Cuaresma

14 de febrero
Miércoles de ceniza

Joel 2, 12-18 Rasgad vuestros corazones y convertíos al Señor

Nos regalas este tiempo de gracia y conversión, para volvernos más a ti, y al don de tu misericordia y compasión, de tu infinita ternura, de tu bondad y amor a las personas. Nos regalas este tiempo para que aumentemos nuestra relación contigo en la oración, renunciemos a nuestros apetitos con el ayuno, compartamos nuestro ser con la limosna. Vuélvenos hacia ti, conviértenos en esta cuaresma.

Realidad

13 de febrero
Martes VI

Mc 8, 14-21 ¿tenéis ojos y no veis, tenéis oídos y no oís?

Y no vemos la realidad habitada por tu presencia, y no vemos en nuestra historia la historia de salvación, la historia de tu gracia en nosotros, y en nuestro mundo, y no escuchamos tu palabra cuando nos llega en la voz de la persona que está sola o desamparada, explotada o deprimida….Ábrenos los ojos, y lo oídos, para ver y escuchar tu presencia sigilosa en nuestras vidas.

Enfermos

12 de febrero
Lunes VI

Mc 6, 53-56 La gente le llevaba los enfermos en camillas

También pongo delante de ti a todas las personas que, enfermas, me piden que rece por ellas. Son muchas, en circunstancias muy variadas. Todas las mañanas, en la oración de la comunidad, te las encomiendo.

Limpio

11 de febrero
VI domingo

Mc 1, 40-45 Si quieres puedes limpiarme

Hoy es domingo, y también es la jornada mundial del enfermo. Si quieres puedes limpiarme. Quiero, queda limpio. Tu Palabra viene en ayuda de nuestra realidad. Vivo con quince marianistas enfermos, de distinta gravedad. Algunos son presencia pura. Les pongo a todos delante de ti. Para que les fortalezcas en su debilidad, para que asuman su cruz. Para que nosotros estemos al pie de ella.

Compasión

10 de febrero
Sábado V

Mc 8, 1-10 Siento compasión de la gente

Dame tu compasión para mirar tanto sufrimiento como hay en nuestro mundo, para acercarme a él desde tu mirada, para comprometerme en tu nombre, para que la indiferencia no me haga cómplice.

Ábrete

9 de febrero
Viernes V

Mc 7, 31-37 Effeta

Ábrete a mi presencia en tu día a día, ábrete a mi misericordia, ábrete a mi amor, ábrete al hermano que está solo y desamparado, explotado o deprimido, a aquél que no entra en tu cerrazón, ábrete al caudal de vida que te ofrezco cuando te olvidas de ti mismo y entras en la dinámica del evangelio.

Entero

8 de febrero
Jueves V

I Re 11, 4-13 Su corazón no fue por entero del Señor, su Dios

Es lo que nos dice que le pasó a Salomón, cuando llegó a viejo. Con el pasar de los años se pierde radicalidad en la entrega, ardor en la pasión enamorada, calor en el deseo. Y ahí está tu palabra para recordar que es necesario, Señor, volver siempre al amor primero, y entregarte, cada día, y sin reservas, mi corazón, mi alma, mi mente, todo mi ser.

desde dentro

7 de febrero
Miércoles V

Mc 7, 14-23 Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre

Gracias por recordármelo. Nada que entre de fuera me puede hacer impuro. Lo que es impura es mi mirada, y mi corazón, de donde salen todos mis prejuicios, los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. La realidad es la que es. Es mi mirada el filtro. Y mi corazón el que la interpreta según lo que anida en él. Dame, señor, tu pureza de intención.

Presencia

5 de febrero
Lunes V

I Re 8, 1-7.9-13 La nube ya había llenado el templo del Señor

Tu presencia. Llenándolo todo. Llenándome todo. Abarcando todos los espacios de mi vida. Hasta los más recónditos. Haciéndome tuyo. Sin reservas, sin limitaciones, sin fin. Expandido en ti, haz que te manifieste en todo tiempo y momento. En tus manos.