Regalo de tu gracia

6 de febrero
Miércoles IV

Hb 12, 4-7.11-15 Procurad que nadie se quede sin la gracia de Dios

El tesoro de tu gracia, sabiduría y prudencia ha sido un regalo en mi vida. Me llamas a compartir ese regalo con otros, a administrar el don que me has dado. Tu gracia vale más que la vida, te alaban mis labios. Toda mi vida te bendigo y alzo las manos invocándote.

Fijos los ojos

5 de febrero
Martes IV

Hb 12, 1-4 Fijos los ojos

Fijos los ojos en ti, dulce esposo y redención, en ti, Cristo amado, que me has llamado, escogido, mantenido, sostenido, perdonado, salvado. Fijos lo ojos de mi mente y de mi corazón en ti, que inicias y completas la fe, en ti, alga y omega, fortaleza de mi gozo. Que la mirada no se canse nunca de contemplarte, ni de centrar mi vida en ti.

Algo mejor

4 de febrero
Lunes IV

Hb 11,32-40 Dios tenía preparado algo mejor a favor nuestro

tu gloria. Me desvelarás tu gloria en el momento en que me encuentre contigo. Porque al contemplarte, Dios mío, seré para siempre semejante a ti y cantaré eternamente tus alabanzas, por Cristo Señor Nuestro.

Amor

3 de febrero
IV domingo

I Cor 12, 31-13,13 El amor es

Tú eres un Dios de amor. El amor es paciente, benigno, no tiene envidia, no presume, no se engríe; no es indecoroso ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo espera, todo lo soporta. El amor, tu amor por mí, no pasa nunca. Me llamas a amar desde tu amor. El alma que anda en amor ni cansa ni se cansa.

Jornada Vida religiosa

2 de febrero
La presentación de Jesús en el templo

Lc 2, 22-40 La gracia del señor estaba con él

Tu gracia vale más que mi vida, te alabarán mis labios. Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote, me saciarás como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos.
Así, Señor, la vida religiosa, llena inexplicablemente el mundo con la plenitud de tu Gracia, pulmón que purifica la humanidad, desde la sencillez de lo oculto, que se entreteje en las entrañas de la tierra.

Recién nacido

1 de febrero
Viernes III

Hb 10, 32-39 Recordad aquellos días primeros, en los que, recién iluminados…

No los olvido, al rescoldo de tu luz me tienes admirado. El amor primero, la suave claridad de irte descubriendo, el alba tenue, el silencio sencillo, la profundidad amorosa del reconocer tu presencia, el no tener alfabeto para describir tu paso por mi vida. Una vez más te pido, luz de mi vida, que avives en mi el don recibido.

en la luz

31de enero
Jueves III

Mc 4, 21-25 para que salga a la luz

Que salga a la luz tu don, Señor, cuando haya desaparecido del todo y no quede rastro de mí.

Siembra

30 de enero
Miércoles III

Mc 4, 1-20 Salió el sembrador a sembrar

Una vez más, como cada día, siembras tu palaba en mi carne…que mi tierra, abonada con el don de tu gracia, sea fecunda para tu gloria y en bien de mis hermanos.

Ofrenda

29 de enero
Martes III

Hb 10, 1-10 He aquí que estoy para hacer, Dios mío, tu voluntad

Hazme ofrenda generosa el día de hoy, para en todo amarte y servirte, para que todos mis pensamientos, palabras, acciones, sentimientos, broten de ti como de su fuente y tiendan a ti como a su fin. Y solo busque hacer tu voluntad

Canto

28 de enero
Lunes III

Salmo 97 Cantad al señor

Quieto el canto, quietud nocturna, instante eterno, en tu armonía. Eres descanso y posada de mis fatigas. El universo manso, la luna abierta, horizonte de estrellas, mientras escribo esta oración, y aún no amanece. Todo se adentra en tu misterio presente, sombra fugaz
que destila claridades. “Y canto y el canto me emborracha, y olvido quién soy, y te llamo amigo cuanto eres mi Señor.”