Me buscaréis

8 de abril
Martes V de cuaresma

Jn 8, 21-30 Yo me voy y me buscaréis

Te busco, Señor, y tú me alcanzas. Eres la música de mi existencia, el cielo que me protege. Allá donde me encuentras me haces morar en tu presencia, me tienes, me retienes, me llenas, me derramas, me pides que desaparezca contigo en la ida hacia el Padre, que te siga buscando por toda la eternidad. Quedo mudo en mi búsqueda y dejas que tu silencio resuene en el universo.

04.08

No matarás

7 de abril
Lunes V de cuaresma

Dn 13, 1-9 ss No matarás al inocente ni al justo

Cuidarás la vida. La protegerás. Desde el momento de su concepción, cuántos inocentes sacrificados en aras de no se sabe qué extraña libertad y dignidad de la mujer, hasta la ancianidad, cuántos cuerpos deshechos por la enfermedad, cuánto misterio, cuanto sagrario de mi presencia. Cuidarás la vida, la protegerás, no torturarás, no condenarás a morir a un ser, no puede haber justicia que pueda abrogarse el derecho de decidir la vida y la muerte de un ser humano. Cuidarás la vida porque te la he dado como don, yo, el Señor que te ha creado, que te ha salvado, que te ama.

04.07

Viviréis

6 de abril
V domingo de cuaresma

Ez 37, 12-14 Os infundiré mi espíritu y viviréis

Así dices, Señor: «Yo mismo abriré vuestros sepulcros y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío. Os infundiré mi espíritu y viviréis». Y sabréis que soy el Señor». Así lo ha sabido una amiga, catequista tuya, que ponía tu nacimiento todos los años en el colegio, que contemplaba tu misterio, que rezaba con estas oraciones, a la que has sacado ya de sus sepulcros, a la que has infundido tu espíritu, a la que has puesto a contemplarte como tú eres, Dios nuestro, y has hecho para siempre semejante a ti. A la que habrás puesto ya a cantar tus alabanzas.

04.06

Diferente

4 de abril
Viernes IV de cuaresma

Sabiduría 2, 12-22 Lleva una vida distinta de los demás.

Y su conducta es diferente; es un reproche para nuestras ideas, y solo verlo da grima. Así es el sabio que procede de ti. Así el que quiere parecerse más a Ti, Señor de la sabiduría, verbo eterno del Padre. En medio de nuestra sociedad corrompida, testigo de tu amor, de tu belleza, de tu perdón, bálsamo para las heridas, consuelo para los corazones desgarrados. Pasar haciendo el bien, como lo haces tú. Llevar una vida distinta a los demás, sin adorar el dinero, sin caer en el consumo, dando la vida por el que más lo necesita. Sin aparecer.

04.04

Luz III

3 de abril
Jueves IV de cuaresma

Jn 5, 31-47 Vosotros quisisteis gozar un instante de su luz

Tu luz. Tu claridad. El resplandor de tu presencia. Tu aliento de arco iris. Mi vida. Gozar quiero contigo, y mi gozo te ofrezco. Que no me busque a mí cuando te busco. Revísteme de tu luz, o déjame en la oscuridad de mi propio calabozo. Solo te pido que mis tinieblas no me cubran. Solo te pido desaparecer en ti. En el alba de su ser eterno porn mi vida para siempre.

04.03

Luz II

2 de abril
Miércoles IV de cuaresma

Is 49, 8-15 Venid a la luz

Me dices ven, y voy hacia ti. En ti desaparecen mis sombras, desaparece mi luz. Me adentras en tu nubarrón iluminado y me transfiguras. Abres tú la mano y sacias de favores a todo viviente.

04.02

Agua

1 de abril
Martes IV de cuaresma

Ez 47, 1-9 Manaba agua

Báñame en tu agua, refréscame en tu caudal, que mi boca beba del manantial que brota en tus entrañas y salta hasta la vida eterna, deja que mi cuerpo se bautice en tu río y se revista de tu plenitud transparente, cristalina. De esa plenitud que pasa desapercibida, que aparentemente no existe, pero que sostiene el mundo. A la vera de tu río me haces crecer como frutal, no marchitas mis hojas, me haces dar cosecha en cada luna, me tienes ahogado en tus abismos.

04.01

Gozo y alegría

31 de marzo
Lunes IV de cuaresma

Isaías 65, 17-21 Habrá gozo y alegría

Me gozo con tu presencia, me alegro con tu cercanía, más íntima que mi propia intimidad. Gozo y alegría al ser transformado por ti, pues si tú estás conmigo, ¿a quién temeré? ¿Quién me separará de tu amor? Gozo y alegría sin bullicio, gozo y alegría en la fe. El ser en tí, el verdadero ser, en la bondad, en la verdad, en tu belleza.

03.31

Luz I

30 de marzo
IV domingo de cuaresma

Ef 5, 8-14 Fruto de la luz

En medio de mis tinieblas, soy fruto de tu luz. Tu luz disipa mis cegueras. Tu luz de pastor me hace pasear entre los naranjales y los abetos, huelo el azahar de tu presencia temprana, el aroma de tu luz, y me haces recostar en tu soledad sonora. Ahí, en el silencio, reparas mis fuerzas. En las cañadas oscuras, tu vara y tu cañada me sosiegan. Fruto de tu luz en la noche, donde juntas amado con amada, amada en el amado transformada.

03.30