Todo viene de ti

7 de enero
Lunes después de Epifanía

Jn 3,22-4,6 Cuanto pidamos lo recibimos de él.

Una vez más te pido, Señor, que me conviertas y me hagas vivir de tu evangelio, en la cercanía de tu Reino, presente entre nosotros. Y te lo pido con fe y esperanza, sabiendo que cuanto pido lo recibido de ti, a su hora y en su momento. Se que cada día me mueves hacia ti, aumentas mi deseo, mi anhelo de entregarme sin reservas, de ser solo tuyo, tuyo y para siempre, Señor del amor hermoso.

Epifanía

6 de enero
Epifanía de Nuestro Señor

Mt2, 1-12 Cayendo de rodillas lo adoraron

Que mis rodillas, mis pies, mis piernas, mis manos, mis brazos, mi corazón, mis entrañas, mi mente, todo mi ser, te adore en este día lleno de luz. Postrado ante ti, Señor, Dios de Dios, luz de luz, estrella de mis noches, guía en mi oscuridad, don, dádiva, tu gloria llega y me conmueve, amaneces aurora de salvación. Te veo y quedo radiante, vuelvas en mi la riqueza de tu misericordia. Dame humildad para acercarme a ti en el más necesitado.

Magis

5 de enero
Sábado antes de la Epifanía

Jn 1,43-51 has de ver cosas mayores

Tu presencia ardiente, que me acompaña todos los días de mi vida. Me dé cuenta o no, tú estás conmigo, y haces que tu reino germine en mi interior y de frutos para tu gloria y alabanza. Gracias, señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna, por tu fidelidad que alcanza a las nubes.

Venid

4 de enero
Viernes antes de la Epifanía

Jn 1,35-42 Venid y lo veréis

Me llamas y te muestras, Cristo luz, Cristo amado, Cristo deseado. Abre los ojos de mi corazón, que en ti confío.

Los confines

3 de enero
Jueves antes de la Epifanía

Salmo 97 Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios


En lo más sencillo y cotidiano, en la profunda caverna de mi ser, en los confines del universo, me acercas a tu epifanía. Allí desaparezco y te adoro.

Tu salvación

2 de enero
Miércoles antes de la Epifanía

Salmo 97 Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios

Los cielos rasos, los cielos ciegos por las neblinas matutinas, densas y cerradas, los chopos desnudos del invierno, la alcarria, la tierra arada y jugosa, el musgo, el regato que busca el riachuelo, algarabías de aguas, el robledal silencioso, la fuente recóndita. Oh cristalina fuente si en esos tus semblantes plateados formases de repente el rostro deseado que llevo en las entrañas dibujado. Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.

Santa María

1 de enero de 2019
Santa María, Madre de Dios

Nn 6, 22-27 Esta es la fórmula con la que bendeciréis

Al inicio de este año, Señor, imploro tu bendición para todas las personas que leen este comentario diario, y para todos los que, aún sin saberlo, te buscan en lo profundo de su ser.
El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz.

Ultima Hora

31 de diciembre Octava de Navidad

I Jn 2,18-21 Hijos, es la última hora

Es la última hora de un año, lo que no deja de ser una convención temporal de nuestra sociedad. Desde el principio existes tú, Señor, como Palabra, junto a Dios. Por medio de tu Palabra se ha hecho todo, cada día, cada año, cada decenio, cada siglo, cada milenio. Tú eres Señor del tiempo. Alfa y omega. Principio y fin. Desde siempre y para siempre, mi vida en tus manos. Termina este año. Gracias por todo lo que he recibido de ti, perdón por tanta Gracia desperdiciada, ayúdame a más amarte y más servirte.

Sagrada familia

30 de diciembre Sagrada Familia

Col 3,12-21 Revestíos de compasión entrañable

Compasión entrañable para revestir a cualquier familia , a cualquier comunidad religiosa que quiera vivir el espíritu de familia, de tu hogar de Nazaret. Te pido, Señor, que nos hagas crecer en bondad, en humildad, en mansedumbre, en paciencia. Que nos hagas crecer en misericordia y perdón, los unos con los otros. es decir, que seamos signos vivos de tu evangelio, del gozo de tu evangelio, en medio de nuestras relaciones familiares. Danos el don de vivir esta bienaventuranza.

Sol que viene de lo alto

29 de diciembre
Octava de Navidad

Lc 2, 22-35 Nos visitará el sol que nace de lo alto.

Cada día amaneces en mi vida. Nos visitas como sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.