Sin haber visto

3 de julio
Santo Tomás, apóstol

Jn 20, 24-29 «Bienaventurados los que crean sin haber visto»

Ahí estoy, Señor mío y Dios mío, entre los que creen sin haber visto. Ya con eso gozo de la bienaventuranza que tú me ofreces. No he visto pero te he experimentado, no se bien cómo, vivo y vivificante en mi vida. Gracias por el don de la fe, por haberme dado ojos en el corazón para comprender las maravillas de tu presencia en mi vida.

Perdonado

2 de julio
Jueves XIII

Mt 9, 1-8 «¡Animo, hijo!, tus pecados están perdonados»

Cuando recibo tu perdón sacramental, cuando pongo mi vida delante de tu misericordia y me dejo renovar por ella, cuando te doy gracias por tanta gracia como recibo, a pesar de mis pecados, recibo tu ánimo, tu perdón y tu paz. Gracias, Señor, porque me amas como soy y me sueñas mejor.

Viréis

1 de julio
Miércoles XIII

Amós 5, 14-15 Buscad el bien y viviréis

Hay personas que siempre están procurando el bien de los demás, que nunca actúan por maldad. En lo cotidiano, en el día a día, siguiendo tus pasos. Con palabras que consuelan y obras de misericordia. Pasando muchas veces desapercibidos. Las santas y santos de la puerta de al lado. Testigos de tu evangelio. Gracias, Señor.

Miedo

30 de junio
Martes XIII

Mt 8, 23-27 ¿por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?

Esa es la pregunta que me haces… ¿de qué tengo miedo? ¿el miedo es una falta es confianza en tu providencia amorosa? ¿el miedo que a veces me paraliza de dónde procede? ¿qué puedo hacer para afrontar los miedos con fe, esperanza, y también con caridad? ¿es el miedo un estar demasiado centrado en mi mismo, en mis limitaciones, en mis preocupaciones? Preguntas que pongo ante ti, Señor, para que con las respuestas aumentes mi fe.

BRAZIL. Brasilia.1960.

Pedro y Pablo

29 de junio
San Pedro y san Pablo

Salo 33 Bendigo al señor en todo momento

Tu alabanza está siempre en mi boca. De la boca de los niños de pecho, Señor, sacas tu alabanza…y desde que soy religioso marianista, desde el día de mi ordenación, tal día como hoy, hace treinta y cuatro años, esa alabanza quiere ser continua, para honor de tu nombre. Gracias por esta vocación y este servicio, a mis hermanas y hermanos, en la Iglesia. Que en todo momento te bendiga, Señor, con mi vida, con mis obras, con mis palabras, con todo mi ser.

JAPAN. Tokyo. Asakusa district. A former soldier, wounded during the Second World War, begging in the streets. Many wounded soldiers were forced into poverty after the war, since the government did not allow them any pension. 1951.

Vida plena

28 de junio
Domingo XIII

Mt 10, 38-42 El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará.

Una de tus frases, Señor, que conviene rumiar, que contrastan mi vida, que me ayuda a comprobar hasta qué punto tú eres el centro de mi existencia, qué es lo que busco cuando te busco, qué significa ganar y perder la vida, lo que de verdad importa, a qué tipo de vida aspiro, la fe y la esperanza en la vida eterna…un ramillete de cerezas que, del evangelio de hoy, van saliendo unidas, para que me ponga ante ti en verdad.

En la cama

27 de junio
Sábado XII

Mt 8, 5-17 Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho

En casa hay tres, en el momento en que te escribo esta oración, que están en cama, en una situación de salud muy delicada, con muchísimos años y una fortaleza admirable, con un deterioro cognitivo que ha ido veloz hasta dejarlo postrado, con una insuficiencia respiratoria. A los tres, y a los diecisiete más que tienen más o menos dolencias y dependencias, los pongo en tu malo. Di tan solo una palabra, y ellos serán salvos.

Queda limpio

26 de junio
Viernes XII

Mt 8, 1-8 Quiero, queda limpio

Limpia, Señor, mi corazón encerrado, esclerotizado, poco entregado, egoísta, infiel…abre mi corazón a la purificación de tu palabra y tu presencia. Se tú, Señor, sanación para mis heridas, adecenta mi cuerpo, y mis lepras, para ti.

Roca

25 de junio
Jueves XII

Mt 7, 27-29 el que escucha estas palabras y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca.


Se Tú, Señor, la roca de mi refugio, el baluarte donde me salve, tú mi escudo, mi amparo, la roca de mi salvación, la piedra angular donde asentar mi vida, viviendo como tú, encarnado como tú, sin espiritualismos que llenan de opio la conciencia, hecho puro evangelio, donado, entregado, en tu nombre.

Juan Bautista

24 de junio
Nacimiento de San Juan Bautista

Lc 1, 57-66 la mano del Señor estaba sobre él

Tu mano, Señor, estaba en Juan el Bautista, cuyo nacimiento recordamos hoy, desde el seno de su madre. Y tu mano, de otra manera, pero igual de cierta, está en cada uno de nosotros, a lo largo de nuestra vida, que sondeas y conoces, acompañándonos, sosteniéndonos, alentándonos, para que anunciemos tu cercanía, y preparemos tus caminos.