Un solo corazón y una sola alma

14 de abril
Martes II de pascua

Hechos 4, 32-37 El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma

En ti estamos unidos. En ti, que eres uno, somos uno. Variedad y diversidad en la Iglesia, tan necesaria, dentro de la unión que es don tuyo. Siempre tu don. Diferencias y diversidad en nuestras comunidades cristianas, religiosas, en nuestra parroquias, en las obras de la iglesia, sabiendo que solo tú eres el garante de la unidad, porque todos somos iguales en dignidad, ante ti, que nos unes.

Autor: Nano Crespo

Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa. Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.

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