25 de septiembre
Sábado XXV
Zac 2, 5-9. 14-15 ¿A dónde vas?
Buena pregunta. ¿A dónde voy? In ómnibus repice finem, que decía el beato Chaminade, que en todo se muestre tu finalidad, tu destino. Tú mi origen y mi fin. Tú mi guía.
Comentarios diarios a la Palabra de Dios, que ayuden a rumiarla y encarnarla
24 de septiembre
Viernes XXV
Lc 8, 18-22 El les prohibió terminantemente decírselo a alguien
Hace dos semanas nos ponías delante e los ojos este mismo evangelio. Hoy vuelve como un eco. Una cosa es reconocerte como Mesías, otra poderlo manifestar en verdad, y proclamarlo con tu venia. Pues hasta que no se tiene la experiencia de tu amor, de tu cruz, hasta que no se opta por vivir como tú viviste y actuar como tú actuaste, toda predicación es vana. Hazme testigo desde la verdad de tu Gracia en mi vida.
23 de septiembre
Jueves XXV
Salmo 149 Cantad al Señor un cántico nuevo
Te canto con mi vida, Señor, no se bien si es un cántico nuevo o es el mismo canto de siempre, no se si con mucha o poca armonía, no se si entono una octava más baja de lo habitual, no se si desafino ( me sigo creyendo que tengo buen oído), el caso es que quiero cantarte lo que pones tú mismo dentro de mi corazón, que baila contento la danza de tu amor.
22 de septiembre
Miércoles XXV
Esdrás 9, 5-9 Porque somos esclavos, pero Dios no nos ha abandonado en nuestra esclavitud
Pones ante mis ojos una frase en la que nunca había reparado, y me tienes rumiando su verdad. Siervo tuyo soy, hijo de tu esclava, rompiste mis cadenas. Y no solo me liberas, sino que me brindas la experiencia de sentirte en medio de mis esclavitudes, que continúan, y en las que tú vas escribiendo la historia de tu gracia.
21 de septiembre
San Mateo
Mt 9, 9-13 Sígueme
Y claro que te sigo Cada día. Con todo el deseo de responder a tu voluntad en mi vida. Con la ayuda de tu gracia. Con el poder de tu brazo. Con el sostén de tu amor. Con tu misericordia, que me mira y acepta tan y como soy, con mis incoherencias y mis incongruencias. En tus manos estoy.
20 de septiembre
Lunes XXV
Lc 8, 16-18 Nada hay oculto que no llegue a saberse
Porque tu Palabra ilumina, y muestra, y manifiesta, y da visibilidad. Te pido, Señor, Señor, que me ayudes a vivir una vida transparente, ofrecida, puesta ante ti. Que con sencillez viva lo que vivo y lo muestre. Contigo no tengo recovecos ni escondrijos. Tú me sondeas y me conoces. Estoy en ti.
19 de septiembre
Domingo XXV
Mc 9. 30-37 El que acoge a un niño como éste me acoge a mi
Acaba de contarme una amiga, que vendrá esta tarde a Carabanchel para hablar con una chica joven que, violada por su padre, está embarazada y se plantea abortar. Y llega tu Palabra. Pongo ante ti, Señor, estas existencias desgarradas, estas situaciones límites, el dolor que producen…el silencio ante el misterio. Y la escucha, la cercanía, la acogida, en tu nombre, como hace mi amiga. La fecundidad desde tu amor.
17 de septiembre
Viernes XXIV
I Tim 6, 2c-12 Busca la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre
Dame más fe, dame más amor -sobre todo a las personas a las que nadie ama-, dame más paciencia, que viva cada día con ella, pues todo lo alcanza, y dame mansedumbre. Hazme dócil, sencillo, humilde, pobre de corazón
16 de septiembre
Jueves XXIV
Tim 4, 12-16 No desperdicies el don que hay en ti
Me maravilla, Señor, la cantidad de dones con los que me adornas. Y me perturba cómo los desperdicio. Sin que tanto talento vuelva a ti para alabanza de tu gloria. Como bien me conoces, y ya me sabes todo, te lo digo una vez más, para pedirte que no dejes de hacer tus maravillas en mi fragilidad.