Loco

24 de enero

Mc 3, 20-21 Porque no estaba en sus cabales.

Al enterarse tu familia, viene a llevarte de nuevo a casa, porque te consideran loco de atar, con juicio trastornado, fuera de los modales del mundo. Santa locura, Señor, que nos muestra el camino que hay que seguir, de olvido de sí, de donación al prójimo, de amor desinteresado, abriendo el año de gracia de nuestro Dios. Hazme loco por ti, Señor. En loquéceme.

01.24

Con él

23 de enero
Viernes II semana

Mt 3,13-19 Se fueron con él

Estate, Señor, conmigo siempre, sin jamás partirte, y, cuando decidas irte, llévame, Señor, contigo; porque el pensar que te irás me causa un terrible miedo de si yo sin ti me quedo, de si tú sin mí te vas. Llévame en tu compañía, donde tu vayas, Jesús, porque bien sé que eres tú la vida del alma mía; si tú vida no me das, yo sé que vivir no puedo, ni si yo sin ti me quedo, ni si tú sin mí te vas.

01.23

Jesús salvador

22 de enero
Jueves II semana

Hb 7, 25-8,6 Jesús puede salvar definitivamente

Véante mis ojos, dulce Jesús bueno, véante mis ojos y muera yo luego. Porque mis ojos han visto la salvación, en perdón de los pecados. Tú eres señor, el ser que nos ofreces. Gracias de corazón.
El día 10 celebramos el tránsito de Adela de Tranquelleón. Hoy de Guillermo José Chaminade. Ambos en ti, fuente de salvación, continúan intercediendo por la familia marianista que fundaron.

01.22

Paz Paz Paz

21 de enero
Miércoles II semana

Hb 7, 1-3.15-17 Rey de paz

Así te muestras: rey de paz, rey de justicia. En un mundo tan convulso, en el que el egoísmo generalizado, fruto de nuestros pequeños grandes egos, acampa entre violencias sin fin, tú nos ofreces la paz. A través del camino de la presencia callada, del desprendimiento, de lo que no cuenta, de lo que no se manifiesta, de la renuncia, de la muerte. Tu presencia ardiente no s está ofreciendo quemar nuestras vidas en el ara de la paz. Consúmenos en tu amor, Señor.

01.21

Ancla del alma

20 de enero
Martes II semana

Hb 6, 10-20 Ancla del alma

Es la primera vez, Señor, que me fijo en esta expresión, la esperanza que nos has ofrecido es como ancla del alma, segura y firme, que penetra más allá. Más allá, en lo más íntimo, en lo que no tiene espacio ni lugar, y sin embargo es, allí pones tú la esperanza real, porque ya la has dado, en la que enraizas el ser. Ser en ti. Ser más allá de toda ancla y de toda realidad. Ser tuyo.

01.20

Ecce homo

19 de enero
Lunes II semana

Hb 5, 1-10 El mismo está envuelto en debilidades

Ecce homo. He ahí al hombre. Ahí estás, Señor, envuelto en debilidades, varón de dolores, ultrajado, despreciado, debilitado, macerado de desprecio, humillado, manifestando en verdad la verdadera condición humana, más allá de toda apariencia, la dignidad de Hijo de Dios. Envuelto en debilidades puedes comprender a los ignorantes y extraviados, a los débiles. por eso acudimos a ti, para beber de tu costado la fuente de la misericorida.

01.19

Ante ti

18 de enero
II domingo

I Sam 3. 3-10 Aquí estoy

Aquí estoy. Porque tú me lo dices, Dios con nosotros, en mi, te lo puedo decir. No solo pones tus palabras en mi boca para decirme y presentarme, sino que pones tu ser para que sea en tu presencia claridad en la oscuridad, voz en el silencio, vida en la muerte, olvido de mí. En Ti. Para hacer tu voluntad.

01.18

Viva y eficaz

17 de enero
Sábado I semana

Hb 4, 12-16 La Palabra de Dios es viva y eficaz

Dices «sígueme», y te sigo. A la orilla del lago, en el mostrador de los impuestos, subido a la higuera, yendo de camino hacia la cruz, acostado y levantado, de la salida del sol hasta su ocaso. Te sigo, Señor. Creo que te sigo con rectitud de corazón, a pesar de mis muchas limitaciones e incoherencias. Dame tú el seguirte como tú quieres.

01.17

Proponer la palabra

16 de enero
Viernes I semana

Mc 2, 1-12 Él les proponía la palabra

Me siento y te escucho. Atiendo tu voz, y danzas en mis entrañas con la alegría de tu evangelio. escucho tu voz, que me dice: «mira» y trato de mirar. Al pobre y desvalido, al huérfano y a la viuda, al enfermo, al paralítico, al que vive en tinieblas y sombras de muerte. Quedo a tus pies escuchando, mientras pones en mi manos tus manos, para bendecir y consolar, para construir y derribar, para proclamar el año de gracia de nuestro Dios.

The Sermon on the Mount Fra Angelico, c. 1440

Si quieres

15 de enero
Jueves I semana

Mc 1, 40-45 Si quieres puedes limpiarme

Señor, tú sabes todo, tú sabes que te quiero. Por eso si quieres, puedes limpiarme, renovarme, recrearme, dejarme como recién nacido en los brazos de la aurora, mecido por el sol de tus estrellas. Limpia mi piel, limpia mi mente, limpia mi corazón, mi voluntad, mis oídos, mis ojos, mis manos, todo mi ser. Purifícame por la fuerza de tu misericordia.

01.15