Alégrate

21 de diciembre
Feria de Adviento

So 3, 4-18 Alégrate y gózate de todo corazón…

…porque llega mi amado. Déjame escuchar tu voz.

Hermosa es la lectura del profeta Sofonías, invitándome a la alegría profunda, en lo más íntimo de mi ser, en el corazón, porque  tú, Señor, estás en medio de mí, y me salvas, y te gozas y te complaces en mí, y me amas y te alegras con  júbilo en tu mismo amor, que me ofreces sin reservas. Gracias.

12.21

Llena de Espíritu

20 de diciembre
IV domingo de adviento

Lc 1, 39-45 Se llenó Isabel de Espíritu Santo

Signo de tu  presencia, Señor, es llenarse de Espíritu Santo. Así se llenó María. Así se llenó Isabel, cuando María acudió a ayudarla llevando en sus entrañas tu presencia alentadora. Así nos ofreces tu Espíritu, en pobreza, que nos colmará de paz. Estas navidad, tan cercana, puedes llenarme. Solo necesitas que me vacíe, que te preste mi espacio.

12.20

Mi roca

19 de diciembre
Feria de Adviento

Salmo  70 Se tú mi roca de refugio…

…el alcázar donde me salve, porque mi peña y mi alcázar eres tú. Porque tú, Dios mío, fuiste mi esperanza y mi confianza desde mi juventud. En el vientre materno ya me apoyaba en ti, en el seno tú me sostenías. Contaré tus proezas, Señor mío, narraré tu victoria, tuya entera. Dios mío, me instruiste desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas.

Que se haga verdad lo que recito. ¡Ven, Señor Jesús!

12.19

Fue así

18 de diciembre
Feria de Adviento

Mt 1, 18-24 El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María…

su madre, estaba desposada con José, y antes de vivir juntos, resultó que esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.

Tu encarnación, Señor. En el seno de María, la Virgen, por obra y gracia del espíritu santo. Quiero rezar hoy el ángelus y contemplar, en silencio, el misterio de tu encarnación. Para que se haga carne en mi y mi carne sea más tuya. Y así, esperar tu natividad. ¡Ven, Señor Jesús!

 12.18

Genealogía

17 de diciembre
Feria de adviento
Mt 1, 1-17 Genealogía de nuestro Señor Jesucristo

Desde Abraham, en los albores de la humanidad, al principio de la promesa de una descendencia infinita, hasta el rey Da, con su pecado, hombre, hombre con le corazón según Dios. Desde David y su hijo Salomón, el sabio, hasta el destierro de Babilonia, en medio de la nada, sin aparente futuro. Hasta llegar a José, el justo, esposo de María. Tu genealogía, Señor, hecha carne de nuestra carne. Para nuestra salvación.

Hoy recuerdo a todos los familiares que me han precedido en el signo de la  fe y duermen ya el sueño de tu paz. Gracias a ellos creo.

12.17

No hay otro

16 de diciembre
Miércoles III de adviento

Is 45, 6-8.21-25 Yo soy el Señor y no hay otro

Pareciera todo lo contrario. Que siempre hay otro señor, otro dios. Que nos movemos en lo que no es, que marchamos sin consistencia hacia lo que no tiene ni principio ni fin. Nos apartamos de ti, Señor. Por eso nos recuerdas, con paciencia infinita, que solo tú eres Dios, que eres justo y salvador, que no hay ninguno más. Y nos invitas a volvernos hacia ti, a recibirte en navidad.

12.16

Contempladlo

15 de diciembre
Martes III de Adviento

Salmo 33 Contempladlo y quedaréis radiantes

Oh cristalina fuente, si en esos tus semblantes plateados, formases de repente el rostro del amado que llevo en las entrañas dibujados.  Señor, tu gracia en mí tus ojos imprimían, por eso me adamabas, por eso merecían los míos comtemplar lo que en ti veían. Llamados a contemplarte, a amarte, sin descanso de amor, sin fin, en la dicha escondida y habitual. Llamados a contemplarte en Navidad. Quedaré radiante.

12.15

Juan de la Cruz

14 de diciembre
San Juan de la Cruz

Nm 24, 2-7.15-17 Lo veo pero no es ahora, lo contemplo, pero no será pronto
¿Qué es el adviento sino el deseo de contemplar al amado, gozarse en él, recrearse en su amor y su belleza, recibir su ciencia tan sabrosa, paladear entre temblores un no se qué que queda balbuciendo de amor? Adviento de soledades y esperas: en soledad vivía y en soledad ha puesto ya su nido, y en soledad la guía, a solas su querido, también en soledad de amor herido. Contemplarte, Señor. El todo en la nada.  En mi. San Juan de la Cruz.

12.14

En medio de Ti

13 de diciembre
Domingo III adviento
So 3, 14-18 El Señor, tu Dios, en medio de ti

En medio de ti, entre nosotros con nosotros, par nosotros. En la realidad, preñada de salvación, misterio de una presencia, manifestación de la divinidad. En nuestros caminos, en nuestros hogares, en nuestros trabajos, en nuestras amistades, en nuestro ser. Salvando. El Señor se goza y se complace en ti, te ama y se alegra con júbilo como en día de fiesta. Es verdad.

12.13

Invocar

12 de diciembre
Sábado II de adviento
Salmo 79 Danos vida para que invoquemos tu nombre

La vida la recibimos de ti y tu nombre nos ha sido desvelado. Vida abundante, nombre de salvación. En este tiempo de adviento, Señor, me dispongo a darme cuenta que tu venida, que es vida y salvación, llega en cada momento, llega a la realidad cotidiana, se hace presente en medio de mi mundo. Que me pides ser acogido, que me invitas a ser cauce de tu gracia, pesebre para tu redención.

12.12