Mis ojos han visto al Salvador

2 de febrero
Presentación del Señor

Lc 2, 22-40 Mis ojos han visto a mi salvador, luz

Véante mis ojos, dulce Jesús bueno, véante mis ojos y muera yo luego. Muera de amor, entregado, vertido, acogido, rescatado. Muera de amor en tu pecho florido, de flores y esmeraldas esmaltado. Ciega mis sentidos para que caiga en el abismo vacío de tu gloria. te veo porque me miras y te acercas a mí. Cuando tú me miras tu gracia en mi tus ojos imprimen, por eso merecían los míos ver lo que en ti vían.

Día de la vida consagrada: que te veamos, Señor.

Lucha

1 de febrero
Mièrcoles IV

Hb 12,4-7.11-15 Todavía no habéis llegado a la sangre en vuestra pelea con el pecado

Cierto es, Señor. Y quizá por eso, por no haberme desangrado por ti, por no haber combatido hasta la extenuación, por no haberme abandonado confiadamente, sin mayor esfuerzo, al poder de tu gracia, el pecado sigue campando a sus anchas por mi vida, y cada día me separo de ti, que cada día me estrechas con los lazos de tu amor.

Fe

31 de enero
martes IV

Mc 5, 22ss No temas, basta que tengas fe

Son las palabras que quiero oír de tu boca, Señor, dirigidas esta mañana al centro de mi corazón: no temas, basta que tengas fe. Fe en que tú eres el Señor de mi vida, el Hijo de Dios, el Salvador.

Vagabundos

30 de enero
Lunes IV

Heb 11,32-40 faltos de todo, oprimidos, maltratados, el mundo no era digno de ellos

Vagabundos por desiertos y montañas, por grutas y cavernas de la tierra. Y todos estos, aun acreditados por su fe, no consiguieron lo prometido. Y leyendo este fragmento de la carta a los Hebreos, en el que nunca había reparado, el corazón y la oración se me va hacia los refugiados, y te pido perdón por mi falta de caridad, Señor.

Lo pequeño

29 de enero
IV domingo

I cor 1,26-31 lo que no cuenta para anular lo que cuenta

Esta es tu dinámica, Señor, tan diferente de la mía. Lo pequeño, lo oculto, lo desapercibido, lo rechazado, lo descartado, lo marginal, lo periférico..ahí está el poder de tu Reino, el germen de la victoria, lo que transforma el mundo. Lo necio del mundo lo ha escogido Dios para anular a los sabios, lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar el poder…de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del señor. Que así sea en mi vida.

Los antiguos

28 de enero
Santo Tomás de Aquino

Hb 11, 1-2.8-19 Por su fe son recordados los antiguos

Por esa fe que es seguridad de lo que se espera y prueba de lo que no se ve. No ver, no saber. Esa fe que santo Tomás de Aquino trató de explicar y construyó en un sistema filosófico y teológico que ha sustentado la Iglesia entera, esa fe que se traduce en un suspiro de amor contemplado, al entrar en la bondad de tu misericordia, al tu aspirar sabroso, de bien y gloria lleno. ¡Cuán delicadamente me enamoras!

Sin que sepa cómo

27 de enero
Viernes III

Mc 4, 26-34 Sin que sepa cómo

Así he nacido, así moriré, sin saber bien cómo, así sale el canto de mi boca, las palabras que escriben mis manos en este momento, así, sin que sepa cómo, al igual que el labrador echa la simiente en la tierra y ella sola crece, sin que él sepa cómo, así tu tejes mis entrañas en el seno de tu tierra fértil, así me haces árido o fecundo, no sé bien, así, como diminuta semilla de mostaza en tus manos, confiando en ti, abandonado al poder de tu gloria.

Candil y cama

26 de enero
Jueves III

Mc 4, 21-25 ¿Se trae el candil para meterlo debajo de la cama?

Buena pregunta. Miro el candil que me has regalado, donde brilla tu luz; miro la cama, lugar de mi reposo; escucho tu interrogación. Ante ti, ante la regalada llama de tu amor que me alumbra, que me consume, trato de responderme sin palabras.

Cegado

25 de enero
Conversión del apóstol san Pablo

Hech 22, 3-16 Cegado por el resplandor de esta luz

Caigo por tierra, me preguntas, me respondes y me dices quién eres, Señor de mi vida, mi Todo, te pregunto qué debo hacer, quedo ciego, voy de la oscuridad a la luz, me haces testigo ante todos los pueblos para contar lo que he visto y oído, lo que desconozco y sin embargo es la fuente de mi vida y el centro de mi ser, me urges, no pierdas tiempo, levántate, sal de mi resplandor y pisa la calle, el adoquín de la miseria humana, donde moras. Conviértete y cree en el evangelio.

Los labios

24 de enero
Martes III

Salmo 39 No he cerrado los labios

He proclamado tu salvación ante la gran asamblea, cada día proclamo tu bondad y tu misericordia, ellas me acompañan todos los días de mi vida, abro la boca y tu sacias con tu palabra mi aliento, mis labios recitan tu alabanza, me haces respirar tu presencia y exhalar tu espíritu, tú, el Dios leal, me librarás, sigo contando tu fidelidad cada día, mi vida es testimonio de tu amor. Ahora callo. Te dices en mi.