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28 de noviembre
Viernes XXXIV

Ap 20, 1-4.11-21,2 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva

Atisbé entra las rendijas de la historia las yemas de la higuera, los capullos de las flores, los nidos de las cigüeñas, el despuntar de la aurora, la paz en mi corazón, la armonía de lo que existe y lo que no existe, el don y la entrega, tu rostro de niño, de crucificado, de resucitado, y comprendí, sin maravilla ninguna, que todo lo que sucede indica que está cerca tu reino, que se hace tu voluntad así en la tierra como en el cielo. Amén.

11.28

Aleluya

27 de noviembre
Jueves XXXIV

Ap 18, 1-2.21-23; 19,1-3.9a Aleluya

Aleluya, la salvación y la gloria y el poder son tuyos, señor, dichosos nosotros invitados a ser uno en ti, a olvidarnos de todo en ti, a recordar todo en ti, a celebrar que todo lo haces nuevo, a preparar una vez más tu venida, tan cerca el tiempo de espera, el tiempo de la salvación.

11.27

Cerca

25 de noviembre
Martes XXXIV

Lc 21, 5-11 El momento está cerca

¿Qué momento Señor? ¿El tiempo de gracia y de salvación?¿La venida con la que vienes a mi vida cada día? ¿El tiempo de la verdad en ti? ¿El tiempo momento de la vida?¿ el momento de la muerte? ¿El momento de dejar de morir viendo? ¿El momento de comenzar a vivir muriendo? ¿El momento del silencio y la adoración? ¿El momento que solo es momento y desaparece sin dejar rastro, como el viento en el océano? El momento instantáneo y eterno en ti.

11.25

Cristo Rey

23 de noviembre
Jesucristo rey del universo

Mt 25, 31-46 Venid vosotros, benditos de mi padre, heredad el reino prometido

Te diré mi amor, Rey mío, adorándote en la carne del que tiene hambre, del que tiene sed, del que es forastero, del que está en la cárcel, del que está desnudo, enfermo…Rompo el frasco de mi perfume de nardo para adorar tu cuerpo que en pajas yace. Hazme uno con tu amor, con tu entrega, con tu compasión.

11.23

De vivos

22 de noviembre
Sábado XXXIII

Lc 20, 27-40 No es Dios de muertos, sino de vivos

Vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mi; par mi la vida es Cristo, y una ganancia el morir; vivo sin vivir en mi, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. Y para que no vivamos ya para nosotros mismos, sino para él, que por nosotros murió y resucitó, envió, Padre, como primicia al espíritu santo, a fin de santificar todas las cosas, llevando a plenitud su obra en el mundo.
Así es. Ahora mismo. En mí. En todo el universo.

11.22

María

21 de noviembre
La presentación de la Virgen María

Zac 2, 14-17 Habitaré en medio de ti

Alégrate y goza, pues habito en medio de ti. Estoy cerca de tí, tan cerca que soy tu propia respiración, tu propia mirada, tu propio olor, tu propia voz, tu propio sabor, tu propia armonía, tu propio ser, soy en ti y para ti aurora de salvación. Alégrate y goza sin fin, danza tu danza embriagada de amor, soy tu amado, tu Señor.

11.21.<7center>

Reconocerte

20 de noviembre
Jueves XXXIII

Lc 19, 41-44 No reconociste el momento de mi venida

Bartimeo te reconoce. Zaqueo te reconoce. Juan te reconozco. ¿Te reconozco, Señor? Me envuelve tu silencio, y hablo. Pasas por esa mirada y atraviesas el universo. Eres luz, eres oscuridad, eres ternura, eres un huracán, descuajas los cedros con tu fuerza, tu llovizna nutre mi tierra donde extiendes tu manto para plantar tu tienda y ensanchar mi espacio. Y no te reconozco porque si lo hiciera, moriría por tu amor y tu belleza.

11.20

Visión

19 de noviembre
Miércoles XXXIII

Ap 4, 1-11 Yo Juan, en la visión ví

Siempre te estás manifestando, te veo en todas las cosas, y todo lo veo en ti, Señor, si me permites aspirar la dulzura de tu fuente, aunque es de noche, y beber del torrente de tus delicias, consumido en tu luz admirable. Te veo al despertar en la luna y las estrellas, en el amanecer de cada día, en las nubes del cielo que cambian a cada instante, en el horizonte abierto, en la maceta florida de otoño, en mis hermanos… Me embebes en ti y me despiertas para ti cada mañana hasta que aprenda a amanecer, Dios mío, en la gran luz de tu misericordia.

11.19