El perfume

17 de septiembre
Jueves XXIV

Lc 7, 36-50 Una pecadora vino trayendo un frasco lleno de perfume

Y llorando se puso a regarte los pies con sus lágrimas, te los enjugaba con los cabellos, te los enjugaba con los cabellos de su cabeza, te los cubría de besos, y te los ungía con el perfume. Y no cabe mayor acto de amor, y de arrepentimiento. El amor, que todo lo salva. Salva amar. Más que vivir puro, encerrado en la propia pureza, cumpliendo los mandamientos.

Autor: Nano Crespo

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

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