Sin techo

6 de febrero
V domingo

Is 58, 7-10 Hospeda a los pobres sin techo

En la capilla de “Cachito de cielo” de Madrid, Señor, se puede adorar durante las veinticuatro horas, día y noche, tu Cuerpo expuesto en la eucaristía. Algún vagabundo entra para estar contigo, para estar caliente. Las religiosas que están allí dan de comer cada día a más de un centenar de sin techo. Amarte a Ti, adorarte, servirte en los más necesitados. Cuando lo hacemos nos respondes, nos dices “Aquí estoy”. Y haces brillar tu luz en nuestras tinieblas.

Oración

5 de febrero
Hb 13, 15-17.20-21 Ofrezcamos continuamente a Dios un sacrificio de alabanza

Oremos sin interrupción, que nuestros labios profesen tu nombre, Señor, en una oración continua, que vaya de la boca al corazón, que vaya llenando nuestro ser de tu presencia llena de misericordia y de bondad. Te alabamos, te bendecimos, te damos gracias. Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten misericordia de mí que soy un pecador.

 

Vida religiosa III

4 de febrero
Viernes IV
Hb 13, 1-8 Conservad el amor fraterno y no olvidéis la hospitalidad

Comunión fraterna en tantas comunidades religiosas, signo de comunión en un mundo lacerado por las guerras y discordias. Hospitalidad de quien acoge a quien viene casado y agobiado, a quien tiene hambre, a quien no tiene techo, a quien es perseguido, al inmigrante, al enfermo, al que no sabe. Signos de comunión por la comunión de la que tú nos haces participar por tu Trinidad de amor.

Vida religiosa II

3 de febrero
Jueves IV

Mc 6, 7-13 Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más

Así caminan tantos religiosos y religiosas por los caminos de nuestro mundo, enviados por ti, anunciando la Buena Noticia de tu reino, predicando la conversión, echando muchos demonios, ungiendo a los enfermos, curando, enseñando, tanto testimonio sin alharacas, sufriendo la incomprensión que viene, a veces, algunos miembros de la Iglesia. Despojados, pobres, crucificados contigo, por ti y en ti, transmisores de tu salvación.

Vida religiosa I

2 de febrero
La presentación del Señor
Lc 2, 22-40 Sirviendo a Dios con ayunos y oraciones

Con ayunos y oraciones te servimos y buscamos los religiosos y religiosas, don tuyo a la Iglesia. Te buscamos  en los hermanos que os has dado, con los cuales compartís la misma vida y misión. Te buscamos en los hombres y en las mujeres de nuestro tiempo, a los que somos  enviados para ofrecerles, con la vida y la palabra, el don de Tu Evangelio. Te buscamos particularmente en los pobres, primeros destinatarios de la Buena Noticia. Te buscamos en la Iglesia. Te buscamos con pasión, apasionados por la humanidad. Gracias, Señor, por poner el deseo de ti en nuestros corazones.

Sanación

1 de febrero
Martes IV

Mc 5, 21-43 Pensando que con solo tocarle el manto se curaría

Llena de confianza, llena de fe, poniendo todo su deseo de ser curada en un simple acercarse a ti y tocar el borde de tu manto, con sencillez, con ingenuidad, con un corazón limpio, con un espíritu pobre, con ansias inflamadas…Y todo ello, aparentemente tan poco profundo y sesudo, merece tu elogio y tu actuar: “Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud”

El mal

31 de enero
Lunes IV

Mc 5, 1-20 Me llamo Legión, porque somos muchos

Es lo que contesta el espíritu inmundo cuando le preguntas, Señor, su nombre. Una legión de mal que anida, todavía, en nuestro mundo…empezando Qormi propio corazón. Espíritu inmundo que necesita, en mi, en nuestra sociedad, recordar lo que haces para devolvernos la dignidad de hijos. Deseo escuchar, como el liberado, “Vete a casa con los tuyos y anúnciales que el Señor ha hecho contigo una gran misericordia”.

Lo necio

30 de enero
Domingo IV
 1 Cor 1, 26-31 Ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable….

En la cruz, signo del mayor desprecio, te manifiestas. Te manifiestas a los pastores, a los pecadores, a los marginados, a los que no cuentan. Eliges  lo necio del mundo para humillar a los sabios, lo débil del mundo para anular el poder, lo que no cuenta para anular lo que cuenta. Extraña forma de proceder. Que no la olvide, Señor, que no me gloríe de nada, que no me engañe ante ti.

Creyentes

29 de enero
Sábado III

Hb 11, 1-2 La fe es seguridad de lo que se espera y prueba de lo que no se ve

Tras esta definición tu palabra nos pone una lista de hombres y mujeres que vivieron la fe: Abrahám y Sara, los primeros. Hombres y mujeres creyentes a lo largo de los siglos, en todas las edades, en todos los rincones del mundo. Hombres y mujeres que, peregrinos, dan testimonio. Hombres y mujeres que han hecho posible, que hacen posible, mi fe. Gracias, Señor.

Parábola

28 de enero
Viernes III

Mc 4, 26-34 El reino de Dios se parece…

A un hombre que echa simiente en tierra. El duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla gemina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano.
Así es, Señor. Enséñame que así es.