La niña de mis ojos

8 de julio
Miércoles X

Salmo 15 Tú eres mi bien

Tú eres mi bien, el lote de mi heredad y mi copa, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha. Una y otra vez, el salmo quince pone palabra, tu palabra, en mi realidad. Se hace oración. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti, yo digo al Señor, tú eres mi bien.

1020LUNWERG-  88-89

Pan y agua

7 de junio
Martes X

Re 17, 7-16 un poco de agua…un poco de pan

Lo sigue pidiendo gran parte de la humanidad: agua para beber, pan para comer. Ellos carecen de lo que a mí me sobra. Elías le pide a la viuda que no tiene para vivir…y la viuda comparte, poniendo su confianza en ti. Yo poseo, acaparo, domino, ansío, vivo en una sociedad de consumo que me domina, no comparto mis riquezas…El pecado del rico no es ser rico, sino cerrar su puerta a los pobres, me acabas de decir. En fin, Señor, ten misericordia de mi, convierte mi corazón de piedra.

06.07

Pobres de espíritu

6 de junio
Lunes X

Mt 5, 1-12 Dichosos los pobres de espíritu

Aparecen tus bienaventuranzas, que me recuerdan el origen de la dicha, la fuente del gozo y de la felicidad en mi vida, que ponen la atención en tu palabra, tan rompedora, tan paradójica, tan singular. Ahí, ahora mismo, estás indicándome el camino que he de seguir, tu voluntad: dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Ya aquí, disfrutan de la claridad de tu gloria, y nada temen. Alcánzame la gracia de esta pobreza.

06.06

No llores

5 de junio
X domingo

Lc 7, 11-17 No llores

Sientes lástima, compasión, misericordia de quien llora: de la madre que acaba de perder el hijo, al que llevan a enterrar, del enfermo que se acerca a ti, del ciego que implora tu perdón y tu compasión, del leproso marginado de la sociedad, de la adúltera, del buen ladrón. No llores, tu hijo vivo, volverás a ver, estarás limpio y volverás a ser con dignidad, yo te perdono, estarás conmigo en el paraíso. No llores, humanidad, porque me acerco a ti, te curo, te libero, de baño con la ternura de la misericordia.

06.05

Corazón II

4 de junio
Inmaculado corazón de María

Lc 2, 41-51 Su madre conservaba todas estas cosas en su corazón

En tu cuerpo, tu corazón. Tu sangre, vertida. En tu cuerpo mi corazón. Uno en ti, como el Padre y tú sois uno. Introducido en la intimidad de tu amor. Por puro don tuyo, salvado. Entrañado. En el seno de María carne tuya. Proclama mi alma la grandeza del Señor.

06.04

Corazón

3 de junio
Sagrado Corazón de Jesús

salmo 22 En verdes praderas me hace recostar

Quedéme y olvidéme, el rostro recliné sobre el amado, cesó todo y dejéme, dejando mi cuidado, entre las azucenas de tu pecho olvidado. ¡Cuán manso y amoroso recuerdas en mi seno, donde secretamente solo moras y en tu aspirar sabroso, de vida y gloria lleno, cuán delicadamente me enamoras!
Así, entre verso y versos, mi corazón en el tuyo, me haces suspirar como saeta que lleva yerbas de amor.

06.03

Fiel

2 de junio
Jueves IX

II Tim 2, 8-15 Si somos infieles, él permanece fiel, porque no puede negarse a sí mismo

Esta es la realidad de cada día, en mi vida. Deseo de fidelidad, infidelidad, fidelidad tuya. La roca sobre la que construyo mi casa, el telar donde tejes mi vida. Gracias a ti, Señor, aquí estoy y esto escribo, bendiciendo tu nombre, recordando tu misericordia y fidelidad, dando testimonio de que si morimos contigo viviremos contigo, que si perseveramos, reinaremos contigo. Si somos infieles, tú permaneces fiel, pues no puedes negarte a ti mismo.

06.02

En medio

31 de mayo
La visitación de la Virgen María

Sof 3, 14-18 El Señor en medio de ti

Así cada día, entre pucheros, en el devenir del tiempo, en mis espacios, en el seno de la vida. En medio, entre nosotros, con nosotros. Por tanto, ¿por qué he de temer? No temas, no desfallezcan tus manos. El Señor tu Dios, en medio de ti, salva. El se goza y se complace en ti, te ama, se alegra con júbilo, como en día de fiesta. En esta hermosa fiesta de la Visitación de la Virgen María, con la que cerramos el mes de mayo. Proclama mi alma la grandeza del Señor.

05.31

Gracia y don

30 de mayo
San Fernando

II Ped 1, 1-7 Crezca vuestra gracia y paz por el conocimiento de Dios y de Jesús

Cuanto más te conozco y te se sin saberte, más se aclara el misterio inabarcable e incomprensible, cuanto más allá voy de toda comprensión y más me unes inexplicablemente a ti más aumenta la gracia y la paz, y me haces participar del mismo ser tuyo, y me encaminas hacia la honradez, el criterio, el dominio propio, la constancia, la piedad, el cariño fraterno, el amor, hacia todo lo que aspiro en ti, y para tu gloria.

05.30