Ayuno

8 de febrero
Viernes después de ceniza

Is 58, 1- 9 El ayuno que yo quiero es éste

Y una vez más, como cada año, me lo recuerdas. Y hoy coincide, en España, con el día del ayuno voluntario, organizado por Manos Unidas, campaña contra el hambre en el mundo. Abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, partir tu pan con el hambriento. Y seguro que puedo preguntarme, ante la exigencia de tal ayuno, ¿cómo estoy ayunando yo? ¿Me cierro o me abro ante mi propia carne, hombres y mujeres que son el sacramento de Dios en nuestro mundo?

Rezamos y nos hacemos solidarios con los habitantes de Malí.


Otsailak 8

Hausterre ondorengo ostirala

Is.59,1-9 Hau da nik nahi dudan baraua

Berriro, urtero bezala, gogoratzen didazu. Eta gaur, gure artean Eske Elkarteak, borondatezko baraua proposatzen duen egunez; Gosearen aurkako kanpainan barne. Injustizi kateak hautsi, uztarri edeak eten, zapalduak libratu , gose denari zure ogitik eman. Profetaren hitzaren aurrean galdera hau sortzen zait: nolakoa da nire baraua? Nire baitan itxita bizi naiz, edota nire haragi diren gizon-emakumeengana- Jainkoaren sakramentua munduan direnengana- zabaltzen naiz?

Otoitz egin eta solidaritza Mali biztanleekin bizitzen dugu.

Negarse

7 de febrero
Jueves después de ceniza
Lc 9, 22-25 El que quiera seguirme que se niegue a sí mismo

No puedes ser más claro, Señor. Sabes que quiero seguirte, que es mi anhelo y mi deseo más profundo unirme a ti, y hacerme en ti para mis hermanos. Y por eso, con toda claridad, me muestras el camino, que eres tú mismo. El camino de la negación: negarme a mí mismo, negar mis apropiaciones, mis proyectos, mis caprichos, mis búsquedas inconfesables, mis envidias, mi orgullo, mi soberbia, todo lo que alimenta el yo que me separa de ti. Líbrame de mi mismo, Señor, niégame en estos días de cuaresma. Y sigue amándome, a pesar de todo.

Hoy recordamos a los habitantes de Sierra Leona, en su pobreza.

http://www.marianistas.org/~justiciaypaz/cuaresma/pais.php?Posicion=176

Cuaresma

6 de febrero
Miércoles de ceniza
Jl 2, 12-18 Rasgad los corazones

Tu invitación no puede ser más clara al inicio de esta cuaresma que, un año más, nos ofreces como preparación a tu pascua. Cuaresma, camino hacia la salvación, rasgando nuestros corazones, purificándonos de todo egoísmo que anida en él, haciendo hueco para ser seno de Dios y acoger en él a todo necesitado. Un año más nos acercamos en cuaresma a los últimos. A ellos les dedicamos estos cuarenta días caminado hacia la cruz y la gloria de la Pascua a través de este tiempo de conversión y de reconocimiento de nuestro pecado, tiempo de misericordia y de practicar la misericordia. Tiempo además para revisar la situación concreta en que vive la sociedad y tomar una posición ante las estructuras de injusticia, opresión y pecado que rodean a los seres humanos, sobre todo a los más desfavorecidos.

Recordemos hoy a Níger, el país más pobre del mundo. Rezamos y nos solidarizamos con sus habitantes.

Absalón

5 de febrero
Martes IV
2 Sm 18, 9ss Ojalá hubiese muerto yo en vez de ti, Absalón, hijo mío.

La humanidad de David, tan cierta, desborda una vez más. Recibe la muerte de su hijo, del hijo que quería su muerte y destrucción, y llora desconsoladamente, en un llanto de perdón y ofrecimiento. Ojalá hubiese muerto yo en vez de ti, hijo mío. Es la dinámica tan incomprensible del amor que, tantas veces, nos supera y nos lleva a cotas de enorme generosidad. En lo callado, en los escondido, nos unimos al amor que Dios tiene a la humanidad, y damos también nuestra vida.

 

 

Mi hijo

4 de febrero
Lunes IV

2s 15, 13-14.30; 16, 5-13 Ya veis, un hijo mío, salido de mis entrañas, intenta matarme

¡Qué constatación desolada la de David! La propia carne se levanta contra uno, y busca su destrucción. La carne del hijo, del hermano, de mi propia familia; la carne de aquello que es fruto de mi amor, de mi esfuerzo, de mi trabajo, de mis proyectos, de mis sueños; en un momento dado lo que he dado a luz se vuelve tinieblas, me sume en la noche,  y me deja desconcertado, sumido en el dolor. Y ahí recibo la llamada para ir, desde ahí, a un más allá de amor generoso.

Dichosos

3 de febrero
Domingo IV

Mt 5, 1-12 Dichosos…

Dichosos, Señor, nos llamas. Me llamas. Dichoso porque derramas la poesía de la vida en la realidad más real y allí, en lo escondido, me llamas, nos llamas, a vivir en ti y para ti. Dichosos porque en ti somos bendecidos y llamados a ser pobres y poseer el reino, a llorar y ser consolados, a tener hambre y sed de justicia y ser saciados, a ser misericordiosos y alcanzar misericordia. Dichoso, Señor, porque escondes el tesoro en lo más insospechado. Dichoso…

Presentación en el templo

2 de febrero
Presentación de Jesús en el templo
Lc 2, 22-40 Impulsado por el Espíritu Santo fue al templo

Impúlsame, Señor, llévame a donde estás, para que mis ojos vean al Salvador, al que ha nacido de lo alto, a la luz que alumbra a todas las naciones, a la gloria de tu pueblo. Impúlsame, Espíritu Santo, y llévame a las verdes praderas en medio de la ciudad, a los lugares de vida en medio de la muerte, a la realidad que se ve transformada con tu venida. Impúlsame, Señor, como impulsaste al anciano Simeón cuando te presentaron en el templo.

Natural

1 de febrero
Viernes III
Mc 4, 26-34 El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra

Una persona que confía en los procesos, que no se impacienta, que sabe la sabiduría de la naturaleza, que hace lo que tiene que hacer, y no más, que no fuerza, que no se cree dios, ni tierra, ni semilla, sino que se sabe limitada, que no manipula, que…duerme de noche y se levanta mañana y la semilla germina, sin que él sepa como. Una persona abierta al misterio, a lo que hay de más allá en lo que es.

La medida

31 de enero
Jueves III

Mc 4, 21-25 La medida que uséis la usarán con vosotros

Quiero usar la medida que usas tú conmigo, y no preocuparme pro la medida que usarán los demás. Medida colmada de generosidad, llena de ternura, con bunas dosis de cogida, comprensión, atención, locura, amor, perdón, estima, aceptación, consuelo, compasión, empatía, sanación, salvación. Quiero mirar como tú me miras, Señor, dar vida como tú me la das, cada día, en lo pequeño.

Escuchad

30 de enero
Miércoles III

Mc 4, 1-20 Escuchad

Así comienza la parábola del sembrador, que Jesús narra ante un gentío enorme. Y termina diciendo “el que tenga oídos para oír que oiga”. ¿Por qué teniendo oídos para oír no oímos? ¿Por qué teniendo ojos para ver no vemos más allá de la realidad? ¿Por qué no abrimos nuestros sentidos interiores y nos damos cuenta que tu palabra habita con toda su riqueza en nuestro interior, y vemos lo que produce su semilla en nuestro ser? Escuchad…