Tu Palabra

17 de octubre
Sábado XXVIII

Lc 12, 8-12 El Espíritu Santo os enseñará lo que tenéis que decir

Hazme cauce, Señor, de tu Palabra. Quita la palabrería de mi boca, déjame solo en tu silencio lleno de verbo. Hazme, por tu misericordia, manifestación de tu amor en medio del mundo. En lo sencillo, en lo cotidiano, en lo que no cuenta. Por tu misericordia.
10.17

Teresa de Jesús

15 de octubre
Santa Teresa de Jesús

Ecl 15, 1-6 Alcanzará gozo y alegría

Dulce esposo y redención, pues por vuestra me ofrecí, ¿qué mandáis hacer de mi? Amor dulce, dulce amor, solo hallo paz aquí, ¿qué mandáis hacer de mí? Solo vos en mi vivid, ¿qué mandáis hacer de mi?

10.15

Mi descanso

14 de octubre
Miércoles XXVIII

Salmo 61 Descansa solo en Dios, alma mía

Porque solo Dios es tu descanso. Pon en el Señor tus afanes y el te dará lo que desea tu corazón. Tú Señor, en verdes praderas me haces recostar, me conduces hacia fuentes tranquilas, reparas mis fuerzas. Tu bondad y misericordia me acompañan todos los días de mi vida. Gracias, Señor.

10.14

Salvación

13 de octubre
Martes XXVIII

Rm 1, 16-25 Es fuerza de salvación

El evangelio, tu buena noticia, es fuerza de salvación, nos dice Pablo en la carta a los romanos, Salvación que llega hasta nosotros cada día, que se nos abre en canal cuando escuchamos tu Palabra, la acogemos, la dejamos reposar, la encarnamos, y se hace en nosotros fuente de bendición. Gracias, Señor, por del don de tu Palabra. Di tan sola una, y quedaré salvo.

10.13

María del Pilar

12 de octubre
Nuestra Señora del Pilar

Hech 1, 12-14 Se dedicaban a la oración en común, junto con algunas mujeres, entre ellas María, la madre de Jesús

María se mantuvo siempre a la escucha de Dios, meditando en su corazón las palabras y los hechos del Señor. En unión con ella, contemplamos los misterios de Cristo, que nade, vive, muere y resucita para la salvación del mundo. Esto dice la Regla de Vida Marianista. Que sea verdad en mi vida, Señor.

10.12

Sabiduría

11 de octubre
XXVIII Domingo

Sb 7, 7-11 Vino a mí el espíritu de sabiduría

Qué descansada vida la que huye del mundanal ruïdo y sigue la escondida senda por la que han ido los pocos sabios que en este mundo han sido. Dame, Señor, esta sabiduría, asistente a tu trono. Sáciame de tu misericordia en lo oculto. La sabiduría de tu Palabra, viva y eficaz. La sabiduría de desprenderme de todo, darle el dinero a los pobres, y luego seguirte. Gozar quiero del bien que debo al cielo, a solas, sin testigo, libre de amor, de celo, de odio, de esperanza, de recelo.

10.11

Dichosos

10 de octubre
Sábado XXVII

Lc 11, 27-29 Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen

Ante el piropo dichoso que le hacen a tu madre, y que todas las madres dadoras de vida y amor deberían recibir, «dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron», tú Señor, das la vuelta para mostrarnos que en todo debe estar el fin para el que hemos sido creados: tu gloria y tu alabanza, escuchando tu palabra y encarnándola en nuestra vida, para alabanza de tu gloria.

10.10

Día de horrores

9 de octubre
Viernes XXVII

Joel 1, 13-15, 2,1-2 Día de oscuridad y tinieblas

Suavidad de luz en el otoño, claridad suave, mansa, acogedora…y de pronto la profecía de Joel, que descuaja todo bienestar. El anuncio del día de oscuridad y tinieblas, día de nuebe y nubarrón, como negrura extendida sobre los montes, una horda numerosas y espesa, como ella no la hubo jamás….¿la horda de la pobreza mundial que clama hasta tí? ¿De los hambrientos, de los refugiados, de los desplazados, de los inmigrantes, de los que viven su humanidad sin dignidad por nuestros muchos pecados de insolidaridad? Día de oscuridad que hace caliente el peor y más cruel de los inviernos.

10.09

Petición

8 de octubre
Jueves XXVII

Lc 11, 5-13 Vuestro Padre celestial dará el Espíritu santo a los que se lo piden

Esta semana hemos celebrado las témporas de petición….y hoy llega tu Palabra con esta afirmación tan cierta: si un padre no da una piedra a su hijo cuando le pide pan, cómo no nos vas a dar tú el espíritu Santo cuánto de lo pidamos? Me pregunto, Señor, qué es lo que te pido. Pedid el Reino de Dios y su justicia; pedid el espíritu santo; pedid que se haga la voluntad de Dios así en la tierra como en el cielo. Pedid amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a vosotros mismos. Lo demás nos lo darás por añadidura.

10.08