Ábrete

13 de febrero
Viernes IV

Mc 7, 31-37 Effeta

Ábrete. Que se abra, Señor, a la fuerza de tu gracia salvadora todas mis cerrazones, todos los prejuicios, todas las ideologías que me tengan aprisionado, todas mis sorderas selectivas que no escuchan el clamor de tus pobres, todo lo que me hace coto restringido al prójimo más necesitado, sea quien sea, venga de donde venga…ábreme, Señor, a ser signo de tu misericordia.

Desapercibido

12 de febrero
Jueves IV

Mc 7, 24-30 Entró en una casa procurando pasar desapercibido, pero no logró ocultarse.

Así actúas tú. Procurando ocultarte. Tratando de pasar desapercibido. Sin darte importancia. Sin reclamar protagonismo. Haciendo el bien. Sanando todo tipo de enfermedades. Bendiciendo. Signo de la misericordia del Padre.

Interior

11 de febrero
Miércoles IV

Mc 7, 14-23 De dentro, del corazón del hombre.

De mi interior sale el mal, las maldades, los pecados, entre otros los que nos señala el evangelio: robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen a la persona impura. En mi corazón está el mal, antes de echar la culpa al exterior debo mirar a mi interior. Reconocer mi culpa y acercarme a tu misericordia.

Retozo

10 de febrero
Martes IV

Salmo 38 Mi alma se consume y anhela/ los atrios del Señor,/ mi corazón y mi carne/ retozan por el Dios vivo.

No hace falta decir mucho más. Sino dejar que la oración del salmo, que es tu palabra, sea el deseo que meza mi vida.

Convivium

9 de febrero
Lunes IV

I Re 8, 1-7.9-13 Los sacerdotes acarrearon el Arca de la Alianza del Señor

Hoy nos reúne el cardenal de Madrid a todos los sacerdotes de la diócesis, para reflexionar sobre nuestra misión. Danos, Señor, un corazón abierto a las necesidades, entrañas de misericordia, el gesto y a palabra oportuna frente al hermano solo y desamparado, capacidad de acogida, de empatía, de escucha, de salir de nuestro propio querer e interés. Danos, al menos, educación y disponibilidad ante quien llama a nuestra puerta….Danos ser como tú, buenos pastores en medio de nuestra ciudad.

Tu propia carne

8 de febrero
Domingo IV

Is 58, 7-10 No te cierres a tu propia carne.

Ahora la traducción dice no te desentiendas de los tuyos. Igual ha ganado literalidad, pero ha perdido la fuerza de tu profecía, de tu mandato, de tu ser volcado para los pobres. No te cierres a tu propia carne, nos dices, porque tu carne es carne mía, habitada por mi espíritu. Así es la carne de tu hermano emigrante, pobre, sin techo, hambriento, sediento, en la indigencia, en la marginalidad. Carne divina.

Un corazón atento

7 de febrero
Sábado III

I Re 3, 4-13 Concede a tu siervo un corazón atento

En medio de tantas distracciones como padezco, es lo que te pido, Señor. Concédeme un corazón atento a ti, a mis hermanos, a los que tengo cerca, a los enfermos, a los presos, a los más necesitados. Una atención amorosa, en la que centrar mi vida y cimentarla.

Himnos

6 de febrero
Viernes III

Ecl 47, 2-13 Con todo su corazón entonó himnos, demostrando el amor por su Creador.

Que toda mi vida, señor, se transforme en un cántico de alabanza demostrando así mi amor por ti, en la realidad diaria de un rezo de la liturgia en una comunidad de sordos, desentonados, cada uno a su aire, llenos de buena voluntad.

Se hombre

5 de febrero
Jueves III

I re 2, 1-4.10-12 Ten valor, se hombre

¿Qué era ser hombre en tiempos de David, cuando próximo a morir le da este consejo, o mandato, a su hijo Salomón? Puede que lo que viene a continuación, en el texto, trate de explicarlo: Guarda lo que el Señor tu Dios manda guardar siguiendo sus caminos, observando sus preceptos…
¿Qué es ser hombre hoy? ¿Qué es ser persona? Ser prójimo del más necesitado. Amar como tú nos has amado. Amar al prójimo como a uno mismo.

Nadie es profeta en su tierra

4 de febrero
Miércoles III semana

Mc 6, 1-6 No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa

El otro día, por una nimiedad, pensé que esta frase se podría aplicar, de alguna manera, a algo de lo que estoy viviendo. Probablemente una exageración narcisista de mi parte. Que viva con naturalidad lo que vivo, que no me enrede en nada, que no se desordenen mis afectos, que viva con la libertad que tú me regalas. Es lo que te pido, Señor.