Sensual

5 de febrero
Viernes IV

Mc 6, 14-29 Te daré lo que me pidas

Ahí está perdido Herodes en su propio deseo, en su sensualidad, en la satisfacción de sus placeres, en mostrar su poder. Herodes y su ego. Como el mío. Tan irreductible. Sin darme cuenta de las consecuencias funestas de la propia ofuscación. Líbrame del mal, Señor, y no me dejes caer en la tentación.

Pobre

4 de febrero
Jueves IV

Mc 6, 7-17 Que llevaran para el camino y nada más, ni pan, ni alforja ni dinero

Dame desprendimiento de mi, pobreza para vivir contigo pobre. Dame lo que quieras, quítame lo que quieras. Ayúdame a poner solo en ti mi verdadera riqueza.

bendición

3 de febrero
Miércoles IV

Salmo 102 Bendice alma mía al Señor

Siempre la bendición. Como actitud de vida. Que tanto me cuesta, aunque procure ejercer el arte de bendecir en tu nombre. Que mi corazón bendiga. Con sencillez, con humildad, como cauce tuyo. Que mi vida religiosa sean un bendecir proclamando tu bendición.

2 de febrero
Presentación de Jesús en el templo

Lc 2, 22-40 Los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor

Presento ante ti, Señor, en el día de la vida consagrada, a todos los religiosos y religiosas del mundo. Por ti lo hemos dejado todo. En ti queremos encontrarlo todo, deseamos preferirte sobre todas las cosas. En ti lo esperamos todo. Como Simón, como Ana…deseando ver a nuestro salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos. Luz para alumbrar a las naciones. Gloria tuya.

Fe

1 de febrero
Lunes IV

Hb 11, 32-40 estos, por fe, conquistaron

Conquistaron reinos, administraron justicia, apagaron hogueras voraces -el fuego interior-, cerraron fauces feroces de leones, que todavía andan buscando a quien devorar, esquivaronel filod e la espada, se curaron enfermedades, fueron valientes, fueron torturados hasta la muerte… acreditados por la fe. Auméntame la fe, Señor, hazme vivir de la fe en ti, muerto y resucitado par nuestra salvación.

Tu palabra

31 de enero
IV domingo

Dt 18, 15-20 Pondré mis palabras en su boca

Tu Palabra. Acogida, rumiada, encarnada, proclamada. Predicada con el testimonio de vida. A tiempo y a destiempo. Tu Palabra ascua encendida, espada de doble filo. Tu Palabra que no acaba de encontrar un terreno fecundo en mi vida. Hágase en mi según tu Palabra.

Dormido

29 de enero
Viernes III

Mc 4, 26-34 La semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo

Mucho me consuela siempre esta parábola, y muchas muestras me has dado en mi vida de que realmente es así. Cuenta, claro, mi deseo y mi voluntad, porque me ponerme en movimiento hacia ti, me recuerdan que soy criatura tuya, me permiten buscar tu voluntad y actuarla. Pero eres tú el que pones en mi el querer y el obrar, mientras duermo, eres tú el que haces fecunda mi vida. No me vaya a creer que es por mi poder y mi fuerza, por otra parte tan escasos.

Santo Tomás

28 de enero
Sant Tomás de Aquino

Heb 10, 19-25 Acerquémonos con un corazón sincero

Mente privilegiada. Corazón grande, el de Santo Tomas. Henchido de tu amor. Con todo su ser, tan enorme, procuró amarte con todo el corazón, con toda la mente, con todo su ser. Y ahí está toda su teología, y sobre todo el momento en el que reconoce que todo su pensamiento no es nada comparado con el don de tu amor, y la unión contigo.

Apertura

27 de enero
Miércoles III

Mc 4, 1-20 Escuchad

Dame oídos para escucharte y un corazón abierto para comprender tu Palabra y encarnarla en mi vida. Árame para ser tierra buena, esponjosa, abierta, receptiva, que de fruto. Para tu gloria.