíces y los cimientos, y de la casa familiar, sin saber hacia dónde vas, solo confiando en tu Palabra, en tu promesa. Salir desnudo de todo, solo en la fe del hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí. Por todos los refugiados que son expulsados de su tiera te pido hoy, Señor. Hazme solidario con ellos.

¡Silencio!

21 de junio
Domingo XII

Mc 4, 35-40 ¡Silencio, cállate!

Cristo Jesús, Señor, amado mío, luz interior, no dejes que mis tinieblas me hablen, no dejes que los vientos de mi mente me envuelvan, que los abismos de mis mares aneguen mi vida, no dejes, Señor, que las tempestades me atrapen como una tela de araña, sin escapatoria. Señor, incrépame con tu autoridad, ¡silencio, cállate!¡vive de la fe!

06.21

Visión

20 de junio
Sábado XI

II cor 12, 1-10 Se de un cristiano que hace años fue arrebatado hasta el tercer cielo

Ahí estabas tú. Sin que yo supiera cómo, mientras la noche se disolvía en estrellas lejanísimas y la tierra se llenaba de rocío. En una claridad de luz inmensa tras la oscuridad oscura. En medio del camino, con la mies ya cosechada, el campo sin grano, el horizonte abierto. En un día de salvación como cualquier día, y sin embargo infinito. Llamándome a la donación total, a la compasión sin límites. Con pocas palabras. Solo adorando, tú mi tesoro.

06.20

Tesoro

19 de junio
Viernes XI

Mt 6, 19-23 No atesoréis tesoros en la tierra

Qué cierta tu palabra, Señor, y qué lejos estoy de comprenderlas. Se comen mis palabras la polilla y la carcoma de la propia incredulidad, de la incoherencia. Me roban por el boquete del pecado, que se abre como faz rugiente y me devora. Mi corazón te olvida y canta y danza delante de otros dioses. Sé que estás ahí, que me buscas, que me perdonas, que me abrazas, que te ofreces como el único tesoro de mi vida. Gracias.

06.19

Generosos

17 de junio
Miércoles XI

II Cor 9, 6-11 Siempre seréis ricos para ser generosos

Vivo en tu abundante bendición, soy rico por tu misericordia, me llenas de gracia y de ternura. Materialmente no me falta de nada, soy rico, por tanto. ¿Dónde está mi generosidad?¿Hasta dónde y cuánto comparto con los más necesitados?¿por qué me reservo tanto de mi vida, de lo que tengo? Hazme generoso en el caudal de tu generosidad.

06.17

Darse

16 de junio
Martes XI

II cor 8, 1-9 Se dieron a sí mismos

Consagrado a ti. Tomad, Señor, y recibid, todo mi ser y poseer. Todo tuyo. Que en ti lo encuentre todo, lo espere todo y sepa preferirte sobre todas las cosas. Quien a Dios tiene nada le falta, solo Dios basta.

06.12

Ahora

15 de junio
Lunes XI

II Cor 6, 1-10 Ahora es el día de la salvación

Hoy es el día favorable, hoy es el tiempo de la salvación. Hoy. Ahora mismo. Hazme consciente, Señor, de que en todo momento, en toda circunstancia, estás tú salvando mi vida con tu misericordia. Al alba, nos visitas como sol que naces de lo alto, al ocaso llenas la tierra con la suavidad de tu luz, que baña de paz a todas tus criaturas. Ahora, estando en casa, o yendo de camino, acostado o levantado, ahora mismo, mientras escribo, mientras leo, estás tú siendo vida en mi.

06.09

Sinsaber

14 de junio
XI Domingo

Mc 4, 26-34 Sin que él sepa cómo

Así es, real, real. Sin que sepa cómo, en cuarto creciente, con un cielo lleno de estrellas, mientras canta el ruiseñor y con su canto todo lo llena, o en el más absoluto de los silencios, a oscuras, en lo profundo de la tierra, la semilla germina y va creciendo, la semilla va produciendo la cosecha ella sola, sin que yo, que duermo de noche y me levante de mañana, sepa cómo sucede. Y sucede. Por tu misericordia.

06.14