Mírame

3 de junio
Miércoles IX

Tobit 3,1-11a.16-17a Señor, acuérdate de mí y mírame

Incapaz de articular palabras, acudo a tu palabra para suplicarte en nombre de toda la humanidad que sufre la desigualdad y la injusticia por mi abundancia y riqueza. Por los inmigrantes que tratan de cruzar el Mediterráneo y arriesgan sus vidas. Por los descartados de nuestra sociedad. Por los perseguidos por su fe. Por los que padecen hambre. Por los que no tienen ni la posibilidad de dirigirse a ti, pues no te conocen. Señor, acuérdate de mí, mírame.

06.03

Ciego

2 de junio
Martes IX

Tobit 2, 9-14 Hasta que me quedé completamente ciego

Ciego para no verte, sin manos para acariciarte, sin olfato que huela tu perfume y tu aroma, todavía me embriaga tu recuerdo, sin capacidad de saborear tu cuerpo cercano, con los oídos cerrados a tu presencia que me llama, y sin embargo con la certeza de que más allá de la vida te veo, más allá de todo, más allá, eres el todo de mis sentidos cerrados. Así, saciado, fundido, muerto para todo, muerto para ti.

06.02

Brilla

1 de junio
Lunes IX

Salmo 111 En las tinieblas brilla como una luz

el que es justo, clemente y compasivo. El que teme al Señor y ama de corazón sus mandatos. En su casa habrá riquezas y abundancia, su caridad es constante, sin falta. ¿Cuál es mi riqueza? ¿Cuál mi abundancia?¿Dónde está afincada mi casa? Ciméntame en ti, Señor, sé Tú la riqueza de mi corazón, el gozo de mis entrañas.

06.01

Presencia

31 de mayo
Domingo IX

Mt 28, 16-20 Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo

Tú permaneces, tu presencia acompaña, tu vida da la vida, ayer, hoy, mañana, siempre. Abierto al ser al que te acercas, para dar consistencia a la existencia. Promesa de eternidad, compañía continua. Solo en ti, Señor, el tiempo adquiere su verdadera dimensión, vuela en el desierto de la luz, danza el juego de la muerte. Tú eres la vida eterna. Porque al contemplarte como tú eres, seremos para siempre semejantes a ti y cantaremos tus alabanzas, hasta el fin de los tiempos.

05.31

Gracias

30 de mayo
San Fernando

Ecl 51, 17-27 Doy gracias

y alabo y bendigo el nombre del Señor. Siendo aún joven, antes de torcerme, deseé la sabiduría con toda el alma, la busqué y hasta la muerte la perseguiré. Mi corazón goza con ella, cuando la atisbo. Presté oído un poco para recibirla, y alcancé doctrina copiosa; su yugo me resultó glorioso, daré gracias a quien me enseñó; decidí seguirla fielmente, mi alma se apegó a ella, no apartaré de ella mi rostro; mi alma saboreó sus frutos, la miraré, la contemplaré.

05.30

Oración

29 de mayo
Viernes VIII

Mc 11, 11-26 Y cuando os pongáis a orar…

«Haceros oración y olvidaros de todo lo demás. Tan solo amad en silencio, en vacío, y adoradme» me dices en la oración. Todavía te escucho. Todavía estoy ahí.

05.29

Brote

28 de mayo
Jesucristo Sumo y eterno sacerdote

Is 52, 13-53,12 Creció en su presencia como brote

Tu presencia vida y verdadera, tu presencia que es mediación, tu presencia que nos muestra la gloria del padre en todo, tu presencia alentadora, tu presencia dulce como la miel de un panal vespertino, tu presencia derramada, mil gracias derramadas, tu presencia vida y verdadera, tú en todo, todo en ti, por Cristo, con El y en El. Soy tuyo. Deshazme en ti.

05.28

Esclavo

27 de mayo
Miércoles VIII

Mc 10, 32-45 el que quiera ser el primero que sea esclavo de todos.

Está claro. El primero es el que sirve. Olvidado de todo. De sí mismo. Lavando los pies. Dando la vida por amor. Como tú, Señor. Siervo de siervos. Sin el espectáculo de un ego corrompido. Hazme esclavo por tu amor.

05.27

Más

26 de mayo
Martes VIII

Mc 10, 28-31 Cien veces más

Esto es lo que recibo de ti cada día. Cien veces más. Y con tanta riqueza y tanto don como el que me das, ¿qué hago para compartir con los más necesitados de mi empresa, de nuestra sociedad, de nuestro mundo. ¿Cómo vivo la lógica del don que predico? Perdóname, Señor, por cerrarme a mi propia carne en la carne del necesitado. Dame tu amor y gracia, que ellas me bastan.

05.26

Darse

25 de mayo
Lunes VIII

Mc 10, 17-27 Anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres


En un mundo de consumo desaforado, en un mundo de sueldos desorbitados, en un mundo de codicia, de posesión, de injusticias estructurales, de una economía de mercado que antepone el propio beneficio al bien común y a la dignidad de la persona, que fomenta las desigualdades tan enormes y las injusticias que asolan a la humanidad, en esta cultura del descarte, en un mundo alejado de ti, del que formo parte, escucho tu evangelio de hoy. Anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres,…y luego, sígueme. Perdón, Señor.

05.25