Vestido

14 de abril
Martes II de pascua

Salmo 92 El Señor reina vestido de majestad

Te vistes de belleza y majestad, tu luz te envuelve como un manto, todo es presencia y gracia, vivir es este encuentro, tú por la luz, desterrada la muerte. Tu pascua abre el tesoro de todos los bienes de la tierra, del cielo, del universo florido. Tienes la llave de la vida, todo lo abres y todo se sacia de dicha, todo se colma con tu belleza, mil gracias derramando por estos valles y espesuras, bañados nos dejas de tu hermosura. Resucitado.

04.14

Nacer

13 de abril
Lunes II de Pascua

Jn 3, 1-8 Tenéis que nacer de nuevo.

Tú derramas sobre nosotros un agua pura, que nos incorpora a tu muerte y nos purifica. Tú me das un corazón de carne, me infundes tu espíritu para que camine según tus preceptos y viva en tu vida resucitada. Tu Espíritu me da la vida. Eres viento que sopla donde quiere y como quiere, tú el silbo de los aires amororosos.

04.13

Te hemos visto

12 de abril
II domingo de Pascua

Jn 20, 19-31 hemos visto al Señor

Te hemos visto: tú, vida resucitada, luz de mis ojos, paz en mis desvelos. Tú camino de Emaús que abre los ojos. Tú presencia oculta, tú jardinero, tú Palabra de vida eterna que explica lo acontecido estos días, que abre el sigilo de las escrituras. Tú llaga en el costado que me invita a ser creyente. Tú me haces sacar con gozo agua del manantial de tu vida, de la fuente de tu salvación, tu pecho mil veces besado, amado mío, Cristo resucitado.

04.12

Pascua VII

11 de abril
Sábado octava de Pascua

Mc 16, 9-11 Jesús resucitado, al amanecer

Eres el alba sosegada, en par de los levantes de la vida, la aurora preciosa, tenue luz que se transforma en volcán de lava erguida, horizonte despojado de la noche en la línea delgada e incierta de tu resplandor. Eres el centinela que me sacas de las tinieblas de la muerte, de la oscuridad vital, del pozo profundo, del abismo oculto, del sepulcro, clareas suavemente, con un silencio sutil, antes que estalle de dicha el universo, Señor, tú resucitado, al amanecer, trastocas mi vida con tu amor y tu ternura, bendita sea tu vida entregada por mi en el amor.

04.11

Pascua VI

10 de abril
Viernes octava de Pascua

Juan 21,1-14 Estaba desnudo

Estoy desnudo de ti, despojado de tu amor, en la barca, faenando sin fecundidad, cuando al amanecer te presentas en mi orilla. No te conozco pero te intuyo pues la fuerza de tu amor hace que todos mis sentidos se pongan alerta, que el corazón se desboque en silencio, echo las redes, siento que tu amor me atrapa, me saca del mar, «eres tú, Señor», no me atrevo a preguntarte pues lo sé, apoyo mi cabeza en tu costado, como tu pan, bebo tu paz, acaricio tu muerte y tu vida, me haces pascua contigo.

04.10

Pascua V

9 de abril
Jueves octava de Pascua

Lc 24, 35-48 Paz a vosotros

No te alarmes, recibe mi paz. No tengas dudas en tu interior, recibe mi paz, toca mi cuerpo de hombre, mi carne, mis huesos, no soy un fantasma, no temas, no te asustes. Alégrate, pues me buscabas entre lágrimas y me has encontrado, tu luto se cambia en danza, te he vestido de fiesta, danza, canta, transfórmate en canto, en baile de misericordia, en danza de salvación. Sé testigo de mi vida, pues te baño con mi paz y transformo tu vida por el don de la resurrección.

04.09

Pascua IV

8 de abril
Miércoles octava de Pascua

Lc 24, 13-15 A ellos se les abrieron los ojos, y lo reconocieron

Comento, converso, discuto, te pones a caminar conmigo, mis ojos no te ven, me detengo, me preocupo, te replico, te respondo, te cuento la historia, el acontecimiento de mi vida, acepto que me recrimines mi capacidad de entender, aunque me duele, escucho que me expliques las escrituras que hablan de ti, te pido quédate conmigo, con nosotros, solo cuando entras en mi morada, te sientas, tomas el pan, pronuncias la bendición, lo partes, y me lo das, solo entonces…

04.08

Pascua III

7 de abril
Martes octava de pascua

Jn 20, 11-18 ¿A quién buscas?

Te busco a ti, amado mío, busco tu cuerpo muerto y no estás, ausente, desaparecido, sin rastro ni olor a tu muerte, sin rastro de los aromas, sin tu presencia viva. Y sin embargo estás presente ante mi, hortelano de mis huertos ocultos, y no te conozco, mis ojos son incapaces de comprender la profundidad de tu ser resucitado, solo tu voz al llamarme, tu aliento, una vez más, me da la vida. Todo estremecido te digo, ¡Maestro!, llévame contigo.

04.07

Pascua II

6 de abril
Lunes de la octava de Pascua

Mt 28, 8-15 ¡Alegraos!

¡Alégrate, estoy contigo!¡Alégrate, por tu salvación he vencido a la muerte!¡Alégrate, soy tu carne hecha vida eterna!¡Alégrate, no tengas miedo!¡Alégrate, entra en mi llaga florecida y bebe de mis entrañas, en la fuente mi resurrección!¡Alégrate y renace, sal de tu tumba y vete a comunicar a tus hermanos que vayan a Galilea, pues allí me verán!

04.06

Pascua I

5 de abril
Domingo de Pascua de Resurrección

Col 3, 1-4 Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba

Está contigo, te resucitó al tercer día y hace que cada día te veamos, y tu fragancia llene la morada del ser, y tu luz ilumine toda la tierra, y tu llama haga que ardan los confines del mundo, mis límites renacidos. Tú, Señor, Resucitado, muerte en mi muerte, vida de mi vida, me llamas a buscarte entre los vivos, pues no estás muerto, me mueves a buscar los bienes que me ofreces en tu cuerpo y tu sangre, bienes que vienen de arriba y se han hecho carne llagada y crucificada. Verdaderamente has resucitado, Señor, aleluya.

04.05