Con el novio

12 de febrero
Viernes después de ceniza

Mt 9, 14-15 ¿Es que pueden guardar luto los invitados mientras el novio esté con ellos?

He de amoldarme a ti como el río a su cauce, como el mar a su playa, como la espada a su vaina. He de correr en ti, he de cantar en ti, he de guardarme en ti ya para siempre. Fuera de ti ha de sobrarme el mundo como le sobra al río el aire, al mar la tierra, a la espada la mesa del convite. Dentro de ti no ha de faltarme blandura de limo para mi corriente, perfil de viento para mis olas, ceñidura y reposo para mi acero. Dentro de ti está todo; fuera de ti no hay nada. Todo lo que eres tú está en su puesto; todo lo que no seas tú me ha de ser vano. En ti quepo, estoy hecha a tu medida; pero si fuera en mí donde algo falta, me crezco… Si fuera en mí donde algo sobra, lo corto. (Dulce María Loynaz)
He de amoldarme a ti, Señor, novio de mi existencia, amado mío.

02.12

Seguirte

11 de febrero
Jueves después de ceniza

Lc 9, 22-25 El que quiera seguirme

El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo Llévame Señor contigo, pues el pensar que te vas me causa un terrible miedo, de si yo sin ti mi quedo, de si tú sin mí te vas. Llévame en tu compañía donde tu vayas, Jesús, pues bien se que eres tú la vida del alma mía. si tú vida no me das yo sé que vivir no puedo, ni si yo sin ti me quedo, ni si tú sin mí te vas. Por eso, más que a la muerte temo, Señor, tu partida, y quiero perder la vida mil veces más que perderte….porque el que pierda la vida por mi causa la salvará ¿de qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o perjudica a sí mismo?

02.11

Miércoles de ceniza

10 de febrero
Miércoles de ceniza

Jl 2, 12-18 Ahora convertíos a mí de todo corazón

Ahora mismo, hoy, es el tiempo de gracia y salvación. Conviérteme a ti de todo corazón, con todo mi ser, sin escape posible. Derrúmbame de mis alturas, hazme consciente de mi pequeñez. Quema mi corazón obstinado, alejado de ti. Esparce mis cenizas entre las arenas del desierto. Hazme polvo y olvido de mi mismo, para que pueda entregarme, desaparecido en ti, y devolver la vida a los que andan cansados y agobiados, como ovejas sin pastor. Haz de esta cuaresma, Señor, un tiempo donde pueda vivir de tu misericordia, y transmitirla.

02.10

Escúchame

9 de febrero
Martes V

I Re 8, 22-23.27-30 Escucha la oración de tu siervo

Aquí y ahora, por toda la humanidad, especialmente por los enfermos, por los que están solos y abatidos, deprimidos, desesperados, por los que sienten que nadie les ama, que nadie les tiene en cuenta, por los que están desnudos, o presos, o tienen hambre o sed de la justicia, por los refugiados hacinados en las fronteras de nuestra sociedad de consumo, por todo los que son perseguidos injustamente, por tanta humanidad, Señor, que no tiene ni lo más básico para vivir como seres humanos. Dales a ellos la riqueza de tu presencia, convierte mi corazón egoísta ante tanta iniquidad, desvíveme par que ellos vivan.

02.09

Tu gloria II

8 de febrero
Lunes V

I Re 8, 1-7.9-13 La gloria del Señor llenaba el templo

El templo que se abre al universo. Desde los cielos se derraba tu gloria, como una lluvia mansa de bendiciones, sobre todo el universo: galaxias, polvos cósmicos, nebulosas, estrellas ignotas, luces nocturnos que son más claras que el día….tú gloria en nuestra tierra, en el desierto inabarcable, árido hasta estremecer, en las selvas impenetrables, en las favelas, donde se hacinan los seres humanos padeciendo la falta de dignidad más elemental, allí, acá, tu gloria nos alcanza y nos llama a la vida en ti, a reconocer el don de tu misericordia, a vivir para alabarte.

02.08

Tu gloria

7 de febrero
V domingo

Is 6, 1-2a.3-8 La tierra está llena de tu gloria

Porque sólo tú eres santo, sólo tú Señor, la llena está colmada de tus bendiciones, todo muestra la grandeza de tu majestad, la hermosura de tu gloria. Ábreme los ojos, ahora mismo, para que pueda contemplar tu gloria, que me rodea, sin que apenas me de cuenta. Abre mis labios impuros, purifícalos con el carbón de tu divinidad, para que pueda proclamar la gloria que manifiesta tu presencia misericordiosa. Hazme remar más adentro, en tu ser dado, para contemplarte tal y como eres.

02.07

Corazón dócil

6 de febrero
Sábado IV

I Re 3, 4-13 Da a tu siervo un corazón dócil

abierto a tu bien. Un corazón tuyo. Hazme un hombre según tu corazón. Que lata y juegue en ti y muera por tu herida. Un corazón en calma porque se sabe escogido, para anunciar tu misericordia, para alumbrar con tu luz, y nada más. Y nada menos. En ti y por ti vivido.

02.06

Bailar con osos

5 de febrero
Viernes IV

Ecl 47, 2-13 Jugaba con leones como con cabritos

Y con osos como con corderillos. Jugar con todo y en todo. Jugar perdido en el juego, olvidado de mi mismo. Jugar jugando. Jugar y en el juego, y sin saberlo, alabar tu gloria de Dios altísimo. Jugar, bailar, cantar, mecido por las mozas y los mozos, entonando salmos de acción de gracias por tanto amor derramado, por tanto perdón continuamente vertido. De todo corazón te amó. Te amo, como David.

02.05