En tu confianza

26 de septiembre
Miércoles XXV

Pr 30, 5-9 Las palabras de Dios son de fiar

Dime una palabra, Señor, y yo quedaré a salvo. Tú eres mi escudo, espero en ti. Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero. Ponme en camino para ir de aldea en aldea anunciando la Buena Noticia, y curando las enfermedades en tu nombre.

Acequia

25 de septiembre
martes XXV

Pr 21, 1-6.10-13 El corazón del rey es una acequia en manos del Señor.

Tú me conduces mi corazón donde quieres. Esta frase se hizo verdad hace muchos años, en verano, en una huerta de Logroño. Contemplaba la acequia y llegó tu palabra hasta mí, siempre llena de verdad. Y de asombro. Así fue. Conciencia real de estar mi vida en tus manos. Sea lo que sea, te doy las gracias.

Tu luz

24 de septiembre
Lunes XXV

Lc 8, 16-18 …la pone en el candelero, para que los que entren vean la luz

Tu luz, Señor, me hace ver la luz. Tú eres luz y siembras claridades. Pones la belleza de tu luz en la aurora de mis días, y me iluminas. En medio de las tinieblas y sombras de muerte me bañas con la claridad de tu presencia. Amazing Grace.

Para ti

23 de septiembre
Domingo XXV

Santiago, 3,16-4,3 La sabiduría, que viene de lo alto….

Tu sabiduría que viene de lo alto es apacible, comprensiva, conciliadora, llena de misericordia, imparcial y sincera. Pido tu sabiduría para las personas más cercanas, especialmente para la que hoy, al cambiar de década, dice en su oración, Dios es mi auxilio, el Señor sostiene mi vida. La vida siempre es un don tuyo. De ti viene, como en su fuente, a ti tiende, hacia su fin.

Sembrador

22 de septiembre
Sábado XXIV

Lc 8, 4-15 salió el sembrador a sembrar

En tus manos soy semilla, y tierra, y sol, y agua, y viento y lluvia, y sembrador. Gracias porque me haces en ti, Señor, vida fecunda y resurrección.

San Mateo

21 de septiembre
san mateo

Ef 4, 1-7, 11-13 Os pido que andéis según la vocación a la que habéis sido llamados

Solo tu ayuda, para responder a tu llamada, me puede hacer vivir en comunidad humilde, amable, comprensivo, poniendo sobre los demás una mirada de amor, misericordia y compasión, consciente de mi vulnerabilidad, de mi fragilidad; procurando mantener la unidad con el vínculo de la paz. Gracias, Señor, por haber iniciado mi vida religiosa y haberme formado, hace ya tantos años, en la pequeña comunidad de san mateo. Te alabo con el corazón agradecido.

Amor II

19 de septiembre
Miércoles XXIV

I Cor 12, 31-13,13 Si no tengo amor, no soy nada

¡Cuántas parejas se casan ante ti, Señor, en tu Iglesia, y eligen esta lectura, porque les hace cosquillas tanta palabra atractiva! ¡Palabras que son incapaces de vivir, que no comprenden, pues muchas veces entienden el amor como una autosatisfacción personal, que alimenta su ego! Ayuda a estas parejas a comprender la verdadera dimensión del amor al que las llamas: el amor es paciente, benigno, no tiene envía, no presume, no se engríe, no es indecoroso ni egoísta, no se irrita, no lleva cuentas del mal. Todo lo excusa, todo lo cree todo o espera, todo lo soporta. Ayúdanos a vivir en tu amor, a dar testimonio de él.

Madre viuda

18 de septiembre
martes XXIV

Lc 7, 11-17 No llores

En la viuda de Naím, Señor, el dolor de todas la madres del mundo, especialmente de las viudas, que sufren la pérdida de sus hijos, por la violencia, el hambre, la droga, tras la búsqueda de una vida mejor en Europa, madres que viven tras la muerte de su vida. Oraba por estas mujeres hace pocos días, en la memoria de la Virgen de los Dolores, y hoy lo vuelvo a hacer, porque hay dolor que no contiene el mundo, y que cada día nos golpea y grita para sacarnos de la indiferencia. En tus manos, Señor.

Ven

17 de septiembre
Lunes XXIV

Lucas 7, 1-10 Le digo a uno “ve” y “va”

Si tú me dices ven, quiero dejarlo todo y seguirte. Una vez más, llámame y dame tu gracia para responderte sin reservas, como si fuera hoy el primer día, en el ardor enamorado de rendirme en tu presencia.