Os digo

3 de marzo
Sábado I semana

Mt 5, 43-48 Yo en cambio os digo

En este tiempo de cuaresma, Señor, ponerme a la escucha de tu Palabra, que se presenta como un pozo sin fondo de sabiduría y gracia, como un don para vivir en plenitud contigo. Hoy tu palabra llega, como todos los días, ¡tan caudalosa!: Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen; si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis?; dichoso el que te busca con sincero corazón; él será tu Dios; él te elevará en gloria, nombre y esplendor.
En el silencio, dame tu Palabra.

Reconciliar

2 de marzo
Viernes I semana

Mt 5, 20-26 Por tanto…

…si cuando vas aponer la ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo que tu hermano tiene quejas contar ti, deja tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Y entonces te abrirás a mi en tu hermano, porque te habrás olvidado de tu yo y de los lazos egóticos que te atrapan y te impiden vivir libre.

Orar II

1 de marzo
Jueves I cuaresma

Mt 7, 7-12 Pedid y se os dará

Así pide la Reina Ester en la primera lectura: “Señor mío, único rey nuestro. Protégeme que estoy sola y no tengo otro defensor fuera de ti, pues yo misma me he expuesto al peligro…Atiende, Señor, muéstrate a nosotros en la tribulación…y a mí, que no tengo otro auxilio fuera de ti, protégeme tú, Señor, que lo sabes todo”
Esto es orar: amar, implorar, interceder, confiar, hablar contigo en lo profundo del ser.

Puro corazón

29 de febrero
Miércoles I cuaresma

Salmo 50 Crea en mi un corazón puro

Cada cuatro años, Señor, nos regalas un día. Que es hoy. Día que me sirve para recordar los beneficios de tu amor en mi tiempo, el don del tiempo recibido para alabarte, para bendecirte con mi ser en el tiempo, abierto a la eternidad. Tu gratuidad constituyéndome para ti frente a mi rebeldía y la dureza de corazón que se cierran al don. Por eso, en este día de gracia, te pido: crea en mi un corazón puro, pues sin ti nada puedo, Señor.

Orar

28 de febrero
Martes I cuaresma

Mt 6, 7-15 Cuando recéis no uséis muchas palabras

Amad mucho, que decía Santa Teresa, porque no es cuestión de palabrería sino de amor. Amarte a ti sobre todas las cosas, amar al prójimo como a uno mismo, en esto consiste la oración. En estar en amor, silenciosamente, sin aparentar nada, propiamente desaparecido en la nada del amor, donde tu libas todo para el que te ama.

Venid

27 de febrero
Lunes I cuaresma

Mt 25, 31-46 Venid vosotros benditos de mi Padre

Al inicio de esta cuaresma es bueno y saludable que nos recuerdes, Señor, el decálogo de la misericordia que brota de un corazón como el tuyo. En estos tiempos de crisis económica, derivada de la crisis ética y existencial, recordemos lo que nos da la vida en ti: dar de comer la hambriento, de beber al sediento, vestir al desnudo, hospedar al forastero, vestir al desnudo…y no cerrarse a la propia carne, en la que tú te hiciste humanidad.

Desierto

26 de febrero
I domingo de cuaresma

Mc 1, 12-15 El Espíritu impulsó a Jesús al desierto

El desierto lugar del silencio, de la soledad, del abandono, del vacío, de la renuncia, de la imposibilidad, del radical despojamiento, de la tentación de ser más que Dios en el desierto. El desierto de la fertilidad de la fecundidad, del encuentro, de la seducción, del amor silencioso y solitario en compañía, de la confianza total, del aniquilamiento místico, de la cercanía del Reino de Dios. El desierto donde habitas, Señor, donde te encuentro.

Cuaresma IV

25 de febrero
Sábado después de ceniza
Salmo 85 Atiende a la voz de mi súplica

El clamor de la humanidad sufriente desgarra los corazones sensibles, rompe el cielo con su gemido ensordecedor. El clamor de los hambrientos, de los sedientos, de los que sufren discriminación de cualquier tipo, de los que viven en tinieblas y en sombras de muerte. El clamor del hombre herido, solo atendido por su mujer, por su madre, en esta Piedad actual, en Yemen. Que tu Iglesia, Señor, sea madre y mujer que atiende el desgarro de la humanidad, que venda los corazones desgarrados.

Cuaresma III

24 de febrero
Viernes después de ceniza

58, 1-9ª El ayuno que yo quiero

El ayuno que yo quiero es éste: abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos: partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo, y no cerrarte a tu propia carne. Carne lacerada de la humanidad sufriente.

Cuaresma II

23 de febrero
Jueves después de ceniza

Dt 30, 15-20 Elige la vida y viviréis

¿Qué significa elegir la vida para mí, Señor? ¿Qué significa elegir la vida ante ti? ¿Qué significa elegir la vida contigo? ¿Qué significa elegir la vida junto a las personas con las que vivo? ¿Qué significa vivir dando la vida? ¿Qué significa elegir la vida y desvivirme? ¿Qué significa….tanta pregunta, tanto silencio en la respuesta?