Pánico

26 de noviembre
Martes XXXIV

Lc 21, 5-11 Cuando oigáis noticias de guerras y revoluciones, no tengáis pánico

El pan nuestro de cada día hoy, en nuestro mundo. Guerras y revoluciones, descomposición del estado democrático, fanatismos, corrupciones, desgajamientos de lo establecido…y tu consejo, no tengáis miedo, porque es necesario que esto ocurra primero. Pongo mi confianza en ti y en tu palabra, Señor.

Viuda

25 de noviembre
Lunes XXXIV

Lc 21, 1-4 Ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir

Dar hasta despojarse. Dar y desprenderse. Dar hasta que duela. Dar hasta morir por amor. Como tú hiciste con nosotros, Señor. Tomad, Señor, y recibid todo mi ser, todo mi entendimiento, toda mi voluntad. Vos me lo distéis, a vos lo torno. Dade vuestro amor y gracia, que ellas me bastan.

Rey

24 de noviembre
Cristo Rey

Jn 18,33b-37 Tú lo dices, yo soy rey

Tú eres rey, mi rey, nuestro rey. Te adoro, Señor, en este domingo en el que celebramos que viene a nosotros tu reino.

Dios de vivos

23 de noviembre
Sábado XXXIII

Lc 20, 27-40 No es Dios de muertos, sino de vivos. Porque para él todos están vivos

Es así. La vida la recibimos de ti, y tú nos mantienes en vida, y nos vivificas. Gracias, Señor, por la hermosura de tu don.

En tu boca

22 de noviembre
Viernes XXXIII

Ap 10, 8-11 A tu boca será dulce como la miel

Así tú Palabra, que sale de tu boca, y fecunda mi tierra. Tu Palabra, que pronuncias sobre mi, que me da el aliento, que me hace ser, es la alegría de mi corazón. Que no vuelva vacía a tu presencia, sino llena de frutos evangélicos, fecunda de tu salvación.

Presentación de María

21 de noviembre
La presentación de María

Zc 2, 14-17 Alégrate y goza, Sión, pues voy a habitar en medio de ti

Alegría y gozo, porque eres un Dios que estás con nosotros, en medio del camino de la vida, y nos congregas para el banquete pascual de tu amor. Como hiciste en otro tiempo, con los discípulos de Emaús, tú nos explicas las escrituras y partes para nosotros el pan. Dios encarnado, Dios cercano, Dios humano. Humanízanos.

Alabad

20 de noviembre
Miércoles XXXIII

Salmo 150 Alabad

Termina el salterio con esta invitación a tu alabanza. Porque tú eres Dios y soberano de todo yo te alabo, Señor; por las maravillas de tu amor con nosotros te alabo, Señor; porque sigues escribiendo historia de salvación en nuestra vida, yo te alabo, Señor.

en tu casa

19 de noviembre
Martes XXXIII

Lc 19, 1-10 Hoy ha llegado la salvación a esta casa

Cada día, Señor, entras en nuestra casa, la habitas, y nos llamas, con amor, a la conversión, a dar la mitad de mis bienes a los pobres, a acogerte, a escucharte, a centrar mi vida en ti….me habitas, y por ello te doy las gracias.

Amor primero

18 de noviembre
Lunes XXXIII

Ap 1, 1-4; 2,1-5 Tienes perseverancia no has desfallecido, has abandonado el amor primero

La perseverancia es un don tuyo, tú me has mantenido fiel, tu fidelidad es grande en mi vida, yo te voy respondiendo como puedo, a trancas y barrancas, pero tú eres bueno, grande, misericordioso, y me mantienes. No he desfallecido porque mi fuerza y mi poder eres tú Señor, y solo tú eres mi salvación. Y sé que abandono el amor primero, con todo lo que supone, y también se que tú siempre estás, que nunca me abandonas, y me mantienes en tu amor de una manera tan grande como misteriosa y real.

Saciado

17 de noviembre
XXXIII domingo

Salmo 15 me saciarás de gozo en tu presencia

Repito este verso del salmo, Señor, y es lo que digo en oración, confiado, con esperanza, con el deseo de que tú hagas en mi lo que te digo como realidad: me saciarás de gozo en tu presencia, me enseñarás en sendero de la vida, me concederás la alegría perpetua. Ayúdame a vivir en verdad delante de ti, a no apegarme, a no amar a nada, a nadie, fuera de ti.