2 de julio
Jueves XIII
Mt 9, 1-8 «¡Animo, hijo!, tus pecados están perdonados»
Cuando recibo tu perdón sacramental, cuando pongo mi vida delante de tu misericordia y me dejo renovar por ella, cuando te doy gracias por tanta gracia como recibo, a pesar de mis pecados, recibo tu ánimo, tu perdón y tu paz. Gracias, Señor, porque me amas como soy y me sueñas mejor.
Autor: Nano Crespo
Religioso Marianista, sacerdote. Actualmente trabajo en la pastoral de un colegio en Madrid, precisamente donde estudié y sentí la llamada a la vocación religiosa.
Desde hace tres años escribo cada día un comentario a la Palabra de Dios, que me ayuda a encarnarla y a darla a los demás. De alguna manera participo en la misión de María, dando a Jesús, dando su Palabra.
Lee todas las entradas de Nano Crespo