9 de octubre
Jueves XXVII
Lc 11, 5-13 Buscad y hallaréis
Dejo que tu palabra me encuentre donde anida, en lo más íntimo de mi propio ser, y para que descubriéndote, me desvele para ti.

Comentarios diarios a la Palabra de Dios, que ayuden a rumiarla y encarnarla
8 de octubre
Miércoles XXVII
Lc 11, 1-4 Cuando oréis decid, Padre
Gracias, Señor, porque así te reconoce como Padre una persona con diversidad intelectual cuando comenta esta oración que Jesús nos enseñó:
Dios es un milagro porque sin él no viviríamos. Y por eso estamos, hoy, aquí. Cuando se mueve el viento y me da en la cara pienso que es Dios el que me toca. Dios es una luz que ilumina todo. Y ahora me siento bien, es algo que noto dentro, es Dios que está aquí con nosotros. Dios es un padre, un amigo. Dios es el sol y el viento, es el aire cuando se mueve, es el amor. Es la lluvia. Dios está en el secreto de los corazones.
Gracias porque te has mostrado a los humildes y sencillos.

7 de octubre
Nuestra Señora del Rosario
Lc 1, 26-38 La Virgen se llamaba María
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros. Madre amable, Madre admirable, Madre del buen consejo, Madre del Creador, Madre del Salvador, Madre de misericordia, Virgen prudentísima, Virgen digna de veneración, Virgen digna de alabanza, Virgen poderosa, Virgen clemente, Virgen fiel, Espejo de justicia, Trono de la sabiduría, Causa de nuestra alegría, Puerta del cielo, Estrella de la mañana, Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Consoladora de los afligidos, Auxilio de los cristianos, Reina del Santísimo Rosario, Reina de la Paz, ruega por nosotros.

6 de octubre
Témporas de acción de gracias y de petición
Dt 8,7-18 No digas, por mi fuerza y el poder de mi brazo me he creado estas riquezas
Todo bien procede de ti, tú eres el origen de todo, en ti los torrentes, los veneros que manan en el monte y la llanura, la tierra de trigo y cebada, y de viñas, dehigueras y granados, la tierra de olivares, de almendras amargas, de miel de la Alcarria, en ti el hierro en la roca, el algodón en la rama, en ti los pastizales, y los rebaños de ovejas y de vacas, en ti la existencia del universo, para que la humanidad viva y comparta y recuerde que tú eres un Dios bueno y creador, y te de gracias.

5 de octubre
XXVII Domingo
Is 5, 1-7 Voy a cantar en nombre de mi amigo un canto de amor
Te amo, Señor, te lo digo con todo mi ser, con la luz de las estrellas, con el polvo del viento, con la mañana que avanza y vence oscuras tinieblas en jornadas de esperanza. Te amo, Señor, porque tú me amas en la luz de la luna, en el despertar del sol, en el vuelo de los pájaros, en la faz del mundo que se abre a ti. Te amo porque tú me amas y me permites cantar las maravillas de tu amor. Danza el universo.

4 de octubre
San Francisco de Asís
Gálatas 6, 14-18 Dios me libre
Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de Nuestro Señor Jesucristo, en la cual el mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo.
Esto lo vivió de verdad tu amado Francisco, que llevó en su cuerpo tus marcas, Señor. Francisco, ve y repara mi Iglesia. Que tu paz y tu misericordia venga sobre nosotros.

3 de octubre
Viernes XXIV
Job 38,1.1221; 40, 3-5 ¿Has mandado en tu vida a la mañana o has señalado su puesto a la aurora?
La brisa suave mece imperceptible los pétalos de esa flor. Ahí estás tú, Señor de la vida y de la muerte, sosteniéndolo todo. Apenas me alcanzas, desaparezco en ti. Todo nace de ti, todo procede de ti, tú eres Señor y soberano de todo. ¿Cómo puede abarcarte la estreches de mi mente, lo reducido de mi corazón? Tú ensanchas el espacio de mi tienda, acampas entre nosotros.

2 de octubre
Santos ángeles custodios
Job 19, 21-27 Yo mismo veré a Dios
Porque al contemplarte como tú eres, Dios nuestro, seremos para siempre semejantes a ti y cantaremos eternamente tus alabanzas, por Cristo Señor nuestro. Aún no soy todas las cosas, pobre criatura incapaz de contemplarte a ti, mi Dios y mi todo, he de serlo todo.
Valgan estas dos oraciones, que brotan en mi memoria, para abrirme a ti este día. Y verte sin saberlo.

1 de octubre
Santa Teresa del Niño Jesús
Is 66, 10-14 Al verlo se alegrará vuestro corazón
Como una criatura en brazos de su madre, acariciada, que se nutre de lo sabroso de sus ubres abundantes, así, consolado, alegre, gozoso, confiado, entregado, vertido, el niño que llevo dentro cuando se abandona en ti. Al comenzar octubre, la fiesta de santa teresa del niño Jesús, me mueve a ti, a seguirte de todo corazón, a entregarte una vez más mi vida sencillamente, de forma oculta, en el claustro de mi corazón, de ser en la vida de la iglesia un suspiro de amor.

30 de septiembre
San Jerónimo
Job 3,1-3.11-17.20-23 ¿Por qué al salir del vientre no morí?
¿Cabe mayor desesperación? ¿Cabe mayor sinsentido? Job clama a ti, Señor de mi existencia, aborreciendo el momento de su nacimiento, su llegar a la vida, su ver la luz: ahora sería un aborto enterrado, una criatura que no llegó a ver la luz. Desde su amargura, su desgracia, su ansia de muerte para escapar de la vida, se dirige a ti. Su clamor, en nombre de todos los hombres y mujeres de nuestro mundo que, en su desesperación, no alcanzan a implorarte. Tenlos en tus manos, dales tu paz.
