Pastor

19 de mayo
Jesucristo, Sumo y eterno sacerdote

Lc 22, 14-20 Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros

Ya sé, Señor, que hoy es tu fiesta de eterno y sumo sacerdote, así te quiero celebrar, hecho cuerpo en ti. Bien es verdad que tanto título me marea, prefiero saberte amado y amante, recostado en tu pecho, estremecido, sereno, tú pastor de manantiales, con tu olor fuerte a oveja perdida. Sigo balando para ti, y escucho el latir enamorado de tu corazón.

05.19

¿?

18 de mayo
Miércoles VII

St 4, 13-17 ¿qué es vuestra vida?

Una nube que aparece un momento y luego desaparece. ¿Quién soy yo?
Dejo la pregunta junto al tilo lleno de petunias en esta claridad.
05.18

Codicia

17 de mayo
martes VII

St 4, 1-10 Codiciáis

Arranca la codicia de mi corazón, me vuelvo insolidario, egoísta, envidioso, pierdo la mirada, la realidad del mundo, derrocho la sobriedad que me regalas, la austeridad a la que aspiro, lleno el vacío de absurdos, construyo mi riqueza sobre arena, tesoros que las polillas corroen, tiño mis manos en la injusticia social que supone tener tanto mientras otros carecen de lo indispensable para vivir, ya me lo dices, codiciáis y no tenéis, no alcanzáis nada, se os va la vida en mucha sandez. Kyrie eleison.

05.17

sabios

16 de mayo
Lunes VII

St 3, 13-18 ¿Hay alguno entre vosotros sabio y entendido?

Sin la sabiduría que procede de ti seré estimado en nada. Dame la amabilidad de la verdadera sabiduría. La humildad del saber que no soy nada, un vacío inconcluso, el temblor de una vida, como un tejedor devano yo mi vida y me cortan la trama, sin saberlo. Dame tú, señor, la sabiduría oculta, pura, amante de la paz, comprensiva, dócil, llena de misericordia y buenas obras, constante sincera. Dame lo que quieras, que más da, abandóname en ti y que solo sea en cantar tus alabanzas.

05.16

Pentecostés

15 de mayo
Pentecostés

Hechos 2, 1-11 Al llegar el día de Pentecostés

es hoy. Ahora mismo. Tú en mi, llenándolo todo, vaciándome, palabras, silencios, y nada sino tu brisa, tu aliento, aleteas, llenas los corazones de tus fieles y enciendes en ellos el fuego de tu amor, fuego de pascua, consumida, en llama viva que no da pena, dardo estremecido, saeta que lleva yerbas de amor, tú en todo, todo en ti, por ti rendido.

05.15

En tu amor

14 de mayo
San Matías

Jn 15, 9-17 Permaneced en mi amor

Hermoso mandamiento Señor: permanecer en tu amor. Que nos amemos unos a otros como tú nos has amado. Que demos la vida por ti, amado, amante, amigo. Por ti elegido, por ti bendecido, por ti salvado, por ti destinado a dar fruto, a que mi fruto, unido a tu vid, sea duradero. Bendito sea el fruto de tu vientre, Jesús.

05.14

Te amo

13 de mayo
Viernes VII de Pascua

Jn 21,15-19 Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero

Señor, tú sabes que te quiero. Señor, tú sabes que te quiero. Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo. Unido al amor de tu madre, tú sabes que a pesar de tantos desplantes quiero quererte en la fuente que te dio la vida.

05.13

Ánimo

12 de mayo
Jueves VII de Pascua

Hechos 23, 6-11 ¡Ánimo!

Ánimo al dar testimonio, con tu palabra, con tu vida, con todo tu ser, de Jesucristo, el Señor. Ánimo. Recibe a María al pié de la cruz, como madre feliz de hijos.

05.12

Socorrer

11 de mayo
Miércoles VII de Pascua

Hechos 20, 28-38 Es nuestro deber trabajar para socorrer a los necesitados

¿Quién es el necesitado? ¿quién es mi prójimo? ¿En quién me estás esperando hoy, para mostrarme en la carne llagada el sacramento de tu presencia en el pobre, el sacramento de tu amor? Derribas del trono al poderoso, enalteces al humilde, a los hambrientos los sacias de bienes, a los ricos los despides vacíos, canta María al proclamar tus grandezas, Señor.

05.11

Tu encargo

10 de mayo
San Juan de Ávila

Hechos 20, 17-27 Lo que me importa es…cumplir el encargo de que dio el Señor

Ese encargo que me hace pájaro que cruza la cordillera, nevada, por las alturas; que me trae y me lleva a tiempo y destiempo; que me cambia la hora del encuentro; ese encargo tan singular, inesperado, inadecuado; ese ser misionero en territorios ignotos; ese predicar en el ágora de la cultura, que no te intuye, que ni te nombra Dios desconocido. Esa conciencia enorme de fragilidad, de fortaleza en tu gracia. El saber que todo lo puedo en aquél que me conforta. Lo que me importa, a pesar de mis pesares, es cumplir el encargo que me has dado, Señor. Por el don de tu misericordia. La que escogió a María.

05.10